miércoles, marzo 25, 2026
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Confirman en España que Beatriz no ha pedido la nacionalidad

Por La Espiral - Claudia Luna Palencia
Por La Espiral - Claudia Luna Palencia

Como periodista de geopolítica y temas internacionales no había querido entrar en este tema, a pesar de las múltiples llamadas que he recibido desde México, preguntándome si es verdad que aquí en España vive Beatriz Gutiérrez Muller y lo hace en una exclusiva y carísima zona de lujo en Madrid  y encima, además, ha solicitado la nacionalidad española.

          No era siquiera creíble que eso fuese verdad. Después de que he consultado con varias fuentes del Ministerio de Exteriores en España, solo vuelvo a confirmar lo que he dicho a todas esas personas que me han buscado: “Esto es una calumnia… la esposa de López Obrador jamás pediría la nacionalidad española o se vendría a vivir a Madrid, a una zona de lujo, en una ciudad y en un país en el que no es nadie y tendría que empezar de cero”.

          Así es, mis fuentes consultadas solo han confirmado lo que yo ya sabía: “No hay tal solicitud de la nacionalidad, ni vive en España”. Para que Beatriz  que no tiene ascendencia española pudiese acceder a la nacionalidad española tendría que hacerlo a través de su marido, cuyo abuelo nació en Ampuero, localidad de Cantabria.

          Sería surrealista creer que Andrés Manuel López Obrador solicitase la nacionalidad española por ser nieto de un cántabro para que después, Beatriz objetase estar casada con un español. Claro, eso sí, ambos tendrían que vivir en España y  demostrar que son residentes.

          Y, es que España, no está en jauja regalando nacionalidades hay que cumplir procesos y tiempos. Si eres residente en España y se hacen todas las cosas legales desde  el principio, a partir del segundo año de RESIDENCIA esto es VIVIR en España se pueden iniciar los trámites para solicitar la nacionalidad.

          Pero es que, todo ese grupo de corifeos que al parecer azuza desde Madrid, el expresidente Felipe Calderón, ¿no pueden verificar la información? Solo se dedican a repetir información sesgada y mentirosa para ver si es que al publicarla cien veces se convierte per se en una verdad.

          No escribo del tema de Beatriz o de AMLO porque sean mis amigos o me den dinero o algún privilegio… no tengo nada que ver con ellos afortunadamente. Tampoco ella se ha comprado una casa en una exclusiva urbanización, ni la alquila.

          España tiene sus leyes: ¿O  es que acaso creen que basta con llegar con el pasaporte e inmediatamente accedes a alquilarte una mansión? Los bancos en el país ibérico tienen leyes de blanqueo de capitales, piden datos y la declaración de la renta en tu país de origen para las cuentas bancarias de los extranjeros.

          Esto no es más que un golpeteo político en esa eterna guerra sucia entre los grupúsculos de derecha contra los de izquierda y viceversa. Nada nuevo, porque así sucede en la mayoría de las democracias a ver quién le echa más tierra al otro. Basta con ver a España con esa dialéctica política destructiva entre el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español: el país se incendia y el pueblo sufre y los gobernantes de uno y de otro partido se echan la culpa mutuamente mientras su incompetencia aumenta y la gente sufre.

          Así es que, amigo lector, no crea todo lo que lee. En los últimos meses, aquí en Madrid he visto un   desfiladero de comunicadores mexicanos, de esos que estaban en la nómina de Comunicación en Palacio de Gobierno, en el sexenio de Felipe Calderón y luego de Enrique Peña Nieto, buscando convencer a alguno de estos exmandatarios para  impulsar un medio de comunicación, desde España, para golpear a MORENA,  a la presidenta Claudia Sheinbaum y al expresidente López Obrador. A ver si desde la Madre Patria derriban a la izquierda populista con la mejor maquinaria de mentiras y calumnias que solo la derecha sabe crear.

A COLACIÓN

          No hay nada peor que el  mal periodismo y que los malos comunicadores al servicio de los políticos. Lo que sí es verdad es que Beatriz Gutiérrez Muller  y AMLO han cultivado una intensa amistad con Miguel Ángel Revilla, expresidente  de Cantabria y su esposa.

          Una amistad que inició porque el propio Revilla siendo presidente de Cantabria ordenó buscar el acta de nacimiento del abuelo del entonces candidato a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador. Lo contactó y lo invitó a venir a conocer la tierra de su abuelo y fue recibido, junto con su esposa, con mucho cariño. Desde allí se forjó una intensa amistad.

          Precisamente entrevisté en exclusiva a Revilla  hace seis años. Se trata de todo  un personaje de la vida política española que  a sus 82 años de edad enfrenta una demanda del rey emérito, Juan Carlos I. Para mí, Revilla ha sido y es un político y un ser humano congruente y decente.

          Aquí les dejo el enlace mi exclusiva con él en Youtube en Claudia Luna Palencia exclusiva con Miguel Angel Revilla presidente de Cantabria  ¿Qué ha venido Beatriz varias veces a España para visitar y hospedarse en casa de Revilla y su esposa en Santander? Sí, lo ha hecho. Pero no la hace ser una perversa, ni una ladrona, ni una corrupta. A AMLO una parte de México lo odia porque cerró el grifo de la corrupción creado por el PRI y luego alimentado por el PAN. Ahora, eso no lo hace santo de mi devoción y como todo ser humano para unos es simpático y para otros antipático como lo es Beatriz.

          Pero quienes viven y muy bien en Madrid son Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto: el primero, lo hace arropado por el expresidente de España, José María Aznar; el segundo, evita los reflectores y quiere pasar más desapercibido.

          A Calderón lo he visto en diversos eventos organizados por la fundación de Aznar y vamos que la gente aquí pasa de él, ni lo reconoce, ni le importa si ha sido o no presidente de México. Les da igual.  A veces creo que debe ser bastante incómodo para él que aquí  sea uno más.

La sombra de los Acuerdos de Múnich intranquilizan a Ucrania

Por La Espiral - Claudia Luna Palencia
Por La Espiral - Claudia Luna Palencia

Donald Trump sigue cambiando la versión de lo que habló con el dictador ruso, Vladimir Putin, durante su más reciente encuentro en la base militar Endeldorf en  Anchorage. Ha pasado de decir que Rusia aceptará en el terreno tropas de paz que den garantías a Ucrania en un posible alto el fuego y en las que participaría el ejército norteamericano ha señalar, en las últimas horas, que Estados Unidos no participará con unidades en el terreno.

          También se ha enredado en explicar si el siguiente paso es negociar un alto el fuego o un acuerdo de  paz o bien una tregua que por supuesto sea favorable a los intereses del Kremlin.

          El pasado 18 de agosto, durante la reunión  en la Casa Blanca a la que asistió el mandatario ucranio, Volodímir Zelenski  acompañado de seis líderes europeos más el titular de la OTAN, Trump volvió a insistir en que Ucrania tiene que ceder terreno.

          “El presidente Zelenski puede poner fin a la guerra con Rusia casi de inmediato si quiere o puede seguir luchando. Ucrania debe renunciar a Crimea y darle a Rusia la región del Donbás así como sus esperanzas de unirse a la OTAN”, remarcó el mandatario estadunidense.

          La presión sobre del presidente ucranio es máxima. La cumbre bilateral entre Trump y Putin sirvió para reposicionar al líder ruso con una narrativa que los medios rusos destacaron como “el reconocimiento de Estados Unidos hacia el liderazgo ruso”. “Trump le recibió con los brazos abiertos, con alfombra roja y hasta aplausos”.

          Si el entonces presidente estadunidense, Joe Biden, prometió hacer de Putin “un paria” y dejar a Rusia totalmente aislada como consecuencia de la invasión de Ucrania, Trump no solo lo reivindica: lo recibe en territorio de EU a pesar de la orden de detención de la Corte Penal Internacional sobre de Putin por la sustracción de decenas de niños ucranios que se encuentran en Rusia en paradero desconocido.

          A la cita en la Casa Blanca arribó Zelenski dispuesto a escuchar lo mismo que viene repitiendo el Kremlin desde que inició  la invasión hace tres años y medio. Y, esta vez lo hizo mesurado, dispuesto a no contrariar en nada el mandatario republicano y a su equipo; y, tampoco, lo hizo solo para no consumar una encerrona.

          Desde Europa viajaron Mark Rutter, titular de la OTAN; el primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer; la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni; el mandatario francés, Emmanuel Macron; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; y, el primer ministro de Finlandia, Stubb.

          Trump pareció colocar la responsabilidad de poner fin a la guerra en Zelenskyy, al tiempo que enfatizó que Ucrania debe renunciar a Crimea, anexionada por Rusia, y sus esperanzas de unirse a la OTAN, una demanda clave de Putin.

«El presidente Zelenskyy de Ucrania puede poner fin a la guerra con Rusia casi de inmediato, si quiere, o puede seguir luchando», dijo Trump.

Antes de la reunión cumbre de la semana pasada entre Donald Trump y Vladimir Putin, muchos líderes políticos y comentaristas, por no mencionar a decenas de millones de ucranianos, temían que fuera un segundo Múnich. Esta frase, por supuesto, se refiere al acuerdo de 1938 en el que el primer ministro británico Neville Chamberlain regaló a Adolf Hitler una gran parte de Checoslovaquia sin consultar primero con los checos. A cambio, Chamberlain proclamó que había ganado «honor y paz para nuestro tiempo», solo para darse cuenta un año después de que, en cambio, había ganado el deshonor y la guerra para su tiempo.

Resulta que los temores sobre Alaska 2025, el evento en el que hace unos días un delincuente convicto extendió una alfombra roja para un criminal de guerra, estaban justificados. Si no es una repetición del Acuerdo de Munich de 1938, se parecía a este desastre diplomático anterior en formas que eran tanto esperadas como inesperadas.

Chamberlain, creo, estaría de acuerdo. De hecho, fue responsable de la invención de la cumbre moderna. Descendiente de una dinastía política conservadora, Chamberlain comenzó como un exitoso hombre de negocios de Birmingham y, al ingresar a la política como alcalde de la ciudad, pasó a servir con éclat en varios gobiernos conservadores. Gracias a su bien ganada reputación de buen carácter y gran competencia, se convirtió en primer ministro en 1937.

Sin embargo, como argumenta el historiador Tim Bouverie, Chamberlain nunca se despojó de su convicción de que los conflictos internacionales, como los problemas municipales, podían resolverse de manera «práctica y profesional». Incluso cuando esos conflictos eran obra de psicópatas. El líder británico, cuya marca registrada era un paraguas enrollado, mantuvo esta actitud cuando el hombre cuya marca registrada eran las furiosas diatribas amenazó con invadir Checoslovaquia en 1938.

La razón aparente de Hitler era garantizar la seguridad de los hablantes de alemán que vivían en los Sudetes, una región rica en recursos que también albergaba las famosas industrias metalúrgica y química del país, así como fortificaciones estratégicamente vitales. Contemporáneos clarividentes como Winston Churchill, y no solo historiadores retrospectivos, vieron que el objetivo de Hitler no era defender a sus compañeros de habla alemana en otro país, sino destruir la última democracia que quedaba en Europa del Este.

Chamberlain no estaba ciego ante el peligro que representaba la Alemania nazi no solo para Checoslovaquia, sino también para Europa. Debido a la estructuración de Rube Goldberg de los compromisos del tratado, un ataque alemán a Checoslovaquia obligaría a Francia a declarar la guerra a Alemania, lo que a su vez arrastraría a Gran Bretaña al conflicto. No menos importante, había un temor generalizado y bien fundado de que Hitler no fuera susceptible de razonar. Las actas de las reuniones del gabinete, así como la correspondencia privada de Chamberlain, abundan en referencias a Hitler como un loco y un lunático.

Sin embargo, Chamberlain también abundaba en confianza en sí mismo. A medida que los disturbios de los alemanes de los Sudetes, incitados por Hitler, se volvieron cada vez más violentos durante el verano, los discursos de Hitler se volvieron cada vez más belicosos. A principios del otoño, cuando la guerra amenazaba con engullir a todo el continente, Chamberlain tuvo una idea novedosa. Volaría a Alemania y se reuniría con Hitler uno a uno para persuadirlo de que no invadiera Checoslovaquia. Este enfoque apeló no solo al sentido práctico de Chamberlain -«Uno podría decirle más a un hombre cara a cara de lo que se podría decir en una carta»- sino que sintió que también apelaría al ego de Hitler. «Podría estar de acuerdo con la vanidad de Hitler», le dijo a su aturdido gabinete, que «un primer ministro británico tomaría este evento sin precedentes».

Sin precedentes fue un eufemismo. Al describir la decisión de Chamberlain como «impresionante», The New York Times declaró que «ningún primer ministro ha hecho nunca un gesto tan poco convencional, tan audaz y de una manera tan humilde». Los líderes europeos, incluido Édouard Daladier, el primer ministro francés, también quedaron atrapados en el paso atrás. Aunque Hitler no estaba menos sorprendido, aceptó la oferta de Chamberlain, aceptando darle la bienvenida en su retiro, el Berghof en Berchtesgaden, ubicado en los Alpes bávaros.

Y así, el 15 de septiembre, Chamberlain, que nunca antes había volado, se subió a un Lockheed Electra, el mismo modelo de avión en el que, un año antes, Amelia Earhart desapareció sobre el Pacífico, y despegó hacia su reunión en Alemania. Al aterrizar a salvo en Múnich, Chamberlain y su pequeño grupo fueron llevados en tren a Berchtesgaden donde, poco después, él y Hitler, acompañados solo por un traductor, se reunieron en privado durante más de dos horas. Chamberlain y sus ayudantes se fueron a la mañana siguiente, sorprendiendo no solo a la prensa sino a su propio gobierno, que había esperado una estadía de tres, tal vez cuatro días.

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El resto es historia. Al final de la reunión, Chamberlain había acordado no solo la autonomía de los Sudetes, que era la demanda inicial de Hitler, sino también la secesión de facto de la región. Lo hizo sin haber consultado ni con su gabinete, ni con los franceses, ni con los checos. En el transcurso de las siguientes dos semanas, mientras Chamberlain intentaba ganarse a sus ministros y a Daladier, Hitler pronunció discursos cada vez más amenazantes. Después de una segunda reunión entre los dos líderes en la ciudad balneario de Bad Godesberg, Chamberlain se fue convencido de que, después de engullir los Sudetes, el apetito de Hitler por aún más territorio se saciaría.

Sabemos cómo terminó esa historia; también lo hizo Chamberlain. Años más tarde, mucho después de la muerte de Chamberlain en 1940, su secretario privado parlamentario, Alec Douglas-Home, comentó que tan pronto como su jefe, parado en la puerta del número 10 de Downing Street, anunció que había ganado la paz para nuestro tiempo, supo que estaba mintiendo. «Supo de inmediato que era un error y que no podía justificar la afirmación. Lo persiguió por el resto de su vida».

Esta historia, que se desarrolló hace menos de un siglo, es paralela de manera sorprendente y aleccionadora a la cumbre de Alaska entre Trump y Putin. La cegadora confianza en sí mismo de uno de los líderes de que podía llegar a un acuerdo y la extraña habilidad del otro para jugar con su opuesto. La creencia de un líder de que los acontecimientos en una tierra lejana con personas de las que sabemos poco no valían la pena ir a la guerra, y la convicción del otro de que la guerra era la respuesta a todos sus problemas. La fe de un líder en su capacidad para forjar una relación con el otro, y la astucia del otro para halagar esta fe.

La lista continúa, y esta historia en particular aún se está desarrollando. Sin embargo, no importa cómo termine, aquí hay dos cosas que sí sabemos. Primero, como declaró Churchill en su oración fúnebre por Chamberlain en 1940, su predecesor era un hombre de conciencia y decencia. En segundo lugar, que nuestro presidente no tiene ninguna de estas virtudes y no se verá obsesionado por el resultado del papel desmesurado que ha desempeñado en lo que promete ser un desastre para Ucrania, Europa y nosotros.

Trump cae embelesado en la trampa de un Putin imperialista

Persiguiendo la paz. El lema de la cumbre entre el mandatario norteamericano, Donald Trump y el  autócrata ruso, Vladimir Putin, evoca la promesa de  campaña que el político republicano reiteró de manera insistente señalando que en 24 horas terminaría con la guerra en Ucrania. Ha tardado siete meses en convencer a Putin de tener un cara a cara en busca de ese camino, primero de un alto el fuego y, después, de un acuerdo de paz.

La última vez que  Putin estuvo en Estados Unidos fue el 28 de septiembre de 2015. En aquella ocasión asistió a la 70 asamblea de la ONU en Nueva York y al día siguiente  mantuvo una breve reunión bilateral con el entonces presidente norteamericano, Barack Obama. Para entonces, Rusia ya había invadido Crimea desde marzo de 2014 y, en consecuencia, había sido expulsada de las reuniones del G7.

          A la histórica cita en  la base militar, Elmendorf-Richardson, de la ciudad de Anchorage arribó Putin con la misma agenda geoestratégica que lo llevó a invadir a Ucrania, desde el 24 de febrero de 2022. Su retórica no ha cambiado ni un ápice frente a un Donald Trump que pretende desde hace mucho tiempo llevarse lo mejor posible con el dictador ruso.

          En el encuentro bilateral entre Trump y Putin,  del 16 de julio de 2018 en Helsinki, al que yo asistí como corresponsal internacional,  en su primer mandato de Trump como presidente planeaba la sombra de la sospecha de la injerencia rusa en las elecciones para maniobrar a favor del magnate republicano. De ello hablaron pero también de la necesidad de llevarse bien entre las dos potencias, de hecho, Trump insistió en varias ocasiones en invitar a Putin a una visita oficial a la Casa Blanca pero las condiciones propicias no se dieron.

          Siete años después, el reencuentro entre ambos  aconteció en medio de un puzle geopolítico descompuesto, con las tropas rusas intensificando sus bombardeos en diversas regiones del este de Ucrania y una invasión que va camino de los cuatro años y que, según el Wall Street Journal, ya ha dejado en cifras estimadas  80 mil muertos y 400 mil heridos. Y, en el bando ruso,  las estimaciones rondan en los 800 mil rusos, la mayoría soldados entre muertos y heridos.

          Nunca un escenario había sido tan elocuente para reflejar la  gélida temperatura en las relaciones entre EU y Rusia como la estepa nevada de Alaska. Un territorio que alguna vez  perteneció al imperio ruso que vendió  a Estados Unidos en 1867 por 7.2 millones de dólares.

          Rusia quiere el levantamiento de las sanciones económicas, financieras, comerciales y diplomáticas  y que sean descongelados los activos rusos en Europa.  Hay 260 mil millones  de euros  en fondos rusos congelados. Estos activos, incluido el efectivo, las acciones y los bonos soberanos propiedad del Banco Central de Rusia, permanecen atrapados en sus cuentas debido a las sanciones. La legislación de la UE prohíbe su liberación y permite al Banco Central utilizar los intereses que devenguen.

          Hace unas semanas, Euroclear estableció una línea de crédito dedicada a Ucrania, asignando 1 mil 550 millones de euros en ingresos por intereses en 2024 y aproximadamente 2 mil millones de euros en marzo pasado.

          Putin exige que sean descongelados estos activos y no ha movido un solo dedo en su larga lista de peticiones para un proceso que, a pesar de darse un alto el fuego en el frente ucranio, no necesariamente significa la paz.

          Detrás de esta consigna están  los oligarcas rusos que tienen confiscados desde yates, propiedades de lujo y hasta viñedos dentro de Europa como lo divulgó el periódico italiano Il Messaggero reiterando que la oligarquía rusa había pedido al líder ruso  la pronta liberación de esos activos y el fin de todas las sanciones. Así se lo expresó Putin a Trump.

De hecho, el propio Dmitri Medvédev quien fue presidente de Rusia entre 2008 y 2012 y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad  de Rusia, es dueño de viñedos de Chianti.

Restablecer las relaciones EU y Rusia

          La diplomacia de Trump es  equidistante a la de Putin como sus visiones: el primero, cree que el problema en el traspatio europeo y para los ucranios terminará con el alto el fuego y el segundo, lo que pretende es un  nuevo orden mundial.

           Además de la enorme improvisación que caracteriza a la personalidad del republicano en una cumbre por demás atropellada y casi forzada por las amenazas arancelarias contra Rusia si no se sentaba a dialogar un alto el fuego. El Kremlin llevaba semanas organizando el encuentro con Trump en Emiratos Árabes Unidos pero fue finalmente la voluntad de la Casa Blanca la que se impuso. “Los negociadores de Washington justificaron que los médicos no aconsejaban  al presidente Trump viajes demasiado largos, con mucho tiempo sentado porque está bajo tratamiento médico por insuficiencia venosa crónica”, comenta una fuente consultada por Vértigo.

          De casi veinte horas de avión, desde Washington, hasta Emiratos Árabes y menos de cuatro horas de vuelo para Putin viajando desde Moscú hasta Abu Dhabi ambos líderes tuvieron casi el mismo plan de vuelo de entre 8 a 9 horas para llegar a la base militar Elmendorf-Richardson.

Habrá mas reuniones

          No será la última reunión: hay demasiados temas en el tintero desde la postura de Rusia por el levantamiento de las sanciones hasta el alto el fuego exigido por Trump. La ausencia del mandatario ucranio, Volodímir Zelenski, ha sido muy criticada aquí en Europa porque hablar de un alto el fuego sin que esté presente el país invadido es dejar su destino en manos de terceros… De Trump y de Putin.

          En este acercamiento el mandatario norteamericano ha señalado a Putin el enorme potencial de las relaciones económicas y en materia de cooperación que podría darse entre EU y Rusia. Bajo la mentalidad mercantil de Trump, un alto el fuego y la posibilidad de una paz, significan que multinacionales y corporativos norteamericanos estarían en Ucrania trabajando en su reconstrucción y en la explotación de sus recursos energéticos y sus tierras raras.

          Un punto en el que ni Trump, ni Putin, logran ponerse de acuerdo es cómo administrar la central nuclear de Zaporiyia que el mandatario norteamericano ha metido en la ecuación del alto el fuego. La Casa Blanca ha llegado a proponer que sea terreno neutral mientras Putin quiere que Ucrania acepte que ha perdido las regiones de Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón.  Es decir, cerca de 20% de su territorio y buena parte de la salida de Ucrania hacia el mar Muerto desde donde navegan sus barcos cargados de cereales, petróleo y mercancías para exportarlos al mundo.

          “Ucrania nunca aceptará perder territorio. No es una condición para el alto el fuego que nosotros cedamos  nuestras tierras; en todo momento los ucranios queremos garantías creíbles de que Rusia no volverá  a invadirnos… Putin solo juega con Trump”, advirtió el presidente de Ucrania en vísperas de la reunión entre ambos líderes.

          Desde el alto el fuego, un acuerdo de paz, el levantamiento de las sanciones o el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre EU y Rusia; así como el tema del intercambio de territorios y la búsqueda de nuevos acuerdos para los misiles y el armamento nuclear son muchas las aristas que fueron abordadas entre Trump y Putin y sus respectivos equipos en su cita en Anchorage.

          Habrá nuevas cumbres bilaterales en busca de los nuevos contrapesos entre Washington y el Kremlin. Mientras sigue en el aire, la posibilidad de una reunión en la que se incluya al mandatario Zelenski y a un grupo de líderes europeos, junto con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen  y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Putin ha puesto sus líneas rojas: “Primero el levantamiento de las sanciones”.

Putin lo vende como un éxito

          El mandatario norteamericano ha salido de la reunión en Anchorage convencido de que le darán el Nobel de la Paz y Putin ha vuelto a Rusia para vender que EU quiere que se lleven bien. “Trump volvió a reiterarle a Putin que la próxima vez lo espera en la Casa Blanca y Putin le ha sonreído señalando que él también será muy bien recibido en el Kremlin con todos los honores”, de acuerdo con una fuente consultada que asistió a la reunión en Alaska.

          Para Putin todo es sumar a favor: el periódico Komsomolskaya Pravda destacó una imagen de Putin a pie de pista en la base militar en Anchorage arropado por Trump que lo recibe gesticulando con los brazos abiertos. “Rusia no hará otra cosa más que salir victoriosa”, destacó el medio ruso.

          Para Rusia, hasta los más mínimos detalles son una declaración de intenciones como el menú con pollo estilo Kiev que comieron los periodistas rusos que se trasladaron a Alaska o la sudadera blanca que lucía Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores ruso, con  las siglas en negro CCCP que son las iniciales rusas de la URSS (Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas) acaso para remarcar que Ucrania hasta, antes del 24 de agosto de 1991, era territorio soviético. Putin y su equipo en el poder nunca han escondido sus ilusiones y ambiciones por recuperar la potestad territorial soviética que tras desmembrarse a partir de 1990 vio surgir 15 repúblicas independientes.

          Putin, afirma Javier Jiménez Olmos, pertenece a esa generación de rusos que sintieron una profunda decepción por perder su gran imperio soviético. “Él nunca ha negado que lo quiere recuperar”.

          “El dictador ruso siempre lo ha tenido claro llegó a esta cumbre con su agenda perfectamente definida y no ha cambiado y eso Trump lo sabe porque ambos equipos llevaban semanas preparando esta reunión y las líneas rojas para Rusia no van a cambiar. Trump ha ido a buscar la foto de cara a la galería”, me confió  este experto miembro del Observatorio para la Paz de Zaragoza.

          Autor de diversos libros, Jiménez Olmos, remarca además que un alto el fuego no es sinónimo de un acuerdo de paz y en un conflicto bélico hay que revisarse hasta la última clausula de lo que significa el cese de las hostilidades. No es tan simple como sacar las tropas del territorio invadido.

“Primero habría que revisar cuáles son las condiciones de ese alto el fuego y Ucrania por supuesto debe estar de acuerdo con esas condiciones. Y, después, hay que construir una paz duradera y creíble porque si no será una paz negativa que volverá a recrudecerse con el tiempo porque Putin puede, en unos años, más querer todo el territorio”, remarcó.

Como coronel retirado del Ejército del Aire, Jiménez Olmos, explica toda la complejidad que hay cuando surge un conflicto bélico no es solo restituir las relaciones entre los países. Europa deberá volver a entenderse con Rusia buscando equilibrios regionales  y también habrá un  golpe moral a la población que se sienta vencida: “El efecto que esto tendrá en la población ucrania que se sentirá derrotada y humillada, no sabemos qué puede pasar y puede revolverse aún más la situación… Y, honestamente, no creo que ni Putin o Trump estén capacitados para hacer un proyecto de paz”.

De esta cumbre realizada, el asesor español, destaca que ha sido una humillación más para Ucrania pero también para Europa e inquiere que le trae a la memoria las conferencias de la Segunda Guerra Mundial.

          “Después de todas las humillaciones a las que nos ha sometido Trump  esta es una más que se suma a los aranceles. El problema es que el presidente estadunidense cree que puede creer y confiar en Putin que es frío y calculador   incluso se han intensificado los bombardeos en Ucrania”, recalcó.

Trump primero dice que sí y ahora que no enviará tropas a Ucrania

Donald Trump ha descartado enviar tropas  estadounidenses a Ucrania para hacer cumplir un posible acuerdo de paz con Vladimir Putin, moderando la promesa de proporcionar a Kiev garantías de seguridad que los aliados europeos habían calificado como un avance significativo para detener la invasión de Ucrania por parte del Kremlin.

Cuando se le preguntó durante una entrevista telefónica con Fox News si podía asegurar a los oyentes, incluidos muchos miembros de su base Maga que apoyan una política exterior aislacionista, que Estados Unidos no pondría tropas sobre el terreno en Ucrania, Trump afirmó: «Tienen mi seguridad y soy presidente».

Sin embargo, añadió que Washington podría estar dispuesto a brindar apoyo aéreo a Ucrania para respaldar un acuerdo, en lo que aún sería un cambio notable en la política de su administración sobre el conflicto.

«Habrá algún tipo de seguridad. No puede ser la OTAN»,  afirmó, descartando la admisión de Ucrania en el bloque transatlántico. «Están dispuestos a poner a la gente en el suelo. Estamos dispuestos a ayudarlos con las cosas, especialmente, probablemente, si se puede hablar de ello por aire».

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, destacó  que Putin y Volodymyr Zelenskyy habían expresado «su voluntad de sentarse juntos». Agregó: «Entiendo que las adaptaciones para esa reunión están en marcha».

La Casa Blanca estaba considerando a Budapest como primera opción para la cumbre, con equipos del Servicio Secreto de Estados Unidos explorando la capital húngara en busca de un posible lugar de reunión. El presidente francés, Emmanuel Macron, había propuesto Ginebra, y el ministro de Relaciones Exteriores suizo prometió «inmunidad» a Putin a pesar de una acusación de la Corte Penal Internacional.

Rusia ha dicho que considera el despliegue de tropas de los países de la OTAN en Ucrania como una línea roja en las negociaciones. Trump desestimó esa preocupación y agregó  que todavía era optimista sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo con Putin.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, describió la promesa de Trump el lunes de brindar garantías de seguridad para garantizar que Rusia cumpla con un acuerdo de paz como un avance significativo, mientras Zelenskyy y los líderes europeos se reunían en la Casa Blanca para una cumbre extraordinaria.

En una conferencia de prensa durante la cumbre, Trump se negó a decir si las tropas estadounidenses podrían desplegarse en Ucrania en lo que podría proporcionar un «cable trampa» para evitar que Rusia reanude el conflicto en el futuro.

Los líderes europeos mantuvieron nuevas conversaciones  después de su reunión en la Casa Blanca con Zelenskyy en medio de la incertidumbre sobre la preparación de Putin para reunirse con el presidente ucraniano.

Fuentes cercanas a las conversaciones dijeron a la Agence France-Presse que Putin había propuesto reunirse con Zelenskyy en Moscú, territorio hostil para un presidente ucraniano que, según los informes, ha sobrevivido a varios planes de asesinato del Kremlin. Se dice que Zelenskyy rechazó la invitación.

No está claro si los dos líderes se reunirán o cuándo. Putin tiene previsto asistir a una reunión del bloque de seguridad de la Organización de Cooperación de Shanghái en Tianjin, China, a fines de agosto, lo que complica los planes para celebrar una cumbre bilateral en las próximas dos semanas.

La «coalición de los dispuestos» europea se reunió por primera vez virtualmente, copresidida por Keir Starmer y Emmanuel Macron, antes de unirse a una videoconferencia organizada por el presidente del Consejo Europeo, António Costa.

La ráfaga de diplomacia de Europa tiene como objetivo presionar a Trump para que adopte una línea más dura con Putin, días después de su cumbre amistosa en Alaska. CH

Varios incendios forestales afectan a España gravemente

El calor implacable y los incendios forestales continúan devastando el sur de Europa, con una cuarta parte de las estaciones meteorológicas en España registrando temperaturas de 40 ° C, mientras el primer ministro instó a la gente a «dejar la emergencia climática fuera de las luchas partidistas».

La agencia meteorológica española Aemet registró un máximo de 45,8 ° C en Cádiz el domingo, mientras que una de cada ocho estaciones meteorológicas en todo el país alcanzó picos de al menos 42 ° C (108 ° F). La agencia advirtió sobre un «peligro de incendio muy alto o extremo» en la mayor parte del país.

«Aunque la ola de calor está comenzando a disminuir, todavía se alcanzarán temperaturas muy altas hoy en el este y el sur de la península», dijo. «Sé cauteloso.»

Los incendios mortales han quemado 348.000 hectáreas en España este año, según datos preliminares publicados por Copernicus el lunes, carbonizando aún más tierra que cuando se estableció el récord anterior en 2022.

Una cuarta persona murió por los incendios en España cuando un camión de bomberos volcó en un camino forestal empinado, mientras que en el vecino Portugal, donde se han quemado 216.000 hectáreas, otro bombero murió, lo que elevó el número nacional de muertos a dos.

Las autoridades de protección civil en España dijeron que 31.130 personas han sido evacuadas de sus hogares en la última semana. El gobierno español dijo el domingo que 500 soldados adicionales se unirían a los 1.400 soldados que intentan controlar los incendios forestales mortales.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció un «pacto de Estado» para hacer frente a la emergencia climática en su visita a Ourense y León, una de las regiones envueltas en llamas.

«Necesitamos una estrategia que anticipe una respuesta mejor, más segura y más equitativa para nuestros conciudadanos ante el empeoramiento y la aceleración de los efectos de la emergencia climática en nuestro país», dijo Sánchez. «Y eso requiere un gran pacto de Estado que deje la emergencia climática fuera de las luchas partidistas y las cuestiones ideológicas, donde nos centremos en la evidencia científica y actuemos en consecuencia».

El pacto propuesto por Sánchez recibió una respuesta desdeñosa del conservador Partido Popular (PP), que ha pedido más despliegues de tropas y acusó al presidente del Gobierno de ausentarse de la crisis.

«Los pactos de Estado no apagan las llamas, ni restituyen lo que se ha perdido», dijo Ester Muñoz, portavoz del PP. «La gente esperaba mucho más que una cortina de humo diseñada para salvar su reputación después de haber desaparecido durante una semana».

El calor extremo, que se ha vuelto más caliente por la contaminación por carbono, ha alimentado devastadores incendios forestales en el sur de Europa este mes, el último de una serie de desastres exacerbados por el colapso climático en medio de un retroceso continental de las políticas verdes.

Los datos de la semana pasada muestran que los incendios han quemado al menos 530.000 hectáreas este año, más del doble del promedio de las últimas dos décadas, lo que obligó a varios gobiernos abrumados desde España hasta Bulgaria a buscar ayuda para combatir incendios de la UE. CH

Palabras Más / ¿Pragmatismo o sumisión?

No creo en ser serio acerca de nada.

Creo que la vida es demasiado seria

como para ser tomada seriamente

Ray Bradbury

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

El concepto de pragmatismo se usa de manera cotidiana y tiene una historia ancestral, pero se convirtió en corriente filosófica en los Estados Unidos a finales del siglo XIX, con pensadores como Charles Peirce, William James o John de Dewey. La esencia del pensamiento es simple, pero al mismo tiempo poderosa por plantear que lo verdadero no se mide por su correspondencia con una realidad abstracta, sino por la utilidad práctica que se pueda tener, es valioso solo lo que funciona, lo que da resultados al costo que sea.

Esa noción trascendió de la filosofía a la política, y es esa misma la que les dio una nueva interpretación a textos como “El Arte de la Guerra” de Sun Tzu o “El Príncipe” de Nicolás Maquiavelo y de ahí todos sus derivados en manuales para volverse un político de éxito. Quizá con eso entendamos a últimos presidentes de EU y también a los de acá, en su toma de decisiones, no con ideología, sino costo beneficio para el gobierno, ciudadanía y en sus carreras. Claro que el pragmatismo es una de las doctrinas más criticadas por los estudiosos y especialistas.

Por otro lado, la sumisión es una condición en que un individuo, grupo o país tiene al perder su autonomía y colocarse bajo la voluntad de otro, que lo puede hacer por el convencimiento, encantamiento, por la fuerza, o por conveniencia. Se manifiesta con obediencia y el acatamiento de órdenes que lleva a la pérdida de libertades.

La conjunción de la sumisión y el pragmatismo, resulta un buen punto de reflexión por el momento que vive el mundo ante un personaje estruendoso y de mucho poder como es Donald Trump. ¿Quiénes han perdido la batalla y son sus súbditos? ¿Quiénes se mantienen en el pragmatismo que refleja una ilusión de sumisión, pero tienen lo que necesitan?

Ahí están los gobiernos que de manera pragmática se han aliado con EU, aunque no compartan su visión ideológica, bélica e incluso le tengan recelo, pero les representa un beneficio económico o la geoestrategia los ha puesto en ese camino. No importa si son democráticos, autoritarios, sino lo que las inversiones y ganancias aportan, comercio o seguridad y solo hay que mirar al medio Oriente o hacia América Latina.

Una característica de políticos pragmáticos sin los que hacen negociaciones con distintos grupos, aun cuando estén em las antípodas de sus principios, algo así como caer em la política del mal menor, o del menor daño ante pactos incomodos, de alianzas contradictorias, pero que al final garantizan gobernabilidad o votos.

En América, el pragmatismo se traduce en líderes que un día usan el dedo flamígero para señalar el daño del imperio y al siguiente, realizan acuerdos comerciales porque la dinámica mundial no les deja de otra. Líderes de izquierda que satanizan la riqueza de los empresarios, pero que han patrocinado sus campañas. O partidos de derecha que incorporan banderas sociales con tal de ampliar su base electoral.

Ahí está la reunión entre Vladimir Putin y Donald Trump, parecen muy lejanos, pero son socios por conveniencia. Hay otros que no les queda de otra porque su fuerza es menor, parecen sumisos, pero al final, por sobrevivencia o no, tienen lo que quieren y los necesitan…

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Hasta la próxima.

Europa tiene hoy una cita con la Historia

Por La Espiral - Claudia Luna Palencia
Por La Espiral - Claudia Luna Palencia

Mientras escribo esta columna, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, vuela hacia Washington pero esta vez no llegará solo a la cita en la Casa Blanca. La última vez fue brutalmente humillado por Trump delante de todo el mundo demostrando que es un pésimo anfitrión: grosero con los débiles y salamero con los dictadores asesinos.

También estarán en esta cita del 18 de agosto, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; el primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer y los mandatarios de Francia y Alemania, Emmanuel Macron y Friedrich Merz.

          Van a explicarle a  Trump por qué Ucrania no puede (y no debe) capitular ante el invasor cediéndole el territorio de Donetsk y Lugansk y congelando las líneas del frente en los territorios de Jersón y Zaporiyia. No puede ser ni una condición para un alto el fuego, ni mucho menos, una condición para la paz.

          Este fin de semana, toda la prensa europea destacó cómo Putin se almorzó en directo a Trump: sin variar un solo ápice sus peticiones, sin ceder absolutamente en nada. “Europa está en una encrucijada y se quedará sola defendiendo a Ucrania”.

          Trump quiere el Nobel de la Paz. Putin el 20% del territorio de Ucrania y Europa tener la certeza, todas las garantías de seguridad, de que Rusia no volverá a atacar ni a Ucrania, ni a ningún otro país.

          Este lunes podria definirse el destino de Europa: o darle la razón a Trump y a Putin y aceptar sus condicones para la rendicón de Ucrania o quedarse solos defendiendo y armando a Ucrania, sin la ayuda de Estados Unidos.

En seis meses, se cumplirán cuatro años de que inició la invasión, con la llegada de Trump a la Casa Blanca, lo que ha sucedido es que el Kremlin ha recrudecido sus bombardeos  y ha ordenado a su ejército  avanzar a como dé lugar.

          Trump no ha traído la paz, ha permitido darle ventajas a Rusia para debilitar a  Ucrania y ahora, solo en su macabro juego de guerra, le seguirá el guión al ruso para que siga ganando más tiempo a su favor.

A COLACIÓN

          En la Casa Blanca señalan que si hoy capitula Ucrania, el 22 de agosto habrá una reunión a tres bandas: Trump-Putin-Zelenski. Me parece que se quedarán con las ganas y a ver si lo entienden: los ucranios quieren ser europeos. Los ucranios quieren un país soberano y democrático. Los ucranios quieren libertad y prosperar y no ser el satélite de un dictador criminal.

          A la histórica cita en  la base militar, Elmendorf-Richardson, de la ciudad de Anchorage arribó Putin con la misma agenda geoestratégica que lo llevó a invadir a Ucrania, desde el 24 de febrero de 2022. Su retórica no ha cambiado ni un ápice frente a un Donald Trump que pretende desde hace mucho tiempo llevarse lo mejor posible con el dictador ruso.

          En el encuentro bilateral entre Trump y Putin,  del 16 de julio de 2018 en Helsinki, al que yo asistí  como corresponsal internacional, en su primer mandato de Trump como presidente planeaba la sombra de la sospecha de la injerencia rusa en las elecciones para maniobrar a favor del magnate republicano. De ello hablaron pero también de la necesidad de llevarse bien entre las dos potencias, de hecho, Trump insistió en varias ocasiones en invitar a Putin a una visita oficial a la Casa Blanca pero las condiciones propicias no se dieron.

          Siete años después, el reencuentro entre ambos  aconteció en medio de un puzle geopolítico descompuesto, con las tropas rusas intensificando sus bombardeos en diversas regiones del este de Ucrania y una invasión que va camino de los cuatro años y que, según el Wall Street Journal, ya ha dejado en cifras estimadas  80 mil muertos y 400 mil heridos. Y, en el bando ruso,  las estimaciones rondan en los 800 mil rusos, la mayoría soldados entre muertos y heridos.

Rusia quiere el levantamiento de las sanciones económicas, financieras, comerciales y diplomáticas  y que sean descongelados los activos rusos en Europa.  Hay 260 mil millones  de euros  en fondos rusos congelados. Estos activos, incluido el efectivo, las acciones y los bonos soberanos propiedad del Banco Central de Rusia, permanecen atrapados en sus cuentas debido a las sanciones. La legislación de la UE prohíbe su liberación y permite al Banco Central utilizar los intereses que devenguen.

Los líderes europeos han dicho que sí están de acuerdo en levantar las sanciones de forma gradual siempre y cuando suceda un alto el fuego y se dé un gran acuerdo de paz con todas las garantías de seguridad.  Trump afirma que Estados Unidos quedará como garante de la seguridad. Hoy, Europa, tiene una cita con la Historia.

La deuda pública en España está en máximo histórico

El agujero de las finanzas públicas no deja de crecer a causa de una deuda que no tiene freno y que en junio ha marcado un nuevo récord histórico hasta la fecha. En concreto, la deuda del conjunto de las Administraciones Públicas se situó en junio en 1,691 billones de euros, un 4% más respecto al mismo periodo de 2024, si bien la ratio sobre PIB descendió al 103,4%, 1,9 puntos porcentuales inferior a la de un año antes (105,3%), pero únicamente por un mejor comportamiento de la economía, no por la contención del gasto.

Así lo constata el Banco de España, que eleva el importe de la deuda en solo un mes en 27.466 millones respecto al mes anterior, un 1,6%, por lo que la ratio es 1,1 puntos superior a la registrada en mayo (102,3 % del PIB). El Gobierno ha proyectado que el Protocolo de Déficit Excesivo (PDE) en relación al PIB nominal se reduzca hasta el 101,7% al cierre de este año, caiga al 98,4% en 2027, al 90,6% en 2031 y al 76,8% en 2041, muy por encima de los niveles exigidos por Bruselas del 60% en la próxima década.

El mayor impulsor de esta deuda ha sido el Estado, cuya responsabilidad es directa del Gobierno de Pedro Sánchez, que ha llevado los números rojos de la Administración Central hasta los 1,534 billones de euros, un 4,5% más interanual, que equivalen al 93,9% del PIB, y 65.523 millones por encima de hace un año y en 25.000 millones en un solo mes.

El endeudamiento de la Seguridad Social fue de 126.178 millones, un 8,6% más interanual, que suponen el 7,7% del PIB y 10.000 millones de euros más que hace un año. Frente a mayo, ha crecido ligeramente en cinco millones. La factura de las pensiones ha vuelto a ser la principal causa que ha lastrado sus números rojos. Según explica el Banco de España, este incremento se debe a los préstamos concedidos por el Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social para financiar una parte significativa de su desequilibrio presupuestario. Dichos préstamos, al tratarse de operaciones financieras entre subsectores, no afectan a la deuda total del sector Administraciones Públicas, pero sí a la de la Seguridad Social.

Respecto a las Administraciones territoriales, la deuda de las comunidades autónomas fue de 342.663 millones, equivalentes a un 21% del PIB, con un incremento interanual del 1,5% y un aumento del 2% respecto al mes previo. Por su parte, la deuda de las corporaciones locales se situó en 23.394 millones (1,4 % del PIB), tras descender un 0,6% interanual, aunque un 0,8% más frente a mayo.

Finalmente, la consolidación en el conjunto de las Administraciones Públicas, que se refiere a la deuda en poder de los diferentes subsectores que componen dicho sector, fue de 371.000 millones de euros, un 3,4% más que el año anterior, lo que representa un 22,7% del PIB. En lo que respecta a la evolución de la deuda según instrumentos y plazos, la deuda emitida en valores a largo plazo registró un crecimiento interanual del 4,6%, mientras que los préstamos con vencimiento superior a un año se redujeron un 0,5% en comparación con el mismo mes del año anterior.

A horas de la reunión en Alaska, Ucrania dice no cederá tierras

Volodymyr Zelenskyy ha dicho que Ucrania no podría aceptar una propuesta rusa de ceder más territorio de su país a cambio de un alto el fuego porque Moscú usaría lo que ganó como trampolín para comenzar una futura guerra.

El presidente ucraniano dijo que no creía que Donald Trump apoyara las demandas de Rusia, y expresó su esperanza de que el líder estadounidense actúe como un mediador honesto cuando se reúna con Vladimir Putin en Alaska el viernes.

Agregó que no había señales de que Rusia se estuviera preparando para implementar un alto el fuego, ya que surgieron informes de que pequeños grupos de sabotaje habían perforado las defensas ucranianas en el este de Donbás, avanzando unas seis millas en tres días. Zelenskyy también advirtió que Rusia estaba planeando nuevas ofensivas en tres partes de la línea del frente.

En declaraciones a los periodistas en el período previo a la cumbre Trump-Putin, y un día antes de una reunión virtual con líderes estadounidenses y europeos, Zelenskyy dijo que creía que Putin quería dominar su país porque «no quiere una Ucrania soberana».

Por lo tanto, era peligroso, afirmó Zelenskyy, que Estados Unidos obligara a Ucrania a aceptar la demanda de Rusia de apoderarse de las partes de Donbás que no controla después de la cumbre de Alaska. La región buscada por Rusia ascendía a «unos 90.000 kilómetros cuadrados» del país, dijo.

La semana pasada, Rusia indicó que estaba preparada para considerar un alto el fuego en la guerra de Ucrania por primera vez, a cambio de que Ucrania se retirara de las partes de Donbás que aún controlaba. Aunque Trump sugirió entonces que Rusia y Ucrania podrían participar en algún «intercambio de territorios», Zelenskyy dijo que entendía que Rusia «simplemente estaba ofreciendo no avanzar más, no retirarse de ningún lado» y que los intercambios no estaban sobre la mesa.

«No nos iremos del Donbás. No podemos hacerlo», destacó Zelenskyy. «Para los rusos, Donbás es un trampolín para una futura nueva ofensiva». La región exigida por Rusia era demasiado importante estratégicamente para renunciar a ella, porque era un área fuertemente fortificada que protegía las ciudades centrales de Ucrania.

«No he escuchado nada, ni una sola propuesta, que garantice que una nueva guerra no comenzará mañana y que Putin no intentará ocupar al menos Dnipro, Zaporizhzhia y Kharkiv» una vez que Rusia haya ganado todo Donbás, argumentó Zelenskyy.

El líder de Ucrania dijo que quería que Putin aceptara un alto el fuego en las líneas del frente actuales y que ambas partes devolvieran a todos los prisioneros de guerra y niños desaparecidos, antes de cualquier discusión sobre el territorio y la seguridad futura del país. «Cualquier cuestión de territorio no puede separarse de las garantías de seguridad», indicó.

Los mapas de guerra mostraban dos líneas de avance al este de la ciudad de Dobropillya, y ganancias de unas seis millas desde el 8 de agosto.  Los expertos dijeron que los próximos días serían críticos para ver si Ucrania podría contener la ruptura en el frente.

El ejército ucraniano advirtió que Rusia había concentrado unos 110.000 soldados en el sector y que los invasores estaban «intentando descaradamente infiltrarse en nuestras líneas defensivas con sabotajes y pequeños grupos de infantería, independientemente de sus pérdidas». CH

En ningún conflicto han asesinado a tantos periodistas como en Gaza

Son muchos los periodistas, informadores y camarógrafos asesinados por Israel en la Franja de Gaza, más de 230, de acuerdo con diversas asociaciones de periodistas internacionales. El conflicto en Gaza es ya el más mortífero para el periodismo incluso que las dos  guerras mundiales del siglo pasado.

          Este fin de semana, un bombardeo dirigido por Israel, asesinó al destacado periodista de Al Jazeera,  Anas al-Sharif,  junto con cuatro colegas que estaban en el interior de una tienda de campaña preparando el envió de su información.

También fue asesinado, el corresponsal de Al Jazeera Mohammed Qreiqeh y los camarógrafos Ibrahim Zaher, Mohammed Noufal y Moamen Aliwa, según la emisora con sede en Qatar.

El periodista palestino Wadi Abu al-Saud, que estaba cerca de la tienda cuando ocurrió el ataque israelí el domingo, dijo que el ataque ocurrió a las 11:22 p.m., justo después de que había terminado de filmar su último boletín de noticias.

Periodista Anas Al Sharif en Gaza.
Periodista Anas Al Sharif en Gaza.

«Entré en la tienda de campaña frente a la de ellos, levanté mi teléfono para hacer una llamada y luego ocurrió la explosión», dijo Saud. Un trozo de metralla golpeó mi teléfono. Miré hacia atrás y vi gente ardiendo en llamas. Traté de extinguirlos. Anas y los demás habían muerto instantáneamente”, señaló.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) admitieron haber llevado a cabo el ataque, alegando que el reportero era el líder de una célula de Hamás responsable de los ataques con cohetes contra Israel, una acusación que Al Jazeera y Sharif habían descartado previamente como infundada.

Fue la primera vez durante la guerra que el ejército de Israel se atribuyó rápidamente la responsabilidad después de que un periodista muriera en un ataque.

«El patrón de Israel de etiquetar a los periodistas como militantes sin proporcionar pruebas creíbles plantea serias dudas sobre su intención y respeto por la libertad de prensa», dijo Sara Qudah, directora para Oriente Medio y el Norte de África del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ).

Reporteros sin Fronteras condenó el «asesinato reconocido por el ejército israelí» de Sharif en Gaza y pidió a la comunidad internacional que intervenga. El portavoz del primer ministro, Keir Starmer, comentó  que: «Estamos muy preocupados por los repetidos ataques contra periodistas en Gaza. Los reporteros que cubren conflictos están protegidos por el derecho internacional humanitario, y los periodistas deben poder informar de forma independiente sin miedo, e Israel debe garantizar que los periodistas pueden llevar a cabo su trabajo de manera segura».

La oficina de derechos humanos de la ONU condenó el ataque aéreo del domingo contra la tienda de campaña de los periodistas «en grave violación del derecho internacional humanitario».

Al llamar a Sharif «uno de los periodistas más valientes de Gaza», Al Jazeera dijo que el ataque era «un intento desesperado de silenciar las voces en anticipación de la ocupación de Gaza».

          Se espera que Israel termine matando a todos los periodistas e informadores que quedan en Gaza para evitar que divulguen al mundo sobre la ocupación de la Franja que comenzarán en breve y en cuyos planes quieren controlar a  Gaza, como a un gran ghetto y planean desplazar a los gazatíes hacia otros países y exterminar todo vestigio de Hamás.  CH