February 24, 2024
HomeNOTICIAS DE ÚLTIMO MINUTODcoop alerta de un 2024 complicado para el aceite de oliva

Dcoop alerta de un 2024 complicado para el aceite de oliva

aceite-oliva-botella

La cooperativa aceitera Dcoop, principal envasadora de aceite de oliva de España por volumen de negocio, confirma su interés por Deoleo, en proceso de venta desde antes del verano por parte de su principal accionista, CVC.

Sin embargo, el presidente de la cooperativa, Antonio Luque, pone la pelota en el tejado del fondo británico, y también señala al Gobierno de cara a que Deoleo, dueña de marcas como Carbonell, Hojiblanca o Koipe, no caiga en manos de inversores extranjeros.

“Ojalá unas marcas como esas fueran propiedad del sector productor español”, comentó Luque en un encuentro con medios. La posibilidad de la compra de Deoleo llegó a la mesa de Dcoop antes del verano, de la mano del asesor contratado pro CVC para explorar el mercado, Lazard. “Lo vimos, lo estudiamos, y lo dejamos estar”, dijo Luque. El precio pedido por CVC y la valoración que hace Dcoop de su rival, fue el principal problema para que el interés no fuese más allá. “Lo vimos y era difícil, y ahí nos quedamos”. Pero confirmó que el interés continúa, aunque en la valoración también jugarán un papel clave las lluvias.

“Lo estudiaremos si existe la posibilidad. Tres meses de buenas lluvias pueden doblar o abaratar a la mitad el valor de una empresa del sector”, añadió el presidente de Dcoop, insistiendo en que la industria olivarera española “necesita empresas de mayor dimensión”.

 

Campos de Olivares, Andalucía

Foto: Campos de Olivares, Andalucía.

 

Sobre este asunto, el presidente de Dcoop señaló al Gobierno para que “ayude” a que Deoleo no caiga en manos de inversores extranjeros. “Esas marcas tan relevantes se tienen que quedar en España. Hay cosas que se pueden hacer para que una empresa no se venda a un inversor foráneo. Se ha hecho con Telefónica”, apuntó Luque, que no quiso detallar qué tipo de ayudas necesitaría Dcoop para lanzarse a por Deoleo, aunque deslizó la vía de un apoyo financiero.

Deoleo es la opción más evidente en el sector, pero Dcoop no descarta otras operaciones, eso sí, de menor enjundia. De hecho, Luque ve que 2024 puede ser un año “para salir de compras”, tanto dentro como fuera de España, aunque en estos momentos “no estamos viendo nada.

Unas oportunidades que genera la difícil situación que atraviesa el sector, que con la actual acumula dos cosechas de niveles mínimos. También lo será para Dcoop, pese a registrar ingresos récord año tras año. En 2022 fueron 1.236 millones, y para 2023 apunta a superar los 1.400 millones, pero con empeoramiento de los márgenes. “Hemos tenido el doble de costes con la mitad de kilos de cosecha”, dijo Luque.

“Me da pánico 2024″, apuntó el presidente de Dcoop, ante una campaña que también se prevé escasa, a la mitad de lo que se consideran niveles normales, por la falta de lluvias y también por la ausencia de stock de enlace, es decir, el sobrante de la cosecha anterior, con el que sí contaba hace un año y que le permitiía disponer de cierto colchón.

“No recuerdo tener tan poco volumen como ahora”, resumió el presidente de Dcoop. “Si la situación sigue igual, tendremos que tomar una decisión en nuestras fábricas”.

También, reclamó medidas para que el sector no sea tan sensible a las sequías. “El agua es el tema más importante que tenemos en el sector agroalimentario. Con agua en Andalucía se acabaría el paro”, ha incidido Luque, quien ha propuesto que se utilice el agua depurada que en la actualidad se descarta y que sería aprovechable para los regadíos. Algo que ha trasladado a la Junta de Andalucía, sin tener una respuesta positiva.

Interesante que la agencia de calificación Moody’s empeoró  la perspectiva crediticia de Deoleo, que pasó de estable a negativa, aunque manteniendo en B3 el rating corporativo de la compañía. También, dejó intacta la nota de su deuda sénior en B2, y en Caa2 el tramo júnior. Según Moody’s, el cambio de perspectiva responde a “un rendimiento operativo más débil de lo esperado hasta septiembre, debido a su alta exposición a la volatilidad en el precio del aceite de oliva, cuyos altos precios están reduciendo la demanda y provocando unos beneficios más débiles”. También, apunta al impacto del cambio climático en su negocio, que puede provocar “factores naturales impredecibles en la climatología de zonas de producción de España, Italia o Grecia”. Con información de Javier García/Cinco Días.

Comparte este artículo