A Europa, le preocupa el uso y abuso de las redes sociales y el Internet por parte, de los menores de edad: hace unos días, Francia anunció que a partir de septiembre próximo prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años.
Y, mientras la Comisión Europa anuncia que también tomará medidas para regular el acceso a las redes sociales, en Florencia, Italia, se firmó un acuerdo para el lanzamiento del proyecto Discover para crear un centro especializado dedicado a las adicciones a las redes sociales y al uso consciente de la tecnología digital.
De acuerdo con medios italianos: “El centro estará instalado en Florencia. La iniciativa, promovida por ASL Toscana centro, la Ciudad de Florencia y la cooperativa Retesviluppo, es el primer intento de Italia para abordar el fenómeno de la adicción al mundo digital, que afecta principalmente a los jóvenes y tiene repercusiones sociales y culturales”.
La concejala de Políticas Juveniles, Letizia Perini, dijo que las tecnologías digitales forman parte de la vida cotidiana de los jóvenes y representan una oportunidad extraordinaria; sin embargo, hay que orientarlos para que no caigan en el abuso o descontrol.
“Precisamente por esta razón tenemos el deber de apoyarles en el uso cada vez más consciente de estas herramientas, ayudándoles a encontrar un equilibrio entre el tiempo que pasan en línea y el tiempo dedicado a las relaciones, el deporte, la cultura y las experiencias compartidas», declaró Perini.
El debate sobre el tema es extenso en todo el mundo y, en los últimos días, se han adoptado diversas soluciones en Europa. El primer país en adoptar una legislación estricta contra estas plataformas fue Australia, que exige a los proveedores verificar la edad de los usuarios. La medida se aplica no solo a redes sociales como Instagram, TikTok o Facebook, sino también a varios tipos de servicios en línea.
Aquí en Europa, Francia se convirtió en el primer país europeo en introducir una prohibición de las redes sociales para menores de 15 años. E, iniciativas similares están analizándose por todo el continente después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respaldara la introducción de medidas para proteger a los menores en línea, basándose en datos que ponen de relieve los riesgos para los jóvenes.
“Reino Unido anunció planes para introducir un toque de queda nocturno en redes sociales para jóvenes de 16 y 17 años; otros países como Grecia, Eslovenia, Suecia y España están planeando restricciones al uso de redes sociales para menores de 16 y menores de 14 años”, de acuerdo con información de la Comisión Europea.
Italia, aún no ha introducido soluciones similares a las de Francia. Pero el
proyecto Discover, que estará operativo tras el verano, busca actuar en términos de prevenir el abuso y el mal uso de pantallas y plataformas, al mismo tiempo que promueve un uso consciente.
«No estaremos simplemente imponiendo prohibiciones, sino un enfoque innovador basado en dos pilares: la desconexión guiada y la promoción del uso consciente de la tecnología, para convertir a los jóvenes de consumidores pasivos en protagonistas activos de su tiempo”, dijo a los medios de comunicación, Ester Macri, presideta de de ReteSviluppo.
El Discover Centre pretende ser un centro abierto a la comunidad local, analizar el fenómeno, lanzar intervenciones y talleres prácticos y formar a la comunidad educativa, reconstruyendo el tejido social que el aislamiento digital corre el riesgo de desgastar.
“El centro acogerá a jóvenes de entre 10 y 25 años y estará gestionado por Retesviluppo, que cuenta con una década de experiencia en colegios, con un equipo de empleados, colaboradores y voluntarios. Los servicios que se ofrecerán incluirán programas de orientación, un mostrador de escucha y actividades centradas tanto en la educación mediática, como en la mejora de la interacción social, a través de juegos de mesa, actividades manuales y trabajo en grupo”, informó el gobierno de Florencia.
Discover está pensado como un espacio educativo, abierto también a padres y educadores; y, estará listo para actuar en situaciones complejas como el aislamiento social, las fricciones con los padres y educadores; y el malestar psicológico.




