La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes
de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas.
Albert Camus
Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez
El año que está por terminar nos ha mostrado dónde estamos parados, que tanto retrocedimos con respecto a las administraciones pasadas de Fox, Calderón, Peña y López, la realidad es que seguimos buscando la salida del Laberinto de Soledad de Octavio Paz, aunque ya sabemos, la narrativa va por otro lado.
En unos días dejaremos atrás el primer cuarto del siglo XXI y los retos siguen siendo parecidos a los del gobierno del cambio del 2000 con Vicente Fox, el buen momento y los excedentes del petróleo los echaron por la borda. Con Felipe Calderón se inició la guerra contra el narcotráfico y dejó más de 120 mil muertos muertos, juntando los cuatro sexenios y lo que va de Claudia Sheinbaum nos da la tétrica cifra de más de 500 mil muertos, ninguno se salva, y aunque presentan números alegres la ciudadanía tiene miedo.
De los retos que vendrá, sin duda, la renegociación del TMEC con Donald Trump, para eso debe haber cohesión en el gabinete de Sheinbaum, eso incluye a Marcelo Ebrard y a Juan Ramón de la Fuente, luego todos a empujar, la clase política a pesar de las divisiones partidistas, pero el ejemplo deberá salir de Palacio Nacional con ese llamado de unidad, que no hace la científica, ni el Pejelagarto, y han pasado ya siete años y la diversión continúa.
Hay que decir que todos lo hemos permitido eso de la división social, se ha notado con aquello de las marchas para mostrar el músculo, si los opositores o los oficialistas en la Ciudad de Clara Brugada con sus gorilas represores. Aquí será motivo de fiestas, en la capital que atraviesa una crisis y con una jefa de gobierno que enfrentará protestas previo y durante el Mundial de Futbol, al que los altos jerarcas de la 4T no irán a la inauguración para no recibir rechiflas del respetable por sus malos gobiernos.
Ahí vamos en un México costado por un gobierno todo poderoso, dónde no hay excusas porque son dueños de los tres poderes, dueños de la transparencia y desde ahí vendrán nuevas reformas. Mientras la oposición partidista no le quedará de otra más que asumir su pequeñes y desde ahí reconstruirse o seguir en lo mediático buscando no desaparecer. También veremos a algunos correr a las filas de los morenos, a estas alturas de la disolución de fronteras qué más da.
Iniciaremos un año nuevo arrastrando escándalos como los de la barredora, los excesos de los López, sin cerrar el caso Segalmex, el huachicol fiscal, el desabasto de medicamentos, la crisis de inseguridad y la sospecha de las malas compañías de varios gobernadores y las expresiones pertinentes, no excusas.
Así que el año 2026 será de retos, y si enmontáramos un punto medio, como en las democracias maduras y nos alejamos de rozar los regímenes autoritarios y dictatoriales. Si viniera un llamado desde Palacio Nacional, suena utópico, quizá contagiado de la época, ¿Pero apoco no? Otra cosa sería.
Nos leemos en enero, lo mejor para usted estimado lector. Gracias a los editores que reproducen estos párrafos. Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez_.
Hasta la próxima.




