miércoles, marzo 25, 2026
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Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia

@claudialunapale

Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales.

 

POR LA ESPIRAL

 

Corea del Norte: papel mojado

 

 

El dictador norcoreano, Kim Jong-un vendió como un éxito reivindicativo de su atroz régimen el encuentro que sostuvo con el mandatario de Estados Unidos, el 12 de junio pasado, en Singapur.

 

No sé por qué razón pero parece que hablo de una fecha ya muy muy lejana como si hubiesen pasado muchas lunas y varios calendarios deshojados; quizá sea porque más allá de la temporalidad que tanto fascinaba a escritores como León Tolstoi este año vamos demasiado bombardeados por noticias relacionadas con Corea del Norte, Siria, Irán, Palestina con Gaza y Cisjordania atenazadas por Israel y primordialmente porque la figura de Donald Trump no da tregua ni siquiera en vacaciones.

 

¡Anúdenle los dedos! ¡Y ciérrenle la boca! Desde la Casa Blanca cada día salen una retahíla de  tuits que marcarán la agenda internacional del día que casi siempre inicia con la frase favorita del pelirrubio: “China es muy mala con Estados Unidos”; como acontece igualmente con “la UE que es muy mala con Estados Unidos” y prácticamente todo en lo que la Unión Americana está en desventaja con el resto del mundo es “muy malo”.

 

Con Corea del Norte la escalada verbal no es por estar en desventaja comercial sino por tener un rival atómico con cohetes con ojivas nucleares capaces de llegar a territorio americano.

 

De acuerdo con el Council on Foreign Relations se estima que Pyongyang tiene desarrolladas de 10 a 20 poderosas armas nucleares, al menos en 2017 realizó sendas pruebas, un total de 23 cohetes de todos los tamaños fueron lanzados y explosionados.

 

De su peligrosidad, el Center for Strategic and International Studies, desmenuza el alcance nuclear de Corea del Norte: misiles de corto alcance de 625 millas capaces de traspasar la Península de Corea; misiles de medio alcance más de 625 millas y hasta 1 mil 864 millas que además de caer en Japón podrían alcanzar hasta Guam; misiles de rango intermedio más de 1 mil 864 millas hasta 3 mil 417 millas que pueden llegar perfectamente a Alaska y los intercontinentales de más de 3 mil 417 millas listos para  alcanzar Washington, Honolulu y Los Ángeles.

 

No es desde luego una negociación sencilla, buscar un cauce pacífico en el que primeramente Jong-un (así de receloso como es) acepte un tratado para frenar la carrera armamentista nuclear y encima, desmantelarla.

 

Y sobre todo hacerlo a cambio de nada. ¿Qué quiere Jong-un? Que no le derroquen, que Estados Unidos con sus aparatos de Inteligencia no le pongan una trampa… un atentado.        

 

El gobernante, el tercero de la dinastía en el poder tras finalizar la guerra de las dos Coreas, vive amurallado del resto del mundo en compañía de sus gobernados; a él le interesa pertrecharse para conservar el poder y eso implica no darle demasiadas alas a su pueblo, ni alas educativas, ni alas económicas. Lo justo y punto.

 

En la visión de Trump, como natural hombre de negocios, todo es cuestión de dinero, al fin y al cabo, time is money; por eso en su encuentro con Jong-un le vendió la riqueza de Singapur y el progreso de su vecino natural, Corea del Sur pretendiendo con ello seducir a Jong-un, hacerlo ver que su desnuclearización y una apertura de su economía y de su país podría atraer un aluvión de inversiones para “hacer de las bonitas playas norcoreanas, playas con hermosos condominios”.

 

El sátrapa que, como todos los sátrapas, acumula todo el poder político y económico que quiere porque su poder es omnímodo no le interesa los condominios en sus espléndidas costas, lo que quiere es que nadie lo derroque y que lo dejen seguir en su ostracismo gobernando y oprimiendo a su gente. Mientras cuente con el apoyo comercial de China, su aliada y tradicional amiga y consejera; y además, con el beneplácito de Rusia para obtener el gas y el petróleo requerido para su economía, por lo demás, nada le importa.

 

Quizá pueda cambiar la tónica de las no relaciones con Corea del Sur, rotas desde finalizar la guerra en 1953, son hermanos culturales que comparten la misma idiosincrasia así es que rebajar las tensiones en la Península sería bueno para ambos países.

 

A COLACIÓN

 

Lo que no parece que vaya a cambiar (a lo mejor es todavía muy pronto para evaluarlo) es la desnuclearización pacífica de Corea del Norte, no han pasado ni dos meses y circulan todo tipo de versiones.

 

Por un lado, el régimen de Pyongyang ha dado muestras de tener voluntad para la paz, ha devuelto los cadáveres que ha solicitado Washington, ha liberado a prisioneros norteamericanos a petición también de Washington; se han discurrido sendas invitaciones verbales entre el presidente Trump y Jong-un para una visita oficial a sus respectivos países.

 

Ante la prensa internacional se enviaron imágenes del desmantelamiento de un laboratorio nuclear mientras Mike Pompeo, el ex temido agente de la CIA, convertido ahora en secretario de Estado de los Estados Unidos dirige las espinosas pláticas con el régimen norcoreano: la Unión Americana quiere una desnuclearización rápida y Jong-un que le levanten a su país las sanciones económicas, comerciales y de inversiones que están en la ONU impuestas desde hace tiempo.  Y ninguna de las dos cosas suceden con la celeridad requerida… esto puede terminar en papel mojado .

 

Una investigación de expertos independientes entregado al Consejo de Seguridad de la ONU indicó que “Corea del Norte no ha detenido su programa nuclear ni de misiles y que continúa haciendo acopio de material radiactivo”; y añadió en su reporte de 149 páginas que China y Rusia están violando el marco de sanciones vendiéndole a Pyongyang petróleo, gas y otros suministros. Hasta México salió mal parado en el informe porque le habría comprado a Corea del Norte varias mercancías.

 

Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales.

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales
 
Vuelta al pueblo perdido
 
 
Vamos a darle diez años para que empiece a funcionar una vuelta de tuercas que avizoro imparable: la inminente introducción de la inteligencia artificial en la vida productiva de los seres humanos trastocará el entramado laboral habrá una extinción de muchos puestos de trabajo, jornadas laborales reducidas y flexibles.
En suma, habrá millones de personas que deberán ingeniárselas para sobrevivir, para no sucumbir arrolladas por la Cuarta Revolución Industrial y me atrevo a afirmar que su única vía de escape estará en el campo…  en  las áreas rurales.
En los últimos cien años el campo y las actividades más básicas del sector primario de la producción han estado adelgazando su participación dentro del PIB afectadas por la tecnificación, la desertificación y el éxodo masivo de las áreas rurales hacia las zonas urbanas.
Empero, esta tendencia, anótelo bien amigo lector no es que vaya a cambiar del todo totalmente pero después de 2030 en muchas ciudades y grandes urbes la gente cuya actividad profesional no necesariamente requiera permanecer in situ tenderá a repoblar muchas comunidades agrícolas abandonadas.
Los pueblos volverán a recuperar la vida de antaño porque también el Internet está haciendo posible ese milagro, en la medida que las comunidades y los poblados sean incluidos en la Sociedad de la Información, entonces, se permitirá ese retorno aliviado por la premisa de permanecer comunicados.
Claro que sucederá, me refiero a familias que migrarán despojados de su complejo de urbanitas en busca de lo más básico, de una mayor calidad de vida y hasta de hacer de la autoproducción una forma de sustentabilidad.
Hay personas que en la actualidad -en pleno 2017- están tomando la sensibilidad necesaria para avizorar lo inevitable y van anticipándose, porque llegará.
La generación de los Millennials no están dispuestos a repetir los errores ni de sus padres ni de sus abuelos, muchos ni siquiera pretenden  hipotecarse, en algunos países como en Europa donde existe una denodada propensión a ser dueños de la vivienda y prácticamente encajan el binomio trabajo-hipoteca de por vida con créditos que pueden sobrepasar los 25 años, las nuevas generaciones lo ven como un grillete y una enorme tensión en medio de incertidumbres futuras porque ya está probado: te casas con una persona pero no con tu trabajo hoy en día el contrato para toda la vida, hasta la jubilación, es tanto como sacarse la lotería.
A COLACIÓN
En México, el tren que genera la riqueza está repartido en tres vagones: el sector primario de la producción participa con el 4% del PIB; el secundario, con el 32.9% y el terciario  con el 63.11 por ciento.
Uno de los efectos del NAFTA-TLCAN renegociándose en la actualidad con Estados Unidos, ha sido precisamente el achicamiento del sector primario de la producción porque hemos llegado al paroxismo de importar hasta el maíz que comemos. ¡Una nación agrícola ciento por ciento capaz de producir su propio maíz, lo importa amarillo, desde Estados Unidos!
Muchas actividades se han dejado de hacer en el campo bajo el pretexto de que sale más barato importarlo, pero si dejamos los costos de lado, todavía hay millones de familias en México que se alimentan directamente de lo que producen y el resto lo cambian, lo venden o participan de una especie de trueque. La ambición por la conquista de la ciudad quizá seguirá latente en el corazón de los naturales de pueblos y comunidades pequeñas como el que se empecina en irse a Estados Unidos para buscar su particular “american dream”.
Yo sí creo que habrá cada vez más generaciones más conscientes de todo cuanto les rodea y serán menos avariciosas en términos pecuniarios y más amigables con el medio ambiente.
Ni el dinero da la felicidad, ni compra la  eternidad; a veces una vida austera (en el lugar exacto) con la persona desarrollándose en lo que verdaderamente  le place proporciona más felicidad que todo el oro juntos.
En España, ya hay varias comunidades rurales poniéndose las pilas, evitando que sus pueblos desaparezcan y se conviertan en fantasmas en la orografía.
En la nación ibérica existen más de 3 mil 200 pueblos abandonados, algunos resisten el cambio ingeniándoselas y adaptándose a la revolución digital montando sus tiendas de ventas online de sus productos locales y de otros artículos; así se han convertido en expendedores hacia  a otras partes de España pero también están probando éxito como exportadores. ¡Y siguen ordeñando sus vacas!
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales 
 
 
 
Terrorismo endémico
 
 
 
 
En España se presentía que en cualquier momento estaba por caer un atentado terrorista, lo sabía perfectamente el ciudadano de a pie, que a pesar de la elevada profesionalización de los cuerpos de seguridad españoles estaba consciente de que el mal terminaría colándose por alguna parte.
Y se coló con su dolorosa presencia provocando un daño irreparable en vidas en Barcelona y también en Cambrils: el jueves 17 de agosto se ha quedado tatuado en la memoria de España que ya ha vivido en sus carnes atentados perpetrados por radicales islámicos tan devastadores como el de 2004 en Madrid cuando las bombas en los trenes de Atocha asesinaron a 192 personas y dejaron maltrechas a 2 mil 057 víctimas.
Lamentablemente volvió a tocar como si fuese  una especie de ruleta rusa  macabra con la Yihad jalando el gatillo y señalando con el dedo acusador el mapa de Europa para hacer sentir su odio hacia la civilización occidental.
Esta vez cayó en Barcelona, la joya de la corona del turismo español, que en pleno mes de agosto con el estío en su esplendor se encuentra desbordada de veraneantes locales y miles de turistas extranjeros; muchos que decidieron no viajar a Francia, ni  a Alemania, ni a Reino Unido ni a Bélgica o a Turquía todos epicentro de varios atentados sangrientos en los últimos 24 meses.
Con cifras históricas en recepción de turistas internacionales, el atentado perpetrado en Las Ramblas todavía pudo ser de una magnitud mayor por lo concurrido del mítico paseo, que cerca de las cinco de la tarde, era un auténtico hormiguero.
Nuevamente ha sido el mismo móvil de sembrar el horror y  con una táctica que viene repitiéndose insistentemente en los últimos meses en los atentados en Niza, Berlín, Estocolmo y Londres: un vehículo a toda velocidad barre estrepitosamente a los transeúntes que encuentra a su paso; la célula terrorista encargada de la masacre se parapeta ya sea con armas de alto calibre, cuchillos, machetes y hasta de cinturones bomba si es necesario.
Se trata del epítome de la irracionalidad, de la barbarie, de la anarquía  en su lucha contra todo lo opuesto y de la cobardía porque son fantasmas que salen a matar a gente que no hace más que disfrutar.
Lo del atentado en Cataluña entreteje una historia rocambolesca que arrancó en Las Ramblas de Barcelona matando a 14 personas (5 son niños) y dejando más de 100 heridos para continuar 8 horas después con otro atentado en Cambrils también por un vehículo en el que viajaban 5 terroristas que no dudaron en arrollar a la gente y sembrar el dolor asesinando a otra persona; finalmente fueron abatidos por los Mossos d’Esquadra.
Nuevamente el silencio, la ira, la furia, la impotencia y la incredulidad que significa  ver cómo en dos segundos se cambia el panorama: de la felicidad al duelo.
Pero también hay un cierto hartazgo va resultando cansino este luto moral porque somos mayoría, sin embargo, nos sentimos en sus manos aunque la gente vocifere “no tenemos miedo” y muchos vuelvan al día siguiente al sitio maldito  para reivindicar su libertad.
Y es cansino ver cómo el mapa de Europa va tiñéndose de rojo, ¿quién sigue? ¿quién falta? Se pregunta con morbo: ¿será Roma? ¿lo intentarán en Viena?
No obstante, el cuestionamiento esencial de ese ciudadano de a pie que dice no sentirse atemorizado (de dientes para afuera) es: ¿qué hacen los respectivos líderes de nuestra democracia para velar por nuestra seguridad?  Y me refiero a hechos fehacientes para prevenir porque lo de lamentar ya está siendo muy repetitivo.
A COLACIÓN
Desde los atentados en Barcelona y Cambrils, las últimas 48 horas no han dejado de ser menos lúgubres: en Turku, Finlandia un marroquí de 18 años apuñaló a 10 mujeres, asesinando en el acto a dos de ellas; también en Surgut, ciudad rusa en Siberia occidental, el ISIS reivindicó un ataque con un puñal que dejó varios heridos.
Han habido otros hechos no aclarados todavía en Wuppertal, Alemania y muchos, muchos bulos  en las redes sociales que no han hecho más que ahondar la confusión y provocar más pánico. Nótese que los ataques yihadistas perpetrados en varios lugares de Europa han sido consumados por jóvenes que viven en Europa, algunos emigrados otros de primera generación, todos son de diversas nacionalidades pero el único hilo conductor es su radicalización y juventud.
Me pregunto qué tipo de resentimiento mórbido los impulsa será ¿la falta de empleo? ¿su incipiente integración en la comunidad europea? Hace poco un conocido que trabaja en temas de seguridad me explicó que dejar un pasaporte o un documento de identidad por parte de los terroristas además de ser una forma de “firmar” su fechoría,  lo hacen para que la Yihad pague una mensualidad económica a los familiares de aquellos que se “inmolan” por la causa. Si en el fondo éste es el lubricante perverso, extinguir este fenómeno no será nada fácil.
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia

@claudialunapale

 

Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales

 

Harvey: el Karma de Trump

 

 

El  ser humano no es inmarcesible, eso lo sabemos de sobra, y aunque a veces perdemos la perspectiva creyendo que vivimos en una especie de burbuja, la realidad es que somos una sociedad altamente vulnerable.

En la medida que la densidad demográfica se extiende a su vez incrementa su exposición al riesgo fundamentalmente derivado de los desastres naturales, aunque lo es en la misma proporción a virus, bacterias, pandemias, plagas y no se diga a una guerra civil, a un conflicto belicista o a uno de mayor escala con bombas incluidas.

Desafortunadamente el cambio climático cada vez y con mayor frecuencia va recrudeciendo la magnitud del impacto de los fenómenos naturales sobre de la población.

Como espectadores nos hemos quedado boquiabiertos ante la devastación voraz de un tsunami, el de Phuket en Tailandia, en el fin de año de 2004 nos recordó lo pequeños que somos ante la fuerza del mar y de sus olas gigantes.

México con los terremotos de septiembre de 1985 y miles de vidas sepultadas bajo los escombros es otro caso de la furia de la naturaleza que además provocó un impacto directo en el PIB del país azteca.

No hay ningún sitio seguro, ningún país indemne de los efectos del cambio climático, la crecida de las aguas en ríos, lagos, mares y océanos afectará a más de la mitad de los países de nuestro mapamundi. Habrá islas que desaparecerán.

Amigo lector aquí en esta columna le he platicado de las reuniones de la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS), de hecho en 2015 charlé con Jeffrey D. Sachs después de una exposición presentada por el economista estadounidense al respecto del impacto en nuestras vidas por el llamado calentamiento global.

En lo personal no  me gusta provocar alarma ni mucho menos recurrir al amarillismo para asustar pero en este tema en particular no hay que andarse por las ramas, según Sachs y la información privilegiada que tiene de primera mano “la extinción de los seres vivos avanza progresivamente”.

En sus palabras: «Primero son animales, luego plantas y al final el ser humano. Este milenio pondrá a prueba  nuestra inteligencia para sobrevivir y sobreponerse a los desafíos”.

Al menos hay 17 especies de animales extintas en los últimos 50 años y 15 mil especies de plantas corren el riesgo de desaparecer para siempre son la mitad de las plantas aterciopeladas del globo terráqueo.

Si la biodiversidad se altera impacta a  los ecosistemas y termina lastrando la vida orgánica haciendo que la cadena biológica resquebraje comenzando por la muerte de microorganismos hasta grandes especies. Un fenómeno devastador.

La  mano del ser humano ha sido en buena medida culpable de provocar el enorme drama para la supervivencia de las futuras generaciones, el  presidente Donald Trump que reniega vociferando contra el cambio climático inclusive cuestionándolo así como al aumento de las temperaturas, tiene ahora mismo el primer gran problema para su incipiente Administración, con la catástrofe desatada por el Huracán Harvey.

Dirán los esotéricos que ha sido cuestión de Karma a ver si con la tragedia encima el magnate recupera la cordura y regresa a Estados Unidos al Acuerdo de París.  Por lo pronto, las aseguradoras americanas calculan –a ojo de pájaro- pérdidas por 20 mil millones de dólares que seguramente serán muy superiores.

A COLACIÓN

No hay ninguna ciudad en el mundo preparada para una lluvia persistente no nada más copiosa sino incesante, esta vulnerabilidad urbana debe ponerse por encima de la mesa en los temas de mayor prioridad para las obras de ingeniería pública y de  desazolve.

Lo que como autoridad y ciudadanía nos debe quedar totalmente claro es que no es irreversible el cambio climático, puede ser mitigado, y debemos aprender a anticiparnos y ser reactivos.

Así como un hecho tan doloroso como los terremotos de 1985 sirvieron para crear una cultura de prevención y reacción ciudadana y por ejemplo en Mérida y Cancún la hay igualmente para los huracanes así es menester actualizar los protocolos de actuación gubernamental y ciudadana;  qué hacer con las inundaciones por lluvias y cuando desbordan los ríos. 

 

 

 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia

@claudialunapale

Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales 

 

11-s: un mundo más inseguro

 

Otro aniversario luctuoso de los atentados del 11 de septiembre acaecidos en Estados Unidos y considerados como un parteaguas –un antes y un después- en la geopolítica.

Pero también en la ciberinteligencia y sobre todo en la vuelta al rearme del mundo, el enfriamiento de la Guerra Fría tras la caída del Muro de Berlín y el desmantelamiento de la URSS y sus países aliados dejó una década de suspiros aliviados entre dos tradicionales antagonistas: Estados Unidos y Rusia. 

No obstante, después de 2001, el cauce de los acontecimientos en Medio Oriente ha devuelto a la pequeña gran aldea global a una Guerra Fría 2.0 otra vez con territorios y escenarios altamente sensibles para los intereses de Washington y de Moscú. Me parece que la primera gran lección de los atentados terroristas en Estados Unidos revela que no hay enemigo pequeño y sobre todo desvela un determinado grado de vulnerabilidad por una seguridad porosa. 

Guardadas las proporciones del caso, durante la Segunda Guerra Mundial, la aviación japonesa atacó por sorpresa  a Pearl Harbor,  el puerto en Hawaii con una importante artillería aeronaval norteamericana.

La flota del Pacífico sufrió considerables bajas así como miles de soldados muertos (2 mil 403)  dejando a otros tantos miles heridos por el albazo nipón… a traición,  un domingo de descanso, y sin previa declaración de guerra. 

El 7 de diciembre de 1941 está tatuado en la Historia de Estados Unidos pero también en la Segunda Guerra Mundial, porque al día siguiente el presidente  Franklin Delano Roosevelt metió a su país en combate.

A “esta fecha que vivirá en la infamia” hay que añadirle otra igualmente dolorosa: la del martes 11 de septiembre de 2001 en el corazón de Nueva York un ataque coordinado (también de mañana) por un grupo  que  reivindicó el terrorismo como arma letal, como instrumento de horror, para sembrar el miedo en sociedades acostumbradas a vivir en democracia y bajo la bandera de la libertad. 

Son terroristas que actúan en nombre propio lo que dificulta la capacidad de respuesta de la nación atacada de esta forma, ¿a qué país se le declara la guerra? ¿Contra quién se salda la afrenta? Estados Unidos vivió otro Pearl Harbor, pero en Manhattan. Entre los rumores, las verdades a medias y la expectativa, un nombre y un grupo surgieron como los culpables de los atentados: Usama Bin Laden y Al Qaeda. Mohamed Atta y  Marwan  al Shehhi eran miembros de la banda terrorista.

El enclave de la organización, según el Pentágono, es Afganistán. Y los soldados estadounidenses  fueron desplazados hasta allá con sus balas y sus armas; con sus bombas para buscar a los líderes y actores intelectuales del 11-s, aunque la mayoría fueran ciudadanos de Arabia Saudita, el presidente George W. Bush aprobó la respuesta bélica sobre de Afganistán.  

La intromisión estadounidense en el país afgano (en los setenta del siglo pasado estuvo invadido por la URSS) trajo de vuelta la Guerra Fría en versión 2.0, Rusia, China, Irán y por supuesto Corea del Norte han visto con enorme recelo y suspicacia el desplazamiento militar americano hacia Medio Oriente y después a Asia con el THAAD. 

A COLACIÓN

Ahora que Estados Unidos se alista nuevamente para enviar más tropas a  Afganistán, con la suficiente distancia en el tiempo de los sucesos del 11-s es innegable que las fuerzas supremacistas estadounidenses supieron cómo sacar ventaja de los atentados porque, sin duda, han sido un boomerang para promover cambios en muchos países árabes y hacerlo además fortaleciendo la posición regional de Arabia Saudita… su aliado por conveniencia. 

En esa primera lectura, el mundo es hoy en día muy distinto a lo que era 16 años atrás pero no es mucho más seguro sino más vulnerable en la medida que el terrorismo de células se propaga con su aparente desorganización porque el enemigo no es un territorio en sí mismo, el enemigo duerme en casa dispuesto a despertar -bastante enojado- en cualquier momento y a inmolarse provocando daños devastadores.

La interrogante es: ¿qué pasará el día que suceda un magno atentado con bombas químicas, biológicas o material radioactivo? Y desgraciadamente sea perpetrado por un grupo de ciudadanos que deciden actuar contra el propio país en el que viven. 

 

 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales 
 
 
Llamada de atención
 
 
 
Me parece que el euro tocando su máximo nivel frente al dólar tras ubicarse ayer a 1.20 dólares por euro (nivel observado en 2015) no puede ser más que un significativo termómetro acerca de la enorme tensión acumulada en el mapamundi internacional.
La situación está que trina, no podía ser más áspera después de que Corea del Norte lanzó el martes por la madrugada un misil que sobrevoló  territorio japonés para estrellarse  a unos kilómetros de distancia de Sapporo; el proyectil cayó en el Mar de Okhotsk.
Que el régimen de Kim Jong-un no responda a las presiones internacionales, ni a las sanciones económicas, financieras así como diplomáticas impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU con el aval de China y de Rusia es a mí parecer como analista una mala señal… una constante provocación por un líder obcecado en mostrarse amenazante ante Estados Unidos.
Hoy por hoy, la actitud temeraria del régimen norcoreano está metiendo en una especie de ajedrez geoestratégico a los asesores de los líderes globales que ya calibran, según la prensa internacional, la inminente posibilidad de una escalada bélica.
Y los mercados internacionales están nerviosos, son altamente reactivos por ende, las divisas se vuelven locas, los parqués bursátiles actúan con volatilidad lo que implica que tres días pierden y dos ganen.
Es decir, la tensión bélica geopolítica tiene un efecto de traslado, contamina, también las relaciones comerciales, de inversiones, financieras y económicas. La guerra también se lleva al terreno de lo económico.
Ayer martes, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, llamó a su homólogo japonés Shinzo Abe para ofrecerle su respaldo militar ante Corea del Norte.
En el contacto vía telefónica que demoró 40 minutos ambos líderes acordaron solicitar una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU para pedir otra oleada de sanciones contra los norcoreanos, apretarles más las tuercas para obligarlos a buscar, en el cauce de la diplomacia, la respuesta asertiva para desmontar su programa nuclear.
Dónde falle el cálculo de los misiles lanzados, y uno de éstos caiga encima de un territorio y no del mar, nos metemos en la Tercera Guerra Mundial, no es ninguna broma.
Y no me parece que Trump sea precisamente el más preparado para fungir como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, con los dedos pegados a Twitter y el poder –entre las manos-  del botón rojo. Por lo pronto, el ministro Abe ya desplegó antimisiles en varias partes del territorio japonés.
A COLACIÓN
Esto es como cuando te va a dar gripe y empiezan los primeros signos, las primeras molestias, con el cuerpo cortado aunado a una especie de malestar general.     
Yo en lo personal no tomo mucho como referencia a los mercados bursátiles porque son hipersensibles, altamente especulativos y muy volubles me refiero como indicador de qué algo se está cocinando en el ambiente internacional.  Las bolsas reaccionan a todo –para bien y para mal- y como caen así vuelven a recuperarse.
En cambio con las monedas al igual que con los commodities se percibe el desplazamiento del capital, el orden de venta en instrumentos ligados con las monedas, el petróleo, el oro, la plata y otros metales.
Se venden posiciones cuando los asesores avizoran que es menester desplazarse de invertir en dólares a hacerlo por ejemplo en euros; o cuando la recomendación es protegerse del chubasco  bajo el paraguas del oro, la plata y otros metales. Y eso desvela que el tormentón  no será momentáneo  (de corto plazo en días y hasta seis meses); al ubicarse en el plano del mediano plazo el horizonte se extiende desde los seis hasta los 24 meses.
Que el euro se refortalezca tiene varias interpretaciones: 1) El efecto Brexit, la libra ha tenido sendos retrocesos y el euro saldrá muy favorecido; 2) las tensiones geopolíticas entre la Casa Blanca y varios países mucho más claro con Corea del Norte; 3) Trump prometió un dólar débil para apuntalar a la economía estadounidense vía el comercio internacional; 4) la política del Banco Central Europeo de tasas cero para reactivar a la economía de la Unión Europea podría ya no ser útil sino todo lo contrario; 5) si se complica la recuperación del PIB estadounidense habrá un traslado a otras divisas e instrumentos.  
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales 
 
 
Contaminación y #Fakenews
 
 
 
En los últimos meses, la posición del presidente Donald Trump está provocando severos roces en el concierto internacional y en casi todas las aristas muchas delicadísimas.
El magnate que, no es políticamente correcto, sino todo lo contrario no se muerde la lengua para defender a los supremacistas de Charlottesville mucho menos para afirmar que el cambio climático es un “invento chino”; por poco más y asegura que los osos polares que están muriendo por el aumento de la temperatura global son de utilería.
Trump es un tipo terco, parco, prepotente, narcisista, no le debe nada a nadie,  ni su ascenso veloz en la política y su carácter hace cortocircuito hasta con la propia gente que le rodea comenzando por su esposa Melania; los constantes cambios y renuncias de personal son un síntoma de esa personalidad ególatra y cerrada para escuchar consejos.
Emmanuel Macron, presidente de Francia, intentó convencerle como cálido anfitrión de que los consensos multilaterales son necesarios cuando se trata de enormes desafíos que a todos atañen.
Hay dos fundamentales: el terrorismo y el cambio climático. La deslocalización geográfica de este fenómeno  nos está mostrando que prácticamente estamos a su merced, ¿contra qué territorio peleamos si el enemigo duerme en casa?
Con el cambio climático también es menester razonar que no hay pedacitos de cielo como si estuviera parcelado y entonces los movimientos de aire y las corrientes no arrastrasen la contaminación de un sitio hacia el otro; lo mismo con los mares y océanos.
Porque además tanto la ONU como el PNUD tiene documentado y perfectamente analizado el tema de los desplazamientos migratorios como consecuencia de la contaminación y obra del cambio climático.
Lo que tradicionalmente eran migraciones por hambre y en busca de mejores oportunidades de vida, se ha regresado a la época de las grandes glaciaciones cuando los seres vivos nómadas seguían moviéndose hasta que encontraban el sitio idóneo para establecerse, reproducirse y autoabastecerse así nacieron las comunidades sedentarias y luego los pueblos.
Recordemos que por el Estrecho de Bering llegaron a América tanto animales como personas desde Asia; pues en la actualidad es la sequía, el aumento de la temperatura, los fenómenos naturales devastadores como un tsunami, la contaminación de los ríos, las dificultades para que los cultivos proliferen e inclusive hasta los problemas respiratorios por las emergencias ambientales las causales para que la gente esté buscando un mejor sitio para vivir.
En 1999, cuando llegué a Madrid, recuerdo el cielo claro y transparente, en ese entonces en la Ciudad de México ya había problemas por la contaminación  del aire y se hablaba de contingencia ambiental con protocolos que iban desarrollándose para tratar de aminorar los índices Imeca.
La capital de España de alguna forma ya alcanzó a la Ciudad de México en los últimos tres años son cada vez más frecuentes las alertas por smog; también el Ayuntamiento pone en marcha una serie de medidas que en México son de sobra conocidas.
A lo que voy es que una vez en dicha vorágine el problema no reduce   se hace cada día más presente en nuestras vidas y el temor mayúsculo es que el día de mañana nos encontremos levantándonos para ir a trabajar o llevar a los niños al colegio bajo la escena dantesca e irrespirable que ya padece China.
No es irreversible la contaminación del aire (como en el caso de los océanos, mares o ríos) pero sí puede ser controlada hasta cierto punto, el meollo es que el coche eléctrico llegará a generalizarse después de 2030 bajo esta expectativa no es poco probable terminar el siglo todavía con coches a base de gasolina, ¿qué se hará con todo el  parqué vehicular,  miles millones de coches de todos los tamaños, generación diésel y gasolina?
A COLACIÓN
En la Ciudad de México, el smog fundamentalmente tiene la mezcla irritante del monóxido de carbono y el ozono; en el caso de Madrid, es por dióxido de nitrógeno.
De acuerdo con el New York Times, las emisiones por persona en 2014 en toneladas de CO2 se midió de la siguiente forma: en Estados Unidos en 16.2 toneladas per cápita; Canadá, 15.1 toneladas por persona; Rusia con 11.9; Japón con 9.6; Alemania, 8.9 toneladas per cápita; China con 7.5 toneladas por habitante; Reino Unido con 6.5; España, 5.8 seguida de Francia con 4.7 después México con 3.8 toneladas de C02 por persona. Por último, en la lista aparecen Brasil con 2.6  y la India con 1.7 toneladas per cápita.
Trump que todo lo cataloga de #Fakenews debería dejar de dudar acerca del alcance de la contaminación y del cambio climático antes de que los ciudadanos empiecen a caer muertos asfixiados. Y no es broma…
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
 
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales
 
 
 
Soledad: asunto de salud pública
 
 
 
 
Parece contradictorio que, en la Sociedad de la Información, existan millones de seres humanos llevando su día a día en la más absoluta de las soledades… sin tener con quién hablar, apartados de pertenecer e imposibilitados de interrelacionarse.
Resulta absurdo y complejo máxime cuando se supone que Facebook, Twitter, Instagram y otras redes así como aplicaciones te permiten comunicarte facilitando socializar; o al menos esa es la hipótesis de partida.
No obstante se trata de un camino intrincado pero con severas consecuencias sociales, en la salud pública y en la sanidad lo que se traduce en un impacto en el Presupuesto.
Soledad que no “solitud” el nuevo concepto de moda para redefinir que estar solo por opción (vivir sin emparejarse) no siempre es un sinónimo de soledad.
Lo peligroso es cuando se convierte en un sintagma de abandono y aislamiento; es decir, una persona puede vivir sola por convicción sin que ello sea óbice para entretejer una red de convivencia social y estar incluido en una conexión de afectos, sentimientos y emociones.
Se puede vivir solo pero no en soledad así como se puede vivir en pareja pero sentirse profundamente ajeno, no pertenecer ni sentirse implicado ni acogido ni siquiera a gusto en suma infeliz. Hay quien decide quedarse en una relación por  miedo, conformismo, conveniencia, apariencia, costumbre y hasta por el qué dirán…
El tema en la actualidad no es cuestionar a las personas con deliberadas y convencidas decisiones de mantener su independencia en todos los sentidos,  es alertar de la fenomenología de la soledad en todo su esplendor en personas a partir de los 45 años de edad y de forma más acuciosa en millones de adultos de la tercera edad que viven y mueren abandonados.
Al respecto el World Economic Forum señala un estudio que equipara esta  lamentable situación social al mismo nivel de impacto que la obesidad “como asunto de salud pública”.
Julianne Holt-Lunstad,  psicóloga-investigadora de Brigham Young University, escribió un texto analizando todo el contexto de esta fenomenología “loneliness”a la que calificó de “epidemia”.
Hace unos meses se llevó a cabo un análisis basado en 300 mil participantes, después de recabar datos acerca de su comportamiento social, la conclusión llegó al punto de que hay una relación directamente proporcional con el riesgo de enfermar y morir.
A mayor soledad, menor integración, menor interacción, menor vinculación emocional y menor interrelación con otras personas así se incrementa el riesgo de sufrir más enfermedades, de padecer trastornos del sueño, alteraciones psíquicas, alimenticias y por supuesto de ser más propenso a morir.
También el World Economic Forum menciona otros estudios como uno realizado con base a la observación de 3.4 millones de personas a las que se dio seguimiento; la conclusión llevó al mismo punto: la soledad debilita el sistema inmunológico de las personas.
A COLACIÓN
Hay una asociación no lucrativa y colaborativa en Estados Unidos que también tiene una fundación se llama AARP (por sus siglas en inglés) y menciona que en Estados Unidos al menos existen 42.6 millones de adultos de más de 45 años de edad con problemas crónicos de comunicación, encerrados en sus cuatro paredes sin contacto con nadie más.
Qué paradójico, empero es real: en un mundo que debería ufanarse por avanzar en la tecnología que facilita el contacto entre las personas hay gente que vive en su propia isla marginados por los demás.
En Reino Unido han puesto en marcha una línea telefónica de ayuda para que la gente hable diga lo que quiera; del otro lado una cálida voz aguarda para escuchar, hablar… Y pueden expresar cualquier problema o decir lo que deseen externar.
Se llama “silver line” y según las estadísticas reciben 10 mil llamadas en promedio cada semana; es un mal de la modernidad, la enfermedad del silencio es peligrosísima simplemente en Japón las muñecas sexuales tienen una enorme demanda precisamente por servir de paliativos en todos los sentidos.  
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales

 

 

Bitcoins con el aval de Rusia
 
 
 
 
En lo que va del año, las tensiones geopolíticas provocadas por el hacer y el decir de Trump han ocasionado que la divisa verde acumule  una depreciación del 8% en el mercado internacional; en su relación frente al yen se ha depreciado un 6% y al renminbi un 4 por ciento.
No obstante, han sido las criptomonedas las que más se han fortalecido en medio de la marejada geopolítica: el Bitcoin superó los 4 mil dólares. La moneda virtual respaldada (desde abril pasado) por el Banco de Rusia como “moneda legítima financiera” para ser utilizada con toda normalidad en la Federación  Rusa en 2018,  aumentó un 300% su valor desde enero de 2017.
El experto en Asia, Julio Albert Ferrero, del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) explica que desde el año 2007 “China se ha convertido en el mercado mundial de los negocios digitales seguida por los Estados Unidos. Su moneda es la más importante en toda Asia y el dólar está en declive”.
Ferrero recuerda que no debe perderse la pista al nivel de endeudamiento de la economía estadounidense y es que China es uno de los grandes acreedores de Estados Unidos (el segundo después de Japón) con 1.05 billones de dólares.
Y mientras las monedas tradicionales, al menos las divisas como el dólar, euro, yen y la libra sufren los altibajos propios que les caracterizan en una época matizada por tensiones geopolíticas y de incertidumbre geoeconómica, las criptomonedas van ganando su cuota expansiva de mercado.
Si como todo apunta será el Banco de Rusia el que de alguna forma las “legitime” aprobando  su uso en  territorio ruso, con este  parteaguas puede abrirse definitivamente una nueva Era hasta ahora desconocida por miles de millones de seres humanos.
Imagino que esto es algo así como el paso largo del trueque al cheque, uno de mis temas favoritos, que como economista  yo utilizo para hablar de educación financiera.
Un resumen didáctico de toda una evolución de siglos del ser humano en sus expresiones mercantiles y en su posición como homo economicus; no tengo ni idea de si cuando se introdujo la moneda áurea o bien el papel moneda también ambos provocaron cierta desconfianza y recelo en la gente, aunque creo –y espero no equivocarme- que muy probablemente fue el papel moneda el que despertó algunos temores al respecto de su fiabilidad. Porque tanto el oro como la plata han jugado siempre  un papel significativo en todas las culturas y en todos los países como medio de atesoramiento  primero y también después como medio para adquirir u obtener otros bienes.
Ignoro si la gente demoró en acostumbrarse a las transacciones con billetes quizá lo mismo debió acontecer cuando comenzaron a utilizarse los cheques, y después llegaron las tarjetas de crédito, de débito, sustituyendo el uso del dinero contante y sonante.
¿Llegaremos al día en que no existan más los billetes y las monedas? ¿En que éstos sean unas meras reliquias, un recuerdo del pasado que no volverá? No sé si atestiguaremos un mundo financiero y económico, el de las relaciones mercantiles, dominado por monedas virtuales, sin mediar más las tarjetas plásticas y con la lectura del iris o la huella dactilar como instrumento biométrico para avalar el pago por una compra.
Lo que sí puedo asegurarle, amigo lector, es que predomina un enorme desconocimiento al respecto de qué son las criptomonedas, a ciertas generaciones les ha costado muchísimo no sucumbir ante el cambio digital ahora bien lo del Bitcoin es una nube gris.
A COLACIÓN
De acuerdo con información de XTB Trading, las criptomonedas o criptodivisas, son monedas virtuales que nacieron como un medio de intercambio digital. El Bitcoin es una criptomoneda o moneda virtual creada en 2009.
“Desde su nacimiento, su utilización se ha ido extendiendo, provocando la creación de innumerables tipos. Las características y protocolos varían de unas a otras”.
¿De qué depende su precio? La explicación de XTB Trading es que “el valor real de las criptomonedas, además de la interacción básica de oferta y demanda, lo da la confianza sobre las mismas y de forma general, a mayor reconocimiento público y aceptación, mayor será su precio”.
En este preciso momento nadie las regula, ni están reconocidas por la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el FMI, el Banco Mundial; llama la atención de que ha sido la Federación Rusa la primera en manifestarse abiertamente reconociendo el Bitcoin a partir del próximo año.
Los jóvenes millennials son los que más están metiéndose con el tema del Bitcoin, lo ven como una forma de especulación virtual creyendo que se lucrarán siempre; yo, en mi experiencia como economista, lo veo edificado en un sistema piramidal, es decir, el viejo mismo cuento de siempre. En cuanto hay un crack o una burbuja los que ganan están en la  punta y el resto pierde…
 

 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales
 
 Monedas virtuales, ¿riesgosa realidad?
 
 
 
Mientras las monedas tradicionales, al menos las divisas como el dólar, el euro, el yen y la libra sufren los altibajos propios que les caracterizan en una época matizada por tensiones geopolíticas y de incertidumbre geoeconómica, las criptomonedas van ganando su cuota expansiva de mercado.
 Si como todo apunta será el Banco de Rusia el que de alguna forma las “legitime” aprobando  su uso en  territorio ruso, con este  parteaguas puede abrirse definitivamente una nueva Era -hasta ahora desconocida- para  miles de millones de seres humanos.
Se trata del paso largo, del gran salto en la historia del dinero, al menos así como le conocemos que llevará a romper con todos los cánones establecidos: de lo tangible a lo intangible y de la realidad a depender de lo virtual.
Otro hito en los mecanismos económicos de interrelacionarse entre los seres humanos y una nueva forma de hacer Banca; podría inclusive convertirse en un revulsivo equiparable a la evolución del trueque  al cheque… del cheque al Bitcoin.
Un resumen didáctico de toda una transformación de siglos del ser humano en sus expresiones mercantiles y en su posición como homo economicus: del primitivo intercambio entre tribus y pobladores que cambiaban entre sí medios de subsistencia, con el trueque el principio base derivó de cierto acopio de excedentes.
Después fueron utilizados los materiales preciosos así como el cuero, la lana, la seda, el algodón  y los  telares como medida para fijar términos de valor de referencia para  adquirir otros bienes; luego vendría el surgimiento primario de formas de ahorro y financiación informal en poblaciones de mercaderes desde la antigua Babilonia, los sumerios, los fenicios, los caldeos hasta los mercantes venecianos.
Las monedas de oro y de plata  iban acuñándose en los grandes Imperios como el Romano (el áureo y el denario) para luego,  en el siglo XIV, atestiguar el surgimiento del término de la Banca moderna en Italia.
Trescientos años después el papel moneda se puso en marcha en Suecia, el billete fue generalizándose en la medida que ganaba credulidad entre la gente  y sus pagos cotidianos.
En el  siglo XX la novedad consistió en el dinero plástico con las tarjetas de crédito y  de débito así como el acceso a los cajeros automáticos y, en la actualidad  rumbo al 2020,  la banca digital, la utilización de la biométrica y las criptomonedas avizoran un futuro en el que los billetes y el dinero contante y sonante podrían ser jubilados definitivamente.
Toda innovación provoca incertidumbre, abre otras expectativas y provoca desconfianza, máxime cuando se trata de dinero; en su momento la introducción del papel moneda despertó también suspicacias y temores al respecto de su fiabilidad. Porque tanto el oro como la plata han jugado siempre  un  rol significativo en todas las culturas y en todos los países como bienes de atesoramiento primero, y también después, como medios para adquirir u obtener otras mercancías.
 ¿Llegará el día en que no existan más los billetes y las monedas? ¿En que éstos sean unas meras reliquias, un recuerdo del pasado que no volverá?
A COLACIÓN
Actualmente predomina un enorme desconocimiento –y desconcierto- en torno a las criptomonedas,  a determinadas generaciones les ha costado muchísimo no sucumbir ante la transformación digital; por ende, hablar de los bitcoins implica entrar en una nube gris.
De acuerdo con información de XTB Trading, las criptomonedas o criptodivisas, son monedas virtuales que nacieron como un medio de intercambio digital. El bitcoin es una criptomoneda o moneda virtual surgida en 2009.
“Desde su nacimiento, su utilización se ha ido extendiendo, provocando la creación de innumerables tipos. Las características y protocolos varían de unas a otras”.
En este preciso momento nadie las regula, ni están reconocidas por la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional  ni  el Banco Mundial; llama poderosamente la atención que ha sido la Federación Rusa la primera en manifestarse abiertamente a favor de los bitcoins.
Además los millennials son los que más están metiéndose con el tema, de primera instancia lo asimilan como una forma de especulación virtual creyendo que se lucrarán por siempre… una visión demasiado riesgosa.