lunes, diciembre 1, 2025

La ONU aprueba la hoja de ruta para Gaza propuesta por Trump

El pasado 17 de noviembre, el Consejo de Seguridad de la ONU, casi alcanza la unanimidad para dar su aprobación al plan de paz...
spot_img

De esta categoría

Palabras Más / ¡Racismo en Marte!

¿Para qué vivir? La respuesta era la vida misma.

La vida era la propagación de más vida,

y vivir la mejor vida posible

Ray Bradbury

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

Las redes sociales están plagadas de videos con episodios de racismo en sus diferentes formas, comentarios, violencia, gente que corren de restaurantes, otros que segregan por color, otro tanto por pertenecer a grupos étnicos diferentes a las mayorías, los racistas se ganan las críticas, pero muchas veces la forma de reacción social se vuelve igual o peor que el hecho inicial. Así que el maldito racismo no se ha ido, solo cambió de ropajes para pasar inadvertido, pero ahí sigue ese gran pendiente.

Hace unas semanas, una mujer argentina apareció en diversos videos porque confrontó a policías que iban a colocar un inmovilizador en su auto que se encontraba mal estacionado, ella montó en cólera y les lanzó insultos racistas, a la mujer la acompañaban dos menores. De inmediato se encendieron las redes sociales con discursos discriminatorios para quien había discriminado. De nuevo, al salir de la audiencia, un grupo le lanzó agua acompañada de insultos. Un episodio humillante para las partes y lleno de odio.

Y es que no siempre es lo grotesco, la palabra directa como lo que le conté someramente, también es la broma supuestamente inocente que disfraza el veneno, el creerse superior, o las razas, la esencia sigue siendo prácticamente la misma, el desprecio por los otros, por los diferentes, ese fenómeno se repite en todas las latitudes y tiempos, como si estuviéramos girando en una espiral interminable.

Lo anterior me hizo recordar “Un camino a través del aire”,  un cuento del escritor Ray Badbury que aparece en sus “Crónicas Marcianas” publicadas en 1950, pero escritas desde 1940, aunque la trama es futurista, retrata las problemáticas sociales de Estados Unido y el mundo de la primera mitad de aquel siglo XIX, donde los afroamericanos no podían ni entrar a un restaurante, menos convivir con las familias blancas y pudientes, ellos estaban destinados a los trabajos físicos más humillantes, aunque la esclavitud se había abolido el 18 de diciembre de 1865, se vivía algo muy parecido.

En aquel cuento, las familias de negros de todo un poblado, así lo refiere el escritor, viajan a Marte, dejando todo en la Tierra, su vida, trabajos, pertenencias y afectos para comenzar de nuevo en los áridos escenarios del planeta rojo, como escapatoria al terrible racismo de la época, al llegar pretenden encontrar una nueva sociedad sin prejuicios, una utopía para la humanidad.

Las cosas no salen como lo pretendía aquel grupo porque el racismo, irremediablemente viaja con ellos. Más allá de los cohetes espaciales y la joya de ciencia ficción que resulta el relato, hay un mensaje para la reflexión. ¿Esas malas prácticas y rancias son portátiles y resistentes a cualquier atmósfera?

En este siglo XXI, con redes sociales Inteligencia Artificial y que se asoma la posibilidad de que el hombre llegue a Marte, con discursos progresistas por todas partes, el racismo sigue saliendo a flote. Hace unas semanas, en Estados Unidos, miles de manifestantes inundaron las calles para protestar contra Donald Trump y su política migratoria, las deportaciones, el racismo y el clasismo de un personaje supremacista. Así se puede hacer un análisis de todos los países y seguramente encontraremos ejemplos, unos más, unos menos, pero ahí está el racismo.

Podremos mudarnos a Marte, seguir en la Tierra, a la Luna, o al último rincón del universo, pero si no hacemos nada, llevaremos en la maleta el racismo, el clasismo, la destrucción ambiental y lo que usted quiera agregar. Hay que privilegiar lo bueno, pero hay que entender que lo negativo también nos hace humanos, aunque eso se debe controlar… pero mejor ahí la dejamos.

Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez_.

Hasta la próxima.

Articulo de la semana

La ONU aprueba la hoja de ruta para Gaza propuesta por Trump

El pasado 17 de noviembre, el Consejo de Seguridad de la ONU, casi alcanza la unanimidad para dar su aprobación al plan de paz...

Entrevista exclusiva

Sandra Maldonado Baur: una vida de excelencia con eco hasta en la ONU

Decir el nombre de Sandra Maldonado Baur, en el ámbito de la educación y de la pedagogía, es hablar no solo a nivel nacional...