El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, señala que si entran en vigor los aranceles de Trump el próximo 1 de agosto estarían en peligro 22.700 millones de euros, entre exportaciones directas e indirectas, y el impacto del conflicto arancelario este año asestaría un golpe a la economía española en torno a una décima de PIB, pese a que «España cuenta con una exposición más contenida» que el resto de grandes economía europeas.
Según ha desglosado ante la Comisión de Economía del Congreso, el volumen de exportaciones afectadas de manera directa sería de 15.100 millones de euros, a los que se sumarían unos 7.600 millones de euros «en términos de reexportaciones, la primera capa de impacto indirecto». En concreto, el volumen de exportaciones de la Unión Europea (UE) afectado por los aranceles estadounidenses estaría «en torno a los 380.000 millones de euros, cerca del 70% del total de las exportaciones de la Unión Europea al mercado estadounidense».
Aunque a nivel agregado la exposición española sea menor a la de otros socios europeos, Cuerpo ha alertado de que, cuando se observa a nivel sectorial, «existe mucha heterogeneidad, teniendo algunos de ellos una mayor exposición a la economía americana». Un de los sectores más afectados será el del aceite, que registra una exportación por encima de los 1.000 millones a Estados Unidos. «Es un volumen elevado, el mayor en términos de exportaciones, y una exposición ligeramente por debajo del 20% de total de sus exportaciones a Estados Unidos», precisó.
Cuerpo también apuntó que el impacto negativo no afectará solo al volumen de las exportaciones, sino que se verá reflejado en «un potencial impacto en precios», así como una mayor incertidumbre, con un retraso en las decisiones de consumo y de inversión por parte de hogares y de empresas. El ministro ha lamentado que el mundo se está empezando a acostumbrar a vivir en un entorno de mayor incertidumbre que dificulta y retrasa, en muchos casos, la toma de decisiones importantes como son las relativas a la inversión o al consumo. Esto ha provocado que el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) revisara a la baja las previsiones de crecimiento para este año 2025 para el conjunto de economías avanzadas, con la excepción de España, donde se revisó al alza hasta el 2,5% para este año 2025.




