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HomeInversiones y dineroBBVA impulsa el Sandbox

Por Carmen Álvarez

 

España se acaba de convertir en uno de los pocos países de la Unión Europea con una propuesta en firme para iniciar un ‘”sandbox” regulatorio. ¿El objetivo? Crear un espacio de experimentación, temporalmente libre de carga regulatoria, para promover la innovación en los servicios financieros. El país se desmarca así como referente en esta materia, con un anteproyecto de ley que gusta a la industria financiera y también a las nuevas startups fintech.

 

 

Álvaro Martín, economista jefe de Regulación Digital y Tendencias de BBVA Research, nos ayuda a entender cómo funcionará y si favorece al consumidor.

 

 

-El Ministerio de Economía contempla crear un sandbox regulatorio en España, para ello ha publicado el anteproyecto de ley y ha sacado una consulta pública, ¿es una buena idea?

 

-Sí, es un idea fantástica. Es un proyecto que cuenta con un apoyo amplio de la industria, y no solamente la industria bancaria, sino también de los representantes de los nuevos entrantes fintech e insurtech en España. Este proyecto tiene una primera ventaja clara: sitúa a España a la vanguardia de la UE en la definición de entornos favorecedores de la innovación en el ámbito ‘fintech’. También tiene una ventaja para los supervisores: el sandbox va a coordinar distintas autoridades para facilitar proyectos de innovación financiera en etapas tempranas. El supervisor tendrá visibilidad de los proyectos en estas etapas. Va a poder aprender y saber qué tipo de innovaciones van a llegar al mercado y cuál tiene que ser la respuesta regulatoria. Los participantes de la industria, ya sean entidades financieras u otro tipo de innovadores, podrán probar con poco riesgo, en un espacio de no sujeción a la normativa aplicable, determinadas innovaciones que puedan ser buenas para los clientes.

 

-Entonces, ¿hablamos de espacios donde lanzar proyectos que no necesariamente tienen que respetar la legislación vigente para que el regulador vea cómo funcionan y en todo caso adaptar la legislación?

 

-Es importante entenderlo bien porque hay muchos errores de concepto sobre lo que es un sandbox regulatorio. En Europa, cada país está interpretando lo que es un sandbox de una manera distinta. En origen fue una innovación de las autoridades británicas (la Financial Conduct Authority, autoridad financiera del Reino Unido) y después se ha ido adaptando con distintos sabores en otras geografías tanto en Europa como fuera. Uno de los mandatos de las autoridades supervisoras europeas es precisamente recopilar el estado de la cuestión en materia de sandboxes, identificar mejores prácticas y unos criterios comunes para que dentro de Europa, por lo menos, entendamos lo mismo.

 

En el caso del anteproyecto de ley en España, hablamos de un espacio de no sujeción a cierta normativa, que permite desarrollar proyectos innovadores con potencial para mejorar la oferta de servicios financieros durante una etapa inicial, siempre que haya sido aprobado dentro del sandbox. Una vez que un proyecto es aceptado, se define un protocolo para realizar la prueba con clientes reales. Ese protocolo fija en qué condiciones y qué tipo de normativas está exento de cumplir el proyecto en ese periodo de prueba. A partir de ahí, puede tener un encaje natural en la regulación existente, lo que requerirá una transición hacia el régimen de licencia que corresponda, o que no lo tenga. En este segundo caso, las autoridades verán la respuesta necesaria, mediante, por ejemplo, alguna modificación normativa.

 

 

– ¿Pueden los sandboxes marcar el paso el regulador?

 

-Le va a servir al regulador para entender mejor qué debe regular, qué no y tener más tiempo de respuesta. Hasta ahora, cuando un innovador quiere lanzar un proyecto llega a la autoridad con una propuesta muy concreta que quiere probar con clientes, que está ya cerrada, y el supervisor tiene muy poco tiempo para ver si tiene cabida en el encaje normativo. En caso de tenerlo, autoriza o no el proyecto en función de si cumple con los requisitos exigibles. El sandbox adelanta ese punto de contacto entre los innovadores y las autoridades para que comprueben si los modelos y las tecnologías que quieren aplicar tienen una respuesta adecuada entre los clientes, si son capaces de hacer una operación que tenga sentido comercialmente en el momento en el que deban cumplir con toda la regulación aplicable. También el supervisor puede ver si tiene un encaje en la legislación, para dar claridad al innovador.

 

– Es decir, que es seguro para el consumidor…

-El sandbox se tiene que diseñar, y así lo está haciendo el Ministerio de Economía, de tal manera que las garantías que tienen los consumidores sean máximas en todo momento y que no se vean perjudicados por participar en una de estas fases de experimentación.

 

-De hecho, en teoría les beneficia porque da entrada a productos más innovadores.

-Aquí tenemos dos categorías, si pensamos en los consumidores a nivel agregado, como sociedad, se van a beneficiar de más innovación. Si el sandbox funciona adecuadamente significa que va a haber más proyectos innovadores con una llegada definitiva al mercado en fase comercial. Es un beneficio social. La cuestión surge cuando se piensa en los consumidores específicos en estas pruebas y cómo se garantiza que están protegidos.

 

– ¿Y en España estaría abierto todo el tiempo o también en fases?

– En principio también va a funcionar por cohortes, es decir, por fases en las que entra un determinado número de proyectos. Esto tiene una ventaja para el supervisor, ya que permite dimensionar mejor el esfuerzo. Una ventanilla continua tendría el problema de que la capacidad de los supervisores para revisar cada proyecto podría verse copada muy rápido.

 

-¿Cuál es el calendario previsto para la aprobación del proyecto?

– De momento es un anteproyecto de ley sometido a consulta pública. El texto se tendrá que someter al Consejo de Estado, que emitirá un dictamen. Si ese dictamen es positivo, debería entrar en las Cortes en la última parte del año. Depende, obviamente, de la planificación parlamentaria que pueda tener esa ley. Ha sido un proyecto con continuidad entre los distintos gobiernos en España.

 

 

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