Julio Iglesias, el cantante español de 82 años, ha sido denunciado por un par de extrabajadoras por un presunto delito de agresión sexual cometido contra ambas mujeres, en el año 2021.
Este caso documentado por eldiario.es y Univisión incluye una investigación realizada en los últimos tres años sobre el comportamiento de Iglesias hacia las mujeres de su entorno.
Ambas extrabajadoras, una que se dedicaba a la limpieza doméstica y la otra a técnicas de fisioterapia, relatan en sus testimonios videograbados que casi estaban como esclavas para él: “Una noche me dijo que le dolía mucho la espalda y subí a su habitación estuve lamiéndole el ano y el pito, horas y horas, y cuando paraba decía que siguiera”.
Los hechos habrían sucedido en las mansiones que el cantante madrileño tiene en República Dominicana y en Bahamas. Estas presuntas agresiones salieron a la luz pública al final de una investigación conjunta que recogió testimonios de 15 exempleadas que trabajaron para el cantante, entre finales de los años 1990 y 2023.
«Estas entrevistas describen las condiciones de aislamiento de las mujeres, los conflictos laborales, la estructura jerárquica del personal y la atmósfera tensa creada por el carácter irascible de Iglesias», de acuerdo con eldiario.es.
«Las dos mujeres que denunciaron agresiones sexuales fueron entrevistadas repetidamente durante más de un año y sus relatos se mantuvieron coherentes durante todo el proceso. Sus declaraciones están respaldadas por una extensa evidencia documental, como fotografías, registros de llamadas, mensajes de WhatsApp, visados, informes médicos y otros documentos”, señaló el periódico español.
Una de las mujeres, conocida como Rebecca para proteger su identidad, dijo que Iglesias tenía 77 años de edad en el momento de la agresión sexual; y, comentó que, solía llamarla a su habitación al final de la jornada laboral. Ella relató que luego él la penetraba anal y vaginalmente con sus dedos sin su consentimiento. «Me usaba casi todas las noches», relató a Univisión Noticias. «Me sentía como un objeto, como una esclava”.
Según Rebecca, las agresiones se producían habitualmente en presencia —y con la participación— de otra empleada de Iglesias que era su superiora. Otra mujer, conocida bajo el seudónimo de Laura, contó a los dos medios que Iglesias la besó en la boca y le tocó los pechos sin su permiso y en contra de su voluntad. «Estábamos en la playa y él se acercó a mí y me tocó los pezones”, y añadió que un incidente similar también ocurrió en la piscina de la villa del cantante en Punta Cana, un resort de lujo en República Dominicana.
Ambas mujeres reiteraron que las trabajadoras contratadas por el cantante estaban sometidas a un ambiente tenso y controlador y hablaron de cómo Iglesias «normalizó los abusos». Rebecca declaró que: «Esa casa debería llamarse la casita del terror porque es una pesadilla, algo realmente horrible”.
De acuerdo con eldiario.es, las dos mujeres presentaron una denuncia formal ante la fiscalía en la Audiencia Nacional de España, acusando a Iglesias de trata de personas y agresión sexual.
Periodistas de eldiario.es y Univisión hicieron repetidos intentos de contactar con Julio Iglesias y su abogado a través de varios canales, pero no recibieron respuesta a las preguntas enviadas por correo electrónico, teléfono o carta.
Iglesias, que ha vendido más de 300 millones de discos a lo largo de su carrera de seis décadas, fue defendido por Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid perteneciente al Partido Popular.
«Las mujeres están siendo atacadas y violadas en Irán con el silencio cómplice de la extrema izquierda», escribió en un mensaje en su cuenta de X. «La región de Madrid nunca contribuirá a desacreditar a los artistas y mucho menos cuando se trata del cantante más universal de todos: Julio Iglesias”. CH




