Sunday, August 14th, 2022
31 C
cielo claro
Madrid
humidity: 15%
wind: 9 m/s WSW
H33 • L30
Mon
28 C
Tue
27 C
Wed
26 C
Thu
26 C
Fri
27 C
HomeOpiniónJuan María Naveja Diebold

Juan María Naveja Diebold

Juan María Naveja Diebold

Consultor financiero independiente. Egresado de la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania, la Universidad La Trobe de Melbourne, Australia y el Tecnológico de Monterrey (Campus Gudalajara, México). 

 

La guerra que terminará al mundo

 

Han pasado 100 años desde la Primera Guerra Mundial y son tétricos los paralelos del mundo entonces y ahora. El arranque de la Gran Guerra fue inesperado porque habían pasado 100 años de paz relativa en el mundo bajo el compromiso del Tratado de Viena; ha pasado casi un siglo bajo las normas de las Naciones Unidas. Un incidente terrorista aislado, el asesinato del Archiduque Franz Ferdinand, con intenciones de derrocar a la mayor potencia mundial del siglo XIX, Austria-Hungría, causó un efecto dominó que cambió al mundo.

En 2017 siguen cayendo los dominós que iniciaron los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, con intenciones de debilitar a la mayor potencia mundial del siglo XX, Estados Unidos.

Las naciones que gobernaban el mundo hacían de menos y ofendían a la que emergía como la siguiente potencia mundial, Alemania; hoy, las naciones dominantes hacen algo semejante con la potencia emergente: China.

Las mejoras en el nivel de vida creadas por la revolución industrial no se habían reflejado en las arenas sociopolíticas, como ahora, no se han adaptado a la revolución informática. El brinco repentino en avances tecnológicos hizo que casi todos los involucrados tuvieran que y pudieran pelear con ejércitos totalmente nuevos y más devastadores que nunca; no ha habido una guerra a gran escala desde 1945, no tenemos idea de lo que se puede hacer en el campo de batalla abierto hoy en día.

Todas las causas que detonaron la Primera Guerra Mundial están presentes en 2017 de una manera que no se ven en la historia salvo antes de un cataclismo y espero no ser cínico al temer más un conflicto bélico inesperado que un segundo Renacimiento. Podemos ser más específicos, el Kaiser Guillermo II era el Donald Trump de su tiempo y sus rabietas en foros públicos contra británicos, franceses y rusos formaron parte de la receta explosiva de la guerra. En sí el detonante para el asesinato que se usaría de excusa para iniciar los movimientos militares fue el anexo de Bosnia por Franz Joseph al Imperio Austro-Húngaro en una situación tétricamente similar al anexo de Crimea por Vladimir Putin el año pasado. Los Balcanes siempre están en un estado semi-belicoso, pero llevaban un siglo en guerras por siempre cambiantes fronteras detonado por guerras napoleónicas y sancionado por el tratado de Viena, como Medio Oriente desde la Segunda Guerra Mundial por el tratado de París.

La expectativa convencional no da para más allá de seguir grandes pistas: Corea del Norte se está armando, el Estado Islámico lanza ataques terroristas, los intereses comerciales de China y Estados Unidos eventualmente tienen que oponerse, etc.

Conocemos las grandes piezas, como se conocían en 1914, pero las chispas son impredecibles. Si un radical de un país de la OTAN asesinara a Putin, si China y Japón tienen una disputa marítima, si Pakistán agrede a la India. En un instante todas las alianzas internacionales entran al tablero. Cuando Austria-Hungría le declara la guerra a Serbia, ninguna de las naciones principales de la Guerra Mundial estaban involucradas, pero los escenarios de guerra las hicieron movilizar tropas y la movilización de unas hizo a otras tener que invadir territorios extranjeros para evitar quedar atrapadas mortalmente. Durante las siguientes semanas escribiré sobre cómo han ido cayendo los dominós desde la Primera Guerra Mundial hasta hoy. La guerra que terminará al mundo ya sucedió, nosotros solo estamos viviendo el desenlace.

No comments

leave a comment