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Columna Por la Espiral

Tw: @claudialunapale

Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales.

 

AMLO bajo fuego

La paz es progreso… siempre lo será. Hace unos días atrás el presidente de Etiopía, Abiy Ahmed, recibió el Nobel de la Paz gratificado por sus enormes esfuerzos en establecer una paz duradera con su vecino Eritrea tras largos años de guerra intestina.

Desde que Ahmed dio ese significativo paso y anunció una serie de reformas para modernizar a  la nación etíope comenzando por garantizar el acceso de la inversión extranjera, han comenzado a fluir inversiones europeas y de otros países asiáticos interesados en participar en esa nueva burbuja de bienestar.

No hay peor cáncer para una economía que la guerra y el comunismo, ambos matan el incentivo de la iniciativa privada, sin un ambiente propicio para que fluyan los negocios fomentan la especulación, las actividades en negro, el mercado subterráneo y muchas otras prácticas ilícitas que dejan dinero a los parásitos que se nutren de la vorágine del momento.

Cuando hay paz se sientan las bases para la certidumbre, la gente que habla en plata puede invertir su dinero, iniciar un negocio, comprar ladrillo, contratar personal; en suma, hacer que la microeconomía funcione.

¿Qué pasa cuando no hay el clima propicio? Pasa exactamente lo contrario, la gente quiere correr pocos riesgos, se aniquila la iniciativa personal empresarial porque el temor, como la incertidumbre, al igual que la especulación son malos ingredientes solo sirven para intranquilizar.

No son pocos los municipios a lo largo y ancho de la geografía patria que llevan tiempo bajo fuego y bajo el control de mafias locales dedicadas a aterrorizar a los habitantes; a extorsionar a los empresarios de todos los tamaños desde los pequeños hasta los más grandes. Tampoco es una leyenda negra que grupos organizados se dedican a cobrar una especie de “impuesto” que, semana a semana, cobran a los empresarios “para darles seguridad a ellos y a su familia”.

Como cuando ETA en España cobraba  su extorsión terrorista a los empresarios en el norte del país ibérico, el impuesto de ETA que les ayudaba a nutrirse de dinero para llevar a cabo su actividad de armarse y de manutención a los cabecillas del grupo.

Guardadas las proporciones del caso, en México hay estados como Michoacán -líder exportador aguacatero- con empresarios verdaderamente acosados por las bandas delictivas que pretenden hacerse con el control del mercado de exportación del aguacate. Es puro oro verde en millones de dólares.

Muchas familias han tenido que dejar su terruño, trasladarse fuera en el extranjero dejando el negocio en  manos de ayudantes o de otros directivos ante el temor de ser asesinados.

El drama es que esto no es solo Michoacán, acontece en otros estados y  en cientos de municipios: ese cáncer maldito de la delincuencia organizada se ha ido extendiendo no siempre silenciosamente.

A COLACIÓN

NO es la economía el principal reto del actual presidente Andrés Manuel López Obrador, lo es pacificar el país, desarmarlo y neutralizar a tantos grupos  delincuenciales.

En el exterior, lo puedo decir, hay preocupación acerca del cauce en México, todos coinciden en las buenas intenciones del mandatario López Obrador, pero lo ven rebasado por la vorágine de la inseguridad.

Pacificar al país para darle progreso, eso es fundamental, para ello es menester reforzar el Estado de Derecho, hacer del país valedor de la ley y no uno en el que reine la impunidad porque eso hace un caldo de cultivo para que prolifere la delincuencia.

Fuera de México llegan malas noticias todas de muertos, secuestros, de extorsiones, de cárteles de la droga que están por encima de las fuerzas armadas; de fosas clandestinas, de muchachos que desaparecen, de niñas o de autobuses con inmigrantes que se esfuman.

No habrá un futuro estable en lo económico para la nación azteca sino se logra una amplia reforma que le quite a los cárteles de la droga el poder  de mercadear con lo ilícito como tampoco se logrará si no se persigue a los zares que controlan la industria de la delincuencia y de la extorsión. México no debe ser un Estado fallido tampoco un narcoestado… AMLO no puede, ni debe, dar un paso atrás.

Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales

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