La OMS está monitorizando desde el pasado junio una nueva subvariante del SARS-CoV-2, el virus causante de la covid, llamada XFG (o, coloquialmente, Stratus). Aunque según los datos disponibles no parece provocar una enfermedad más severa que otras cepas, sí que podría ser más transmisible y convertirse pronto en la dominante a nivel mundial. Precisamente, el pasado 25 de junio (última fecha de actualización del informe) ya había sido detectada en 38 países del mundo, principalmente en las regiones del Sur de Asia y el Sureste Asiático, pero también con una robusta presencia en España.
Más concretamente, en la actualidad la XFG es una de las siete variantes que están en monitoreo por la OMS a día de hoy, siendo la última incorporación después de la variante NB.1.8.1. (Nimbus) que es la que sigue siendo, por el momento, la dominante a nivel global.
Según explica el profesor de Enfermedades Infecciosas y Microbiología de la Universidad de Queensland Paul Griffin en el medio divulgativo The Conversation, la recombinación y otros cambios espontáneos son un fenómeno frecuente en el SARS-CoV-2. Sin embargo, pueden representar un problema cuando generan una subvariante que ha cambiado de tal manera que resulta más peligrosa o contagiosa.
Por ejemplo, lo más frecuente es que el virus sea lo bastante diferente como para que las defensas del organismo frente a infecciones pasadas (o las generadas tras la vacunación) no funcionen adecuadamente, en lo que se denomina evasión inmune. Esto implica que las personas somos más susceptibles a ella, y puede llevar a un incremento de los casos o incluso a nuevas olas de covid a nivel mundial.
Específicamente, Stratus posee cuatro mutaciones clave en la proteína de la espícula, un elemento en la superficie de las partículas virales que permite al virus adherirse a nuestras células. Algunas de estas mutaciones podrían ayudar al patógeno a evadir la acción inmune de algunos anticuerpos; de hecho, algunos de los estudios tempranos (como el recientemente publicado en la prestigiosa revista científica The Lancet) sugieren una reducción de hasta el 50% en la eficacia de nuestros anticuerpos contra esta nueva variante.
Aunque la designación como variante en vigilancia es reciente, la primera secuencia genética recabada de esta variante data del pasado mes de enero. Desde entonces, ya se ha extendido a al menos 38 países, y representa un 22,7% de las secuencias disponibles globalmente en la actualidad.
Lo alarmante es la velocidad a la que se incrementa su presencia; en apenas unas pocas semanas, el porcentaje de casos que representa ha crecido en un 7,4%, lo que la sitúa ya apenas por debajo de la más común (Nimbus, con un 24,9% de los casos). Esta última, además, está viendo reducida su frecuencia, con lo que se espera que la XFG se vuelva dominante muy pronto.
Los países con la mayor tasa de detección de XFG a mediados de junio eran India (más del 50%) y España (más del 42%), seguidos de cerca por el Reino Unido y los Estados Unidos (más del 30% de los casos).
Aunque todavía es necesario obtener más datos, por ahora no tenemos pruebas de que esta nueva subvariante provoque una enfermedad más severa o síntomas diferentes a los de otras variantes. Algunos reportes tempranos apuntan a una mayor frecuencia de ronquera como síntoma, si bien todavía es necesario investigar más esta asociación. Nota de 20Minutos.




