Inicio Blog Página 277

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales 
 
 
Contaminación y #Fakenews
 
 
 
En los últimos meses, la posición del presidente Donald Trump está provocando severos roces en el concierto internacional y en casi todas las aristas muchas delicadísimas.
El magnate que, no es políticamente correcto, sino todo lo contrario no se muerde la lengua para defender a los supremacistas de Charlottesville mucho menos para afirmar que el cambio climático es un “invento chino”; por poco más y asegura que los osos polares que están muriendo por el aumento de la temperatura global son de utilería.
Trump es un tipo terco, parco, prepotente, narcisista, no le debe nada a nadie,  ni su ascenso veloz en la política y su carácter hace cortocircuito hasta con la propia gente que le rodea comenzando por su esposa Melania; los constantes cambios y renuncias de personal son un síntoma de esa personalidad ególatra y cerrada para escuchar consejos.
Emmanuel Macron, presidente de Francia, intentó convencerle como cálido anfitrión de que los consensos multilaterales son necesarios cuando se trata de enormes desafíos que a todos atañen.
Hay dos fundamentales: el terrorismo y el cambio climático. La deslocalización geográfica de este fenómeno  nos está mostrando que prácticamente estamos a su merced, ¿contra qué territorio peleamos si el enemigo duerme en casa?
Con el cambio climático también es menester razonar que no hay pedacitos de cielo como si estuviera parcelado y entonces los movimientos de aire y las corrientes no arrastrasen la contaminación de un sitio hacia el otro; lo mismo con los mares y océanos.
Porque además tanto la ONU como el PNUD tiene documentado y perfectamente analizado el tema de los desplazamientos migratorios como consecuencia de la contaminación y obra del cambio climático.
Lo que tradicionalmente eran migraciones por hambre y en busca de mejores oportunidades de vida, se ha regresado a la época de las grandes glaciaciones cuando los seres vivos nómadas seguían moviéndose hasta que encontraban el sitio idóneo para establecerse, reproducirse y autoabastecerse así nacieron las comunidades sedentarias y luego los pueblos.
Recordemos que por el Estrecho de Bering llegaron a América tanto animales como personas desde Asia; pues en la actualidad es la sequía, el aumento de la temperatura, los fenómenos naturales devastadores como un tsunami, la contaminación de los ríos, las dificultades para que los cultivos proliferen e inclusive hasta los problemas respiratorios por las emergencias ambientales las causales para que la gente esté buscando un mejor sitio para vivir.
En 1999, cuando llegué a Madrid, recuerdo el cielo claro y transparente, en ese entonces en la Ciudad de México ya había problemas por la contaminación  del aire y se hablaba de contingencia ambiental con protocolos que iban desarrollándose para tratar de aminorar los índices Imeca.
La capital de España de alguna forma ya alcanzó a la Ciudad de México en los últimos tres años son cada vez más frecuentes las alertas por smog; también el Ayuntamiento pone en marcha una serie de medidas que en México son de sobra conocidas.
A lo que voy es que una vez en dicha vorágine el problema no reduce   se hace cada día más presente en nuestras vidas y el temor mayúsculo es que el día de mañana nos encontremos levantándonos para ir a trabajar o llevar a los niños al colegio bajo la escena dantesca e irrespirable que ya padece China.
No es irreversible la contaminación del aire (como en el caso de los océanos, mares o ríos) pero sí puede ser controlada hasta cierto punto, el meollo es que el coche eléctrico llegará a generalizarse después de 2030 bajo esta expectativa no es poco probable terminar el siglo todavía con coches a base de gasolina, ¿qué se hará con todo el  parqué vehicular,  miles millones de coches de todos los tamaños, generación diésel y gasolina?
A COLACIÓN
En la Ciudad de México, el smog fundamentalmente tiene la mezcla irritante del monóxido de carbono y el ozono; en el caso de Madrid, es por dióxido de nitrógeno.
De acuerdo con el New York Times, las emisiones por persona en 2014 en toneladas de CO2 se midió de la siguiente forma: en Estados Unidos en 16.2 toneladas per cápita; Canadá, 15.1 toneladas por persona; Rusia con 11.9; Japón con 9.6; Alemania, 8.9 toneladas per cápita; China con 7.5 toneladas por habitante; Reino Unido con 6.5; España, 5.8 seguida de Francia con 4.7 después México con 3.8 toneladas de C02 por persona. Por último, en la lista aparecen Brasil con 2.6  y la India con 1.7 toneladas per cápita.
Trump que todo lo cataloga de #Fakenews debería dejar de dudar acerca del alcance de la contaminación y del cambio climático antes de que los ciudadanos empiecen a caer muertos asfixiados. Y no es broma…
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
 
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales
 
 
 
Soledad: asunto de salud pública
 
 
 
 
Parece contradictorio que, en la Sociedad de la Información, existan millones de seres humanos llevando su día a día en la más absoluta de las soledades… sin tener con quién hablar, apartados de pertenecer e imposibilitados de interrelacionarse.
Resulta absurdo y complejo máxime cuando se supone que Facebook, Twitter, Instagram y otras redes así como aplicaciones te permiten comunicarte facilitando socializar; o al menos esa es la hipótesis de partida.
No obstante se trata de un camino intrincado pero con severas consecuencias sociales, en la salud pública y en la sanidad lo que se traduce en un impacto en el Presupuesto.
Soledad que no “solitud” el nuevo concepto de moda para redefinir que estar solo por opción (vivir sin emparejarse) no siempre es un sinónimo de soledad.
Lo peligroso es cuando se convierte en un sintagma de abandono y aislamiento; es decir, una persona puede vivir sola por convicción sin que ello sea óbice para entretejer una red de convivencia social y estar incluido en una conexión de afectos, sentimientos y emociones.
Se puede vivir solo pero no en soledad así como se puede vivir en pareja pero sentirse profundamente ajeno, no pertenecer ni sentirse implicado ni acogido ni siquiera a gusto en suma infeliz. Hay quien decide quedarse en una relación por  miedo, conformismo, conveniencia, apariencia, costumbre y hasta por el qué dirán…
El tema en la actualidad no es cuestionar a las personas con deliberadas y convencidas decisiones de mantener su independencia en todos los sentidos,  es alertar de la fenomenología de la soledad en todo su esplendor en personas a partir de los 45 años de edad y de forma más acuciosa en millones de adultos de la tercera edad que viven y mueren abandonados.
Al respecto el World Economic Forum señala un estudio que equipara esta  lamentable situación social al mismo nivel de impacto que la obesidad “como asunto de salud pública”.
Julianne Holt-Lunstad,  psicóloga-investigadora de Brigham Young University, escribió un texto analizando todo el contexto de esta fenomenología “loneliness”a la que calificó de “epidemia”.
Hace unos meses se llevó a cabo un análisis basado en 300 mil participantes, después de recabar datos acerca de su comportamiento social, la conclusión llegó al punto de que hay una relación directamente proporcional con el riesgo de enfermar y morir.
A mayor soledad, menor integración, menor interacción, menor vinculación emocional y menor interrelación con otras personas así se incrementa el riesgo de sufrir más enfermedades, de padecer trastornos del sueño, alteraciones psíquicas, alimenticias y por supuesto de ser más propenso a morir.
También el World Economic Forum menciona otros estudios como uno realizado con base a la observación de 3.4 millones de personas a las que se dio seguimiento; la conclusión llevó al mismo punto: la soledad debilita el sistema inmunológico de las personas.
A COLACIÓN
Hay una asociación no lucrativa y colaborativa en Estados Unidos que también tiene una fundación se llama AARP (por sus siglas en inglés) y menciona que en Estados Unidos al menos existen 42.6 millones de adultos de más de 45 años de edad con problemas crónicos de comunicación, encerrados en sus cuatro paredes sin contacto con nadie más.
Qué paradójico, empero es real: en un mundo que debería ufanarse por avanzar en la tecnología que facilita el contacto entre las personas hay gente que vive en su propia isla marginados por los demás.
En Reino Unido han puesto en marcha una línea telefónica de ayuda para que la gente hable diga lo que quiera; del otro lado una cálida voz aguarda para escuchar, hablar… Y pueden expresar cualquier problema o decir lo que deseen externar.
Se llama “silver line” y según las estadísticas reciben 10 mil llamadas en promedio cada semana; es un mal de la modernidad, la enfermedad del silencio es peligrosísima simplemente en Japón las muñecas sexuales tienen una enorme demanda precisamente por servir de paliativos en todos los sentidos.  
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales

 

 

Bitcoins con el aval de Rusia
 
 
 
 
En lo que va del año, las tensiones geopolíticas provocadas por el hacer y el decir de Trump han ocasionado que la divisa verde acumule  una depreciación del 8% en el mercado internacional; en su relación frente al yen se ha depreciado un 6% y al renminbi un 4 por ciento.
No obstante, han sido las criptomonedas las que más se han fortalecido en medio de la marejada geopolítica: el Bitcoin superó los 4 mil dólares. La moneda virtual respaldada (desde abril pasado) por el Banco de Rusia como “moneda legítima financiera” para ser utilizada con toda normalidad en la Federación  Rusa en 2018,  aumentó un 300% su valor desde enero de 2017.
El experto en Asia, Julio Albert Ferrero, del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) explica que desde el año 2007 “China se ha convertido en el mercado mundial de los negocios digitales seguida por los Estados Unidos. Su moneda es la más importante en toda Asia y el dólar está en declive”.
Ferrero recuerda que no debe perderse la pista al nivel de endeudamiento de la economía estadounidense y es que China es uno de los grandes acreedores de Estados Unidos (el segundo después de Japón) con 1.05 billones de dólares.
Y mientras las monedas tradicionales, al menos las divisas como el dólar, euro, yen y la libra sufren los altibajos propios que les caracterizan en una época matizada por tensiones geopolíticas y de incertidumbre geoeconómica, las criptomonedas van ganando su cuota expansiva de mercado.
Si como todo apunta será el Banco de Rusia el que de alguna forma las “legitime” aprobando  su uso en  territorio ruso, con este  parteaguas puede abrirse definitivamente una nueva Era hasta ahora desconocida por miles de millones de seres humanos.
Imagino que esto es algo así como el paso largo del trueque al cheque, uno de mis temas favoritos, que como economista  yo utilizo para hablar de educación financiera.
Un resumen didáctico de toda una evolución de siglos del ser humano en sus expresiones mercantiles y en su posición como homo economicus; no tengo ni idea de si cuando se introdujo la moneda áurea o bien el papel moneda también ambos provocaron cierta desconfianza y recelo en la gente, aunque creo –y espero no equivocarme- que muy probablemente fue el papel moneda el que despertó algunos temores al respecto de su fiabilidad. Porque tanto el oro como la plata han jugado siempre  un papel significativo en todas las culturas y en todos los países como medio de atesoramiento  primero y también después como medio para adquirir u obtener otros bienes.
Ignoro si la gente demoró en acostumbrarse a las transacciones con billetes quizá lo mismo debió acontecer cuando comenzaron a utilizarse los cheques, y después llegaron las tarjetas de crédito, de débito, sustituyendo el uso del dinero contante y sonante.
¿Llegaremos al día en que no existan más los billetes y las monedas? ¿En que éstos sean unas meras reliquias, un recuerdo del pasado que no volverá? No sé si atestiguaremos un mundo financiero y económico, el de las relaciones mercantiles, dominado por monedas virtuales, sin mediar más las tarjetas plásticas y con la lectura del iris o la huella dactilar como instrumento biométrico para avalar el pago por una compra.
Lo que sí puedo asegurarle, amigo lector, es que predomina un enorme desconocimiento al respecto de qué son las criptomonedas, a ciertas generaciones les ha costado muchísimo no sucumbir ante el cambio digital ahora bien lo del Bitcoin es una nube gris.
A COLACIÓN
De acuerdo con información de XTB Trading, las criptomonedas o criptodivisas, son monedas virtuales que nacieron como un medio de intercambio digital. El Bitcoin es una criptomoneda o moneda virtual creada en 2009.
“Desde su nacimiento, su utilización se ha ido extendiendo, provocando la creación de innumerables tipos. Las características y protocolos varían de unas a otras”.
¿De qué depende su precio? La explicación de XTB Trading es que “el valor real de las criptomonedas, además de la interacción básica de oferta y demanda, lo da la confianza sobre las mismas y de forma general, a mayor reconocimiento público y aceptación, mayor será su precio”.
En este preciso momento nadie las regula, ni están reconocidas por la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el FMI, el Banco Mundial; llama la atención de que ha sido la Federación Rusa la primera en manifestarse abiertamente reconociendo el Bitcoin a partir del próximo año.
Los jóvenes millennials son los que más están metiéndose con el tema del Bitcoin, lo ven como una forma de especulación virtual creyendo que se lucrarán siempre; yo, en mi experiencia como economista, lo veo edificado en un sistema piramidal, es decir, el viejo mismo cuento de siempre. En cuanto hay un crack o una burbuja los que ganan están en la  punta y el resto pierde…
 

 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales
 
 Monedas virtuales, ¿riesgosa realidad?
 
 
 
Mientras las monedas tradicionales, al menos las divisas como el dólar, el euro, el yen y la libra sufren los altibajos propios que les caracterizan en una época matizada por tensiones geopolíticas y de incertidumbre geoeconómica, las criptomonedas van ganando su cuota expansiva de mercado.
 Si como todo apunta será el Banco de Rusia el que de alguna forma las “legitime” aprobando  su uso en  territorio ruso, con este  parteaguas puede abrirse definitivamente una nueva Era -hasta ahora desconocida- para  miles de millones de seres humanos.
Se trata del paso largo, del gran salto en la historia del dinero, al menos así como le conocemos que llevará a romper con todos los cánones establecidos: de lo tangible a lo intangible y de la realidad a depender de lo virtual.
Otro hito en los mecanismos económicos de interrelacionarse entre los seres humanos y una nueva forma de hacer Banca; podría inclusive convertirse en un revulsivo equiparable a la evolución del trueque  al cheque… del cheque al Bitcoin.
Un resumen didáctico de toda una transformación de siglos del ser humano en sus expresiones mercantiles y en su posición como homo economicus: del primitivo intercambio entre tribus y pobladores que cambiaban entre sí medios de subsistencia, con el trueque el principio base derivó de cierto acopio de excedentes.
Después fueron utilizados los materiales preciosos así como el cuero, la lana, la seda, el algodón  y los  telares como medida para fijar términos de valor de referencia para  adquirir otros bienes; luego vendría el surgimiento primario de formas de ahorro y financiación informal en poblaciones de mercaderes desde la antigua Babilonia, los sumerios, los fenicios, los caldeos hasta los mercantes venecianos.
Las monedas de oro y de plata  iban acuñándose en los grandes Imperios como el Romano (el áureo y el denario) para luego,  en el siglo XIV, atestiguar el surgimiento del término de la Banca moderna en Italia.
Trescientos años después el papel moneda se puso en marcha en Suecia, el billete fue generalizándose en la medida que ganaba credulidad entre la gente  y sus pagos cotidianos.
En el  siglo XX la novedad consistió en el dinero plástico con las tarjetas de crédito y  de débito así como el acceso a los cajeros automáticos y, en la actualidad  rumbo al 2020,  la banca digital, la utilización de la biométrica y las criptomonedas avizoran un futuro en el que los billetes y el dinero contante y sonante podrían ser jubilados definitivamente.
Toda innovación provoca incertidumbre, abre otras expectativas y provoca desconfianza, máxime cuando se trata de dinero; en su momento la introducción del papel moneda despertó también suspicacias y temores al respecto de su fiabilidad. Porque tanto el oro como la plata han jugado siempre  un  rol significativo en todas las culturas y en todos los países como bienes de atesoramiento primero, y también después, como medios para adquirir u obtener otras mercancías.
 ¿Llegará el día en que no existan más los billetes y las monedas? ¿En que éstos sean unas meras reliquias, un recuerdo del pasado que no volverá?
A COLACIÓN
Actualmente predomina un enorme desconocimiento –y desconcierto- en torno a las criptomonedas,  a determinadas generaciones les ha costado muchísimo no sucumbir ante la transformación digital; por ende, hablar de los bitcoins implica entrar en una nube gris.
De acuerdo con información de XTB Trading, las criptomonedas o criptodivisas, son monedas virtuales que nacieron como un medio de intercambio digital. El bitcoin es una criptomoneda o moneda virtual surgida en 2009.
“Desde su nacimiento, su utilización se ha ido extendiendo, provocando la creación de innumerables tipos. Las características y protocolos varían de unas a otras”.
En este preciso momento nadie las regula, ni están reconocidas por la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional  ni  el Banco Mundial; llama poderosamente la atención que ha sido la Federación Rusa la primera en manifestarse abiertamente a favor de los bitcoins.
Además los millennials son los que más están metiéndose con el tema, de primera instancia lo asimilan como una forma de especulación virtual creyendo que se lucrarán por siempre… una visión demasiado riesgosa.
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales 
 
 
Tecnología de destrucción masiva
 
 
 
De acuerdo con el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) el año pasado a nivel global el gasto militar fue del 2.22% del PIB mundial, sin embargo, Rusia y Estados Unidos fueron los países que más gastaron destinando el 5.40% y 3.29% de su PIB, respectivamente.
En 2016, la Unión Americana gastó en Defensa casi 600 mil millones de dólares, se trata de una cantidad 10 veces superior a la aprobada por Rusia para el mismo fin  y 2.5 veces más que China.
En  Corea del Sur se sabe que su Gobierno destinó en 2016 el 2.3% de su PIB para defensa, los datos en Corea del Norte son una incógnita. Al no pertenecer a ningún organismo internacional, estadísticamente hablando, el régimen de Kim Jong Un se oculta en el ostracismo.
El primer test de un “artefacto” atómico fue realizado en 2006, entonces Pyongyang confirmó que finalmente se habían hecho con el know how para fabricar una bomba nuclear.
La Agencia Central de Noticias de Corea confirmó la  prueba realizada el 9 de octubre de dicho año, una que el Departamento de Estado de Estados Unidos dio como fallida pero que supuso la alarma de que finalmente tenían el plutonio o uranio necesarios y se estaba violentando el acuerdo signado en 1994 entre Estados Unidos y Corea del Norte para que desmantelara sus centrales nucleares a cambio de combustible.
La carrera por hacerse de armas de destrucción masiva se ha  consumado finalmente a tal grado que cuentan ya con una bomba termonuclear: el 6 de enero de 2016, el Consejo de Seguridad de la ONU y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informaron que “la República Popular Democrática de Corea realizó su primera prueba con una bomba de hidrógeno”.
 “El OIEA sigue preparado para contribuir a la resolución pacífica del tema nuclear de Corea del Norte mediante la reanudación de las actividades de verificación nuclear  una vez se haya alcanzado un acuerdo político entre los países implicados”, en palabras Yukiya Amano, director general.
Y las pruebas han continuado: el 6 de abril pasado lanzó un misil desde un submarino, muy a pesar de la existencia desde 1996 de la Organización para el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO, por sus siglas en inglés) y de la norma contra los ensayos nucleares.
En lo que va del año, Kim Jong Un ha supervisado en lanzamiento de varios misiles balísticos intercontinentales capaces de llevar ojivas nucleares más allá del paralelo 38; hay  uno que voló mil kilómetros, otro más el Hwasong-12 se desplazó  3 mil 700 kilómetros y otro más potente el Hwasong-14 con capacidad de recorrido de 5 mil kilómetros (podría caer en Alaska) ha puesto los pelos de punta en Washington… y en Japón.
El primer ministro nipón Shinzo Abe lleva convocando sendas reuniones extraordinarias con su gabinete de seguridad su temor pasa porque los misiles puedan ser usados para cargar bombas con gas Sarín, el mismo mortalmente dispersado hace poco en Siria contra un grupo de la población civil.
¿Quién le vendió el prototipo a Corea del Norte? Esa es la pregunta que la CIA busca responder afanosamente para cortar el canal de suministro de tecnología a Pyonyang e impedir que siga sumando más  cohetes con bombas lanzados hacia el cielo.
En la prensa internacional hace días circuló la versión del New York Times basada en los análisis de Michael Elleman, miembro ejecutivo del Institute for Strategic Studies (IISS), quien deslizó que “Ucrania podría estar detrás de la fabricación de dichos misiles lanzados por los norcoreanos, propiamente a través de la empresa Yuzhmash”.
La especie ha sido negada  de forma contumaz por Oleksandr Turchynov, ministro del  Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania: “Negamos  la información falsa de los medios extranjeros sobre la entrega de tecnología de misiles a Corea del Norte”.
También Yuzhmash lo ha hecho por cuenta propia: “No tenemos nexos con Corea del Norte relacionados con su programa de defensa con misiles o de otra naturaleza de defensa; el uso de los misiles para fines militares en los años de independencia de Ucrania  no han estado producidos por Yuzhmash. La única serie enviada para exportación en años recientes es la RD-843 fabricada para Italia”.
¿Quién  lleva tiempo vendiéndole la tecnología aeroespacial? ¿Rusia, Pakistán, India, Irán, China o Ucrania? Lo cierto es que Corea del Norte ha puesto dos satélites en órbita, uno en diciembre de 2012 y otro,  en los primeros meses de 2016.
El último cohete propulsado para colocar el segundo satélite lo hizo con un rango de más de 10 mil kilómetros… uno así pero cargado con una ojiva nuclear o H demoraría 33 minutos en caer en  el corazón de Estados Unidos.
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales 
 
 
 
México y su mala publicidad externa
 
 
           
No es nada más que a México se le equipare al nivel de Irak en materia de violencia y de asesinatos así como de desapariciones de civiles es la imagen externa que se da: un binomio de impunidad y de corrupción.
Desde hace tiempo diversos analistas venimos aconsejando una campaña internacional en pro de mejorar la cara del país azteca en el extranjero sobre todo porque competimos en el ranking internacional por captar mayores turistas foráneos.
Es verdad que hemos vuelto a colarnos en el selecto top ten pero también es cierto que han obrado diversos factores que han permitido que la industria sin chimeneas nacional repesque muchos otros visitantes que, por miedo a un  ataque terrorista fortuito, han cancelado sus planes para ir a Turquía, a Reino Unido, Alemania y por supuesto a Francia.
Lo vemos en el caso de España desbordada al  por  mayor por masas de turistas extranjeros mezcladas con el turismo nacional lo que ha hecho mella en la infraestructura local.
Hace unos días escribí al respecto de la #Turismofobia esa palabra maldita que últimamente se escucha reiteradamente en los medios de comunicación españoles, así como en múltiples pintadas callejeras; se ha llegado al paroxismo (surrealista) de habitantes con mantas en las playas manifestándose en contra de los turistas… diciéndoles que se vayan.
Sí, sucedió en la Barceloneta: unos furiosos vecinos llegaron con mantas y pitos para caminar entre los bañistas en traje de baño y dejarles muy en claro que ese mar y esa arena son de ellos, de los locales que están “hartos de la presencia del turista extranjero”.
No quiero dejar de subrayar que España (la nación ibérica terminará rota multifragmentada tarde o temprano)  vive estos días una especie de boicot perpetrado desde el norte, con  Cataluña como el epicentro,  y secundado por las islas  Baleares.
Hay cierto enconamiento en Cataluña porque desde la Administración central, es decir, desde Madrid el Gobierno del presidente Mariano Rajoy está fiscalizando el control del dinero y del presupuesto hacia las arcas catalanas ante la inminente amenaza de independencia y la realización de un referéndum secesionista  en octubre.
¿Cuál ha sido la respuesta? En ese sentimiento profundamente antiespañol, el despecho se ha volcado en el renglón de mayor sensibilidad para España, justo en la rodilla que más le duele: el turismo.
Mientras España tiene el enemigo activo inoculado entre sus cuatro paredes, México debe luchar contra la mala publicidad externa, y créame amigo lector, hacia fuera todo se magnífica: violaciones, secuestros, desapariciones así como reyertas  obrando en contra de la imagen del país. España, por ejemplo, defiende con uñas y dientes su Marca y la nación ibérica también tiene delincuencia, homicidios y secuestros de empresarios.
A COLACIÓN
El efecto de este fenómeno provoca que los paquetes turísticos en México sean baratos y además se le equipara a otros destinos que para nada pueden comparársele en materia de infraestructura y calidad.
Cuando se vive del otro lado del Atlántico no queda resquicio de  duda acerca de la belleza de las playas en la geografía patria pasando por el Caribe, el Pacífico hasta el Mar de Cortés; todas son infinitamente superiores a cualesquiera de las europeas lo mismo sus  hoteles y la gastronomía.
Mientras España camina a replantear su modelo turístico, en mi opinión México requiere hacerlo igualmente sobre todo para sostenerse dentro del  grupo de los diez; y voy a decir la palabra mágica “educar”  al potencial viajero al respecto del amplio caleidoscopio de opciones que implica viajar al país azteca.
En la década de 1950, Acapulco destelló convertido en un enclave de muchas estrellas internacionales y todos asociaban inmediatamente que México nada más era Acapulco y punto.
Pasa actualmente con Cancún y Playa del Carmen, pero en la medida que se sigan ventilando las maravillas coloniales y el ecoturismo mezclado además con cultura muy seguramente habrá cada días más potenciales viajeros dispuestos a elegir a México como primera opción.
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales
 
Nuevo veto a Corea del Norte
 
  
 
De acuerdo con información del Ministerio de Asuntos Exteriores de España y del Parlamento Europeo, el capítulo de las Sanciones Internacionales es un elemento fundamental en el ámbito de las relaciones internacionales contemporáneas.
“Ante el estallido de una crisis internacional, cada vez con mayor frecuencia los Estados optan por recurrir a la adopción de sanciones internacionales como alternativa al uso de la fuerza armada”.
¿Bajo que base jurídica se avala? Se fundamenta en el  Capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas y en los artículos 39 y 41 relativos a las medidas coercitivas contra terceros.
En 1966 se llevó a cabo la primera actuación en dicho año la ONU decidió imponer un boicot comercial en contra de Zimbawe (en ese entonces Rodesia del Sur) debido a la declaración de independencia ilegal proclamada por la minoría blanca.
En contexto, el organismo internacional lleva a cabo varios tipos de acciones punitivas: diplomáticas, económicas, militares, deportivas hasta ambientales y las ejerce ya sea contra una persona física o moral; un grupo en el poder y contra gobiernos nacionales.
Adicionalmente a la ONU -como gran mediador- también existe en el derecho internacional la potestad de llevar a cabo sanciones unilaterales (de un país versus otro país); multilaterales (de un grupo de países contra otro); bilaterales (de dos países contra otro); regionales y de otros organismos internacionales como la UE contra terceros.
A COLACIÓN
Se trata de una las economías más aislada de los tratados multilaterales y con Estados Unidos tiene una larga historia de roces derivada de la Guerra de Corea; las primeras sanciones a Corea del Norte se establecieron en 1950.
Bajo el régimen heredado a Kim Jong Ung en 2013, el programa nuclear desarrollado motivó nuevas restricciones que incluyeron la prohibición de suministro de armamento y una negativa de acceso al sistema financiero internacional.
Las pruebas con misiles intercontinentales han encendido todas las alarmas no  nada más de Estados Unidos sino también  de aliados regionales como Corea del Sur y Japón.
El 4 de julio fue presentado un vídeo del lanzamiento de un misil intercontinental capaz de llegar hasta Alaska, tal y como confirmó la Agencia Oficial Norcoreana se trató de un proyectil Hwasong-14; el 28 de julio, el Senado de Estados Unidos determinó recrudecer las medidas punitivas contra Corea del Norte.
“Queda penalizada la venta de determinados minerales y material militar a Corea del Norte y se refuerzan las inspecciones a barcos que atraquen en Estados Unidos de países que no respeten las resoluciones de la ONU sobre Pyongyang o que hayan visitado el país asiático”.
Al día siguiente del anuncio del Senado, Kim Jong Ung ordenó una nueva prueba balística intercontinental  con un arsenal que cayó en el Mar de Japón ante el desconcierto global.
En consecuencia,  tanto  Estados Unidos como Corea del Sur, lanzaron una serie de misiles “como estrategia preventiva” mientras que el Pentágono desplazó nuevos acorazados hacia las aguas del Mar de Japón.
 Desde Pyongyang fuentes oficiales advirtieron tener a Guam en el punto de mira (bastión  de calado militar para Washington) y Trump, con los nervios bajo control, reviró que “podría responder a sus amenazas con un fuego y una furia nunca vistos en el mundo”.
A la guerra verbal le ha puesto tres pies al gato el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con las siguientes prohibiciones contra el régimen norcoreano: 1) recortar hasta en un tercio sus exportaciones lo que impactaría en una reducción de hasta 1 mil millones de dólares en ingresos vía comercio internacional; 2) limitación a todas las exportaciones de carbón, hierro, plomo, pescados y mariscos; 3) suspensión de dar permisos adicionales a trabajadores norcoreanos; 4) impedimento para  realizar nuevos proyectos conjuntos  o bien llevar a cabo inversiones; 5) se restringe el envío de mano de obra norcoreana a otros países, un estimado de 50 mil trabajadores.
 Quizá lo más relevante de esta nueva ronda de sanciones contra Corea del Norte (le permiten seguir importando petróleo) es que por vez primera hasta Rusia y China se han puesto de acuerdo con Estados Unidos -en el seno de la ONU- para advertirle a Corea del Norte que la vía del entendimiento global no pasa por los misiles balísticos sino por el cauce de la diplomacia y el diálogo.
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales 
 
#Turismofobia
 
 
 
 
 
Hace unas semanas atrás el escritor  español Félix de Azúa, miembro de la Real Academia Española,  me compartió una honda reflexión al respecto del panorama actual londinense: “Yo hacía 20 años que no pisaba Londres y de la capital me llevé una mala impresión, muy desagradable, me pareció degradada por el turismo low cost que para mi gusto es muy depredador no es exactamente un gran conocedor”.
También el nuevo panorama de Francia, sobre todo de París, lo describió Guadalupe Loaeza; desde hace más de una década, la escritora mexicana lo plasmó argumentando que aquello ya era “otro París” como si una horda de extraños ordinarios le hubiesen robado su savoir faire a la capital del país más visitado del mundo.
En España, que el año pasado recibió 75.3 millones de turistas, también el modelo turístico aplicado hasta el momento da muestras de su erosión y de la necesidad de recambiarlo, antes de que el daño sea incontenible.
Si bien los visitantes internacionales dejaron una derrama por 77 mil millones de euros, la verdad es que no hay una estadística fehaciente que demuestre la otra cara de la moneda… su lado oscuro relacionado con el enorme esfuerzo humano local por recibir a todos los que vienen de fuera; el impacto, desgaste y depreciación tanto en la infraestructura pública como privada y todavía más negativo el daño colateral ambiental así como en la sostenibilidad urbana en las playas y otras áreas naturales.
Francia, España e Italia son el foco rojo de este fenómeno de masas y su economía vive en buena parte dependiente de esa ubre que amamanta el sector servicios esencialmente a muchas pequeñas y medianas empresas.
Pero prácticamente estos tres países que ostentan el primero, tercero  y quinto lugar en el podio del ranking de los diez con mayor flujo de turismo internacional (México también ha vuelto a la selecta lista con más de 35 millones y busca afanosamente el octavo sitio) reciben anualmente  una especie de “población flotante” que demanda su infraestructura de transportes, hoteles, comercio, hostelería y hasta servicios sanitarios. Si sumamos a los turistas extranjeros (75.3 millones) con los habitantes (46.5 millones) España tendría casi el equivalente a la población permanente de México pero concentrada en un territorio conjunto con Chihuahua, Durango, Nuevo León y Tamaulipas.
Y sí hay preocupación interna por toda la fenomenología actual: el  malestar de cierto sector de la ciudadanía es igualmente evidente, de hecho en las últimas semanas ha crecido la #turismofobia que es precisamente el rostro menos amable para los huéspedes que han visto pintadas en las calles de Cataluña, rechazo en el País Vasco y enardecidas proclamas grafiteras ¡Tourist go home!, en las Baleares y otras islas fuera de la Península.
Plataformas como Airbnb y otras muchas variantes para el alquiler vacacional y hasta para el intercambio por días de temporada de casas particulares de un país a otro han acelerado la descomposición y destapado la ambición de la gente para lucrarse a como dé lugar.
Se ha desplazado en cierta forma el alojamiento en los hoteles por el hospedaje más económico en un piso de un particular y muchas veces son personas que abandonan sus casas en verano  para alquilarla a los paseantes por semana y con eso sacarse un dinero.
Así los sitios de playa se han visto colapsados multiplicándose los problemas de basura, ruido y restaurantes  atiborrados además no queda centímetro cuadrado libre de arena en las playas que en España son todas de acceso público.
En Mallorca, en la localidad de Magaluf, los lugareños se tiran de los pelos ante las hordas de jóvenes ingleses que los han sitiado a golpe de sexo en público, drogas, alcohol, ruido y vómitos por doquier. El turismo de desmanes y el depredador como argumenta De Azúa porque se triplica el consumo de agua y se quintuplica la contaminación.
Casi una experiencia similar la viví en Alicante, no quedaba sitio para el relax, los meseros muchos contratados únicamente para la temporada no podían con tal cantidad de gente; la basura era el signo más visible en calles y avenidas mientras que en las playas jóvenes alicantinos voluntarios iban repartiendo bolsitas y ceniceros de plástico para que “por favor” los veraneantes al irse no dejasen aquello hecho un desastre; aunque honestamente hablando a los turistas que sólo van allí de  paso les importa un carajo levantar su basurilla.
A COLACIÓN
Menudo lío porque no se puede perseguir a los turistas, colgarles el cartel de “no vengan aquí no son bien recibidos” dado que además hay una flagrante competencia al respecto. Lo que unos desprecian es justamente por lo que otros están compitiendo por alcanzar.
Como bien dice el también escritor español José María Carrascal: “El  turismo es nuestro petróleo. Con él pagamos el petróleo que consumimos y otras muchas cosas que no producimos. Representa el 11.1% de nuestro PIB. En la costa mediterránea, el 20, y en los archipiélagos, casi el 50. O sea, que sin él seríamos mucho más pobres y viviríamos bastante peor”.
A mí en lo personal  me parece que la respuesta pasa por detonar el turismo sostenible y sustentable y regular el alquiler vacacional así como las plataformas estilo Airbnb y hasta  cobrar impuestos a los turistas una tasa por estancia que amortice, de alguna forma, el uso de los servicios más básicos por ejemplo el agua, la energía y por su huella ecológica.
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales 
 
 
 
Geopolítica y guerra
 
 
 
Los historiadores aceptan que, como Humanidad, vivimos uno de los períodos de paz más largos de los que se tenga memoria, una vez concluida la Segunda Guerra Mundial con sus consecuentes reacomodos geoestratégicos y geoeconómicos.
Se acepta como “paz” a pesar de Vietnam y las guerras entre las dos Corea adicional a tantos otros conflictos sangrantes como la virulencia en los Balcanes con ese maltrecho frente entre bosnios y serbios (más de tres años matándose entre sí con el saldo de casi 100 mil muertos) en el mismo seno del Viejo Continente.
Paz con todo y las células terroristas, el 11 de septiembre y la respuesta belicista estadounidense que ha terminado alterando el mapa de Oriente Medio –todavía en transformación- desde su entrada en Afganistán hasta en marzo de 2003 con la invasión en Irak que finalizó con Saddam Hussein capturado.
Paz aunque Siria lleve cinco años devastada por un conflicto interno, una conflagración a todas luces en que varias fuerzas externas se confrontan abiertamente por el control de un territorio rico en petróleo e importante enclave estratégico; por algo la conquista y el domino de los persas ha estado siempre presente en los planes de los antiguos conquistadores.
Nuestra generación puede decir que hasta el momento se ha librado de una gran guerra global con el sufrimiento intrínseco que lleva consigo pero la lectura de los tiempos actuales muy seguramente es interpretada con la misma temeridad: los equilibrios que sostienen los delgados  y fragilísimos hilos del entendimiento concomitante están deshilvanándose rápidamente.
Hay hechos en la Historia, hitos y pautas, que marcan la dialéctica  lo ha sido la caída del Imperio Romano, la debacle napoleónica o el desplazamiento del poder político de la Commowealth hacia Estados Unidos.
El final de la Segunda Guerra Mundial institucionalizó la paz lo hizo creando organismos y entidades internacionales con un rol bastante específico para evitar que un nuevo roce económico, una disputa por el control de la pesca marítima o del uso de los cielos o de la apropiación del subsuelo del otro o bien de extenderse más allá de las fronteras terminase en otro desencuentro militar.
Desde finales de 1945 el mundo, al menos sus líderes de entonces, creyeron en la posibilidad de tener relaciones internacionales en armonía con sus roces y disputas pero dirimidas ante la ONU, la OEA, el Banco Mundial, el CIADI, la FAO, el FMI, el BID, la ASEAN; y luego con el surgimiento de la Comunidad Europea y después con la Unión Europea.
Tan se creyó en la capacidad de diálogo y de mediación que Europa tantas veces invadida entre sí ha dado la mayor muestra de cooperación y perdón al crear en 1957 la primera piedra de su  proceso de integración hoy todavía con 28 países miembros (estoy contando a Reino Unido) conformando el singular club europeo.
Y en él están vencedores y vencidos, con sus rancias diferencias y ambiciones ancestrales de conquista y de apoderarse de todo el Continente como lo  intentaron los británicos, los franceses, los españoles, los italianos y por supuesto los alemanes.
Como muestra de creer en la conciliación son países que destinan la menor cantidad a sus gastos de defensa, el eterno reproche de Estados Unidos ante la OTAN de que son los americanos los que más gastan en cuidar a los europeos.  Ahora están dispuestos a aportar más.
Aunque también hay otro dato importante como que en 21 países de la UE no existe “la mili”,  es decir, no opera un sistema de reclutamiento obligatorio para las Fuerzas Armadas.
¿Para qué hacer la leva si se porfía  en el cauce de la paz? Pues aquí tenemos otra señal interesante de  esa descomposición que menciono: Francia y Alemania están estudiando su reimplantación para jóvenes entre los 18 a los 25 años de edad; y muy seguramente de cara a que la UE tenga un Ejército común podría empezar a generalizarse porque ahora la palabra de moda en el argot es “miedo”, “ataques”, “terrorismo” e “invasores que vienen a quitarnos nuestro modo de vida”.
A COLACIÓN
Guerra de sanciones,  los fuegos van acrecentándose en la medida que el unilateralismo de Estados Unidos se vuelve más hosco para defender sus propios intereses que son asegurarle a su población que en este siglo seguirán contando con agua, energía, seguridad y comida.
El actual territorio en disputa entre rusos, chinos y estadounidenses es Medio Oriente son tres potencias en crecimiento y expansión; y el punto visceral, de incordio, para los norteamericanos es Corea del Norte.
Japón que perdió la Segunda Guerra Mundial ha vuelto a tener un Ejército con capacidad para actuar fuera de sus fronteras, la reforma fue aprobada en 2015 bajo el auspicio del primer ministro Shinzo Abe; el Mar de China es un hervidero de conflictos  y con Corea del Norte en la mira de Estados Unidos, tal parece que Japón iría obviamente del lado de los norteamericanos. Lo más preocupante es que 72 años  después ya no hay un monopolio de las armas nucleares… vamos a decirlo muy claro.
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales 
 
 
#Hyperloop: hipervelocidad
 
 
 
 
Que sea más rápido, más novedoso, más eficiente y más accesible para movilizar a las grandes masas, ésa es la meta del nuevo tren de alta velocidad fabricado en Estados Unidos.
La idea ha sido felizmente concretada por una start-up que lleva más de una década dándole vuelta al proyecto en un país rezagado en movilidad ferroviaria.
Durante años ha debido conjuntar el know how que la ingeniería de vanguardia va pautando en el renglón de la suspensión magnética, esto es, permitir el desplazamiento a una velocidad increíblemente rápida sin necesidad de ruedas de acero; hacer de la física, la electromagnética y la ingeniería el arte de la suspensión.
El tren Hyperloop One XP-1 “levita en el aire debido a un sistema de suspensión magnética que tiene como objetivo moverse a un mil 200 kilómetros por hora”.
Parece una locura sin embargo en términos de innovación científica y tecnológica el ser humano no tiene límites,  ya lo ven ustedes amigos lectores, con la creación de la Inteligencia Artificial; una persona ha sido capaz de concebir a otra (por eso el debate del Parlamento Europeo en torno  a que los robots sean personas electrónicas) por la vía de los chips, las tuercas y una carcasa pero con un cerebro artificial  que bien podría desplazar a la inteligencia humana.
Ya no es el avión supersónico es el tren rompiendo los últimos estereotipos, los ingenieros serán (habrá que confiar en ellos) los que diluciden qué tan seguro es movilizar masivamente a  cientos de personas a velocidades nunca antes conocidas.
Recordemos que el tren más rápido del mundo es el Maglev con 603 kilómetros por hora está en Japón (es de levitación magnética); le sigue China Railways  con 416 kilómetros por hora; el AVE español con 330 kilómetros por hora; después el Hayabusa Shinkansen de Tokio con 320 kilómetros por hora.
En Alemania está el Deustche Bahn ICE a 320 kilómetros por hora va desde Colonia a Frankfurt; el tren que cruza el Canal de la Mancha lo hace  a 320 kilómetros por hora se llama Eurostar.
También está el Thalys entre Francia, Holanda, Bélgica y Holanda a 300 kilómetros  por hora; luego sigue Italia con el Trenitalia Frecciarossa con la misma velocidad y en los dos últimos sitios figuran el Hokurku Shinkansen a 260 kilómetros recorre la ruta Tokio-Nagano y finalmente, el Amtrak de Estados Unidos, a 241 kilómetros por hora.
A COLACIÓN
Recientemente Hyperloop concluyó las pruebas de su tren de levitación a más de 300 kilómetros por hora, una fase que según los dueños (un pull de inversionistas) les permite pasar hacia su comercialización.
¿En dónde? Los planes apuntan a Europa, sorprende porque sobre todo
Estados Unidos  está ávido de una modernización de sus vías ferroviarias y de los trenes, van con un rezago relevante. El tamaño no debe ser un pretexto tampoco la orografía veamos a China el país que gobierna Xi Jinping está decidido a modernizar su infraestructura de comunicaciones.
Además hay que considerar que si bien no hay ruedas de acero y con eso se estima reducir costos -tanto de producción como de mantenimiento- es importante que la vía esté en condiciones óptimas para propulsar la levitación magnética.
Por ahora esas velocidades estratosféricas seguirán aguardando porque el Maglev si bien logró los 603 kilómetros por hora entrará en operación hasta dentro de unos años cuando todas las pruebas de repetición constaten que “no existe riesgo para la vida humana”.
Si recurrimos a la física entre velocidad, peso y masa, un accidente sería una catástrofe supersónica por eso es que el Hyperloop de tecnología estadounidense -todavía más ambicioso que el  nipón- no correrá por arriba de los mil kilómetros por hora hasta quizá mediados de siglo.
¿Y México? También  es la gran interrogante, ¿cuándo los trenes de alta velocidad? Apuesto que sin tanta corrupción pública  desde hace muchos años atrás tendríamos esta moderna, práctica, cómoda y menos contaminante opción de transporte. Y la gente dejaría de estar a merced de oligopolios en los autobuses foráneos.