jueves, marzo 19, 2026
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Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista y  escritora, experta en periodismo económico, geoeconomía y análisis internacional
 
 
Telepizza tras el bocado mexicano
 
Se trata de una relación económica profundamente desigual al menos en el terreno de la inversión extranjera directa que es la que desembarca en otro país, adquiere activos (ladrillo tras ladrillo) y genera puestos laborales.
De acuerdo con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) en México hay 5 mil empresas ibéricas entre las que se encuentran grandes multinacionales del Ibex 35, muchas medianas y cada vez más Pymes españolas con el aplomo suficiente para cruzar el Atlántico.
Una  relación visconversa, porque en España las empresas mexicanas se cuentan todavía con dos ceros, unas 400 y la mayoría son pequeñas y medianas muchas en la hostelería y la restauración.
Me pregunto la razón real por la que las multinacionales aztecas carecen de interés para cruzar el charco, ¿será acaso que el consumidor español no les despierta ningún apetito ninguna intención?  ¿A qué viene la falta de libido y sintonía económica de parte del empresariado mexicano?
Quizá sea en parte el tema tributario lo que complique cualquier decisión de ejercer como inversionista desde México hacia la economía española y también que actualmente existe una persecución fiscal por parte de la Hacienda española.
Hace unos días supimos que  Sacyr construirá por 21 millones de euros el Hospital General de Zona en Ciudad Acuña, Coahuila; la ibérica sigue ganando proyectos y más presencia en América Latina gracias a su  actuación en el país azteca.
Por su parte esta semana nos hemos enterado que la madrileña Telepizza dará el gran salto hacia México en el año 2018, se está preparando para ello continuando su proceso de internacionalización.
La primera vez que probé una pizza elaborada por dicha compañía fue a finales de 1999,  todo Madrid estaba inundado de publicidad de la empresa que ofrecía un servicio rápido y barato a domicilio.
Si bien no compite por tiempo de entrega -como lo hace la estadounidense Domino´s Pizza- sus costos de producción y de venta son un 30% más baratos que el resto; además de que constantemente está innovando.
Ya en ese año, una simple pizza de fiambres con queso, incluía en el medio un huevo estrellado, para muchos que no estábamos en ése entonces acostumbrados a ver un huevo encima de la masa llegaba a parecernos hasta repulsivo.
No obstante, el tiempo les ha dado a ellos la razón, porque el gusto de los consumidores es cambiante, porque siempre hay mercado para un bolsillo cada vez más golpeado. Los consumidores de Telepizza no son exigentes, ni de paladares extraordinarios,  más bien ordinarios bastante comunes.  
A COLACIÓN
Es increíble casi inaudito que no sea una napolitana o siciliana la líder global del mercado de las pizzas, los italianos deben sentirse profundamente indignados y dolidos, por atestiguar que los estadounidenses dominen el mercado global del reparto a domicilio.
Y cada vez tiene mayor disputa porque la madrileña Telepizza está presente en 22 países tanto con sus pizzas saladas, con y sin huevo frito, como con las invenciones dulces.
Dentro de las franquiciadas lleva un  auge imparable: sobrevivió a la crisis gracias a su fuerte presencia internacional, de hecho en 2016, la multinacional logró ventas por 517 millones de euros un incremento del 7 por ciento.
En España, en 2016 el 36% de las ventas en delivery fueron ventas digitales. Hoy la cifra es del 40 por ciento. Fuera de España, la venta digital también avanza a un ritmo notable, alcanzando niveles similares de penetración digital. ¡Ahora van por México!
 
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia
@claudialunapale
 
Economista y  escritora, experta en periodismo económico, geoeconomía y análisis internacional
 
 
 Merkel, la wonder woman de Occidente
 
Angela Merkel es la más veterana de los actuales líderes del conglomerado europeo, de hecho, la canciller de Alemania  se ha convertido en una de las artífices de la resistencia de la Unión Europea (UE).
Lista para encarar su cuarto período electoral (el próximo 24 de septiembre habrá elecciones generales) la también presidenta del Partido de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de conquistar otra vez el voto ciudadano -como apuntan la mayoría de las encuestas- dejaría la cumbre del poder germano a finales de 2021.
Frau Merkel se ha convertido en todo un símbolo para la UE: desata toda clase de pasiones con la intensidad intrínseca de la palabra misma,  su andar no pasa inadvertido y ni siquiera puede comparársele  con la conservadora Margaret Thatcher, la otra referencia política femenina que gobernó Gran Bretaña  desde 1979 a 1990 en los tiempos del capitalismo bastardo y de la comunión con Ronald Reagan, por entonces mandatario de Estados Unidos.
La alemana tiene su propia personalidad y todo lo contrario que la premier británica Theresa May, a ella le interesa alejarse  por completo de cualquier punto de comparación y fantasmagoría al respecto de Thatcher.
La política de 62 años de edad nacida en Hamburgo es una fiel defensora de la unidad          como eje del bienestar compartido y contrapeso de poder frente a las amenazas y desafíos externos, es una convencida europeísta que durante los años más duros de la crisis económica jaló del carro de la UE justo cuando en las horas bajas y siniestras más de una economía deslizó su intención de abandonar el club.
Durante su juventud fue testigo fiel de la  unificación alemana, a ella como a muchos otros treintañeros les marcó para siempre el derribo del Muro de Berlín, apegada a dicha  concepción su visión pragmática choca por completo con las ideas y formas de Donald Trump, el inquilino de la Casa Blanca, que en escasos cinco meses ha puesto patas para arriba la política de su país y la de media aldea global.
No ha demorado en saltar a la palestra la falta de sintonía entre ambos dirigentes, Merkel acudió presurosa a Washington a mediados de marzo para una reunión preparatoria de la visita de Trump en el mes de mayo a  Bruselas y el viaje a Taormina, Sicilia para la cumbre del G-7.
Se trató de una especie de toma de temperatura, el no saludo de Trump a Merkel de cara a la galería con los fotógrafos plasmando ése pellizco de gestualidad no hizo más que desvelar que el termómetro entre ambos estaba  de ártico glacial.
En realidad, el magnate conoce de la cercanía amistosa entre el ex presidente Barack Obama y la canciller Merkel han dejado de ser homólogos, colegas en el tiempo para convertirse en amigos. Si algo odia Trump es la sombra comparativa con su antecesor.
Aunque también ha dejado ver que su tono grosero, de vaquero matón, forma parte de su estilo de ser; a unos les saluda con denodada efusividad a otros con cortante distancia y hasta es capaz de abrirse paso a manotazo limpio como lo hizo con Dusko Markovic, primer ministro de Montenegro, durante la pasada reunión de la OTAN en Bruselas.
Trump tampoco perdió el tiempo para recriminar abiertamente que: “Los alemanes son malos, muy malos… miren los millones de vehículos que venden a Estados Unidos. Es terrible, nosotros vamos a parar esto”.
A COLACIÓN
Es decir, Frau Merkel llegará a la reunión del G-20 en Hamburgo convertida en wonder woman: revitalizada, rejuvenecida y reforzada gracias a la victoria en Francia de Macron, a la caída de la popularidad internacional de Trump y a la pérdida de la mayoría absoluta de May convertida en la madrastra de los británicos.
Se ha  lanzado de viaje buscando acercamientos con México una de las economías –por el momento- más golpeadas por la retórica inflamablemente proteccionista de Trump; después cogió las maletas y se fue a Argentina en busca de rescatar los lazos germano-argentinos lacerados durante los años del kirchnerismo populista.
Ha vuelto a Alemania arropada además por el Papa Francisco con todas sus bendiciones  y oraciones para situarla como la defensora del libre mercado, la democracia, los derechos humanos, el mundo multilateral que busca diálogo y consensos. A tal punto dispuesta que no ha dudado en reiterar que el futuro de la UE pasa por China con su nueva Ruta de la Seda denominada en inglés One Belt, One Road.
Tan buenas son las relaciones entre Merkel y Xi Jingping que el líder chino le ha enviado de regalo dos osos pandas Meng Meng y Jia Qing “la nueva diplomacia panda” para celebrar que en el conclave del G-20 en Hamburgo no serán nuevamente intimidados por Trump y los recalcitrantes proteccionistas de hueso duro. 
Más que todo el futuro pasa por las manos de este nuevo dúo dinámico decidido a evitar el hundimiento de la UE y del libre comercio.
 

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia 
 
Economista y  escritora, experta en periodismo económico, geoeconomía y análisis internacional
 
Grecia: caballo de Troya de la  UE
 
 

 
Tiene todo para ser una historia de largo recorrido,  una especie de nuevo chantaje de las Termópilas, que el Ejecutivo griego aplica a los mandamases de la Unión Europea (UE) para seguir recibiendo más oxígeno financiero: una tercera lluvia de empréstitos por 18 mil 500 millones de euros.
A diferencia de los otros dos paquetes de rescate y de la tirantez por su negociación adornados por sendas amenazas del gobierno de Alexis Tsipras de abandonar a la eurozona “y quizá hasta salir de la UE” esta vez prevaleció el sigilo.
La noticia de un tercer rescate griego con dinero de los europeos comunitarios y avalado también por el Fondo Monetario Internacional (FMI) pareció extraviarse eclipsada por los rifirrafes alrededor de las negociaciones del Brexit entre el Reino Unido y la UE.
Y si en 2015 Alemania tragó saliva y no dejó marchar a Grecia del cónclave europeo,  tampoco lo permitiría actualmente, menos con la ruptura británica puesta sobre de la mesa y todo aquello que implica deshacer tratados y acuerdos (se habla de miles y miles de legajos en revisión repletos de cláusulas a las que echar para atrás).
Así es que el gobierno del izquierdista radical Tsipras sabe que tiene a su favor el enconamiento hacia los británicos y esencialmente que la UE intenta relanzarse gracias al revestimiento con hormigón del  pilar franco-germano clave para el futuro del proyecto europeo.
Grecia convertido en una especie de niño rabioso que no quiere levantarse temprano ni hacer todos sus deberes, aplica también una presión nada soterrada sobre de sus demás socios comunitarios y fundamentalmente en los países dueños del grifo del dinero que necesita.
Lo hace en un momento temerario y muy complicado ante la crisis de los refugiados llegados por el océano, muchos escapan  de la guerra en Siria otros huyen de Libia y de diversos sitios de África como migrantes económicos desesperados por alcanzar su particular sueño europeo.
Al Brexit lo ha lubricado el racismo y la xenofobia con la finalidad de evadir una imposición para acoger un determinado cupo humanitario de refugiados, han preferido irse temiendo que sea otra historia sin fin.
A COLACIÓN
Grecia e Italia son dos países desbordados por los refugiados, por sus costas son  los receptores, testigos del  drama de la sepultura del mar pero igualmente del otro en carne viva padecido por los sobrevivientes convertidos en  molestos refugiados que nadie quiere acoger quedándose contenidos también en Turquía, Hungría y Rumanía.
Desde hace dos años los entonces 28 países miembros de la UE aceptaron repartirse a 160 mil refugiados y a estas fechas, entre los 27 que quedan, se han distribuido únicamente a 13 mil personas refugiadas; todas las demás están hacinadas en Grecia, Italia y conexas.
De alguna forma dichos países están utilizando esta baza, la de los refugiados,  para negociar por sus propios intereses con la UE; este fin de semana, Italia con la venia de la Comisión Europea, anunció la liquidación de los bancos  Popolare di Vicenza y Veneto Banca.
Ambas instituciones de crédito serán adquiridas por Intesa Sanpaolo por aproximadamente 5 mil millones de euros y lo más controvertido es que el gobierno italiano inyectará una capitalización con dinero del contribuyente italiano y tras el beneplácito, claro está, de Bruselas y del Banco Central Europeo.
Es decir, la larga crisis económica de 8 años de duración en Europa sigue provocando indigestiones en las tripas de la economía europea empachada por la combinación de una serie de variables como la  persistente debilidad en diversas instituciones de crédito; la pandemia del terrorismo; la elevada tasa de paro; la precariedad laboral-salarial; el adelgazamiento de su clase media; la inminente oleada de inmigrantes y los desafíos políticos derivados del populismo y del resurgimiento fascista.
Mientras los italianos están en la tablita de la inyección de recursos europeos hace unos días  los griegos lograron más dinero sin tanta alharaca aunque aceptando la presencia de los llamados hombres de negro del FMI, la verdad es que la economía helena es el caballo de Troya de los europeos.
Digamos que permanece prendida con alfileres, es una economía fallida: de acuerdo con datos del  Europarlamento aproximadamente debe 341.5 mil millones de euros “entre el  Fondo Europeo de Rescate (141.1 mil millones de euros), el BCE (27 mil millones de euros), el FMI (25 mil millones de euros), créditos bilaterales (52.9 mil millones de euros), bonos (67.5 mil millones de euros), letras del tesoro (15 mil millones de euros) y otras vías de financiación (13 mil millones de euros)”.  ¡Y sumando!

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia 

Economista y  escritora, experta en periodismo económico, geoeconomía y análisis internacional

 

Mercancías y servicios ¡First!

Donald Trump, como presidente de Estados Unidos, se está convirtiendo en una amenaza cancina, hartante, a tal grado que en Europa empiezan a pensar en pasar definitivamente de él y erigir a Angela Merkel, la canciller germana, como la nueva líder del mundo occidental.

Dicen que “perro que ladra no muerde”, al menos así se repite en México y casi siempre es algo ciento por ciento  verdadero; vamos comprobándolo y aunque Trump es políticamente incorrecto (por principio y final se trata de un empresario) todo aquello que vociferaba desafiante como candidato republicano está resultando mucho más manejable  de lo que se anticipaba.

Es decir, en términos de resiliencia, la llegada de un outsider radical y  de escaso don de gentes a la Casa Blanca terminará por favorecer el cambio aletargado en muchos países ya sea por desidia o bien debido a cuestiones de atender otro tipo de prioridades internas.

Digamos que el rubio ha venido a ponerle las pilas a muchos otros gobiernos, en Europa están convencidos de que la única forma de contrarrestarle es siendo más fuertes, dando más de sí.

Por su parte, China ha visto la oportunidad, de tomar la estafeta geoeconómica y también geopolítica para dar el salto contundente de una vez por todas como la nueva potencia del siglo XXI.

En América Latina, también se avizora el momento de subirse a la cresta de la ola y surfear aligerados, al menos América del Sur está convencida de su viraje hacia China y Asia.

México, por su parte, sabía que tarde o temprano enfrentaría una revisión de su acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y Canadá ya sea con la victoria de Hillary Clinton por el bando demócrata como por el republicano con Trump.

Así es que el país azteca NO está llegando improvisado del todo a la renegociación del NAFTA-TLCAN es más está bien amueblado porque lo que parecía el Apocalipsis, la amenaza fáctica de la extinción unilateral del tratado está quedando reducida a una reactualización y no está nada mal.

Máxime que han pasado 23 años de su puesta en vigor, ¿son invariables sus condiciones naturales? No, las relaciones cotidianas entre  las personas, los bienes y servicios que se producen no permanecen ceteris paribus en el tiempo, no son variables inamovibles, éstas cambian y se alteran debido a las fuerzas centrífugas de la cotidianidad.

La remodernización del NAFTA-TLCAN es necesaria, era necesaria, y muy seguramente requerirá otra y muchas más revisiones con el paso del tiempo si es que sigue existiendo interés tripartito en mantenerlo.

Lo chocante de este revisionismo actual deriva del tono matón de Trump orillando al conciliábulo pero, repito, México no está haciendo  mal  su papel. Yo lo único que como economista lamento es que siga siendo un acuerdo comercial renegociado sin escalar un peldaño más en el proceso de integración.

Es decir, más de dos décadas después, la única baza sigue siendo el comercio y la producción de costos de mano de obra barata y  de legislación ambiental laxa que ofrece el país azteca a sus socios.

No hay un esfuerzo por visionar que la zona económica del Norte del continente americano es importantísima como contrapeso global, sobre todo frente a China.

Tampoco hay empatía ni sincronía tripartita para aceptar que hay temas torales y sensibles imposibles de continuar dilatándolos porque además llevan años trastocando socialmente hablando a México fundamentalmente: migración y drogas, aquí no importa el orden de los factores.

Hace unos días el periódico El País dio a conocer algunas cifras en Estados Unidos: “En 2016 había 352 mil 882 personas recluidas en centros civiles de detención por motivos de inmigración. Esta cifra no incluye a las personas migrantes en situación irregular encarceladas en prisiones federales». La violación de los derechos humanos de miles de inmigrantes mexicanos y centroamericanos es incontestable pero las mercancías y los servicios siguen siendo  first.

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia

@claudialunapale

Economista y  escritora, experta en periodismo económico, geoeconomía y análisis internacional 

 

El negociazo del Orgullo

 

 

¡Ames a quien ames, Madrid te quiere! Así reza el eslogan del World Pride Madrid 2017 que tan afanosamente ha organizado estos días el Ayuntamiento de la capital de España encabezado por Manuela Carmena, la septuagenaria exjuez, postulada por un movimiento ciudadano para el cargo de la Alcaldía que finalmente ocupó a mediados de junio de 2015.

Ya no es únicamente Ámsterdam es que la llamada fiesta del Orgullo dedicada a celebrar a grito abierto la homosexualidad y las relaciones que rompen con el estereotipo hombre-mujer han ido apoderándose de las principales urbes del mundo conquistándolas con su banderita multicolor.

Este año la capital ibérica será la sede de la gran fiesta anual gay  (23 de junio al 2 de julio) los hoteles anticipan pingües ganancias, uno de los mejores veranos de la última década según el propio  sector del turismo y de la hostelería.

Todos van colgando sus cartelitos de gayfriendly, muy atrás han quedado las décadas en que el franquismo fustigó simples muestras de amor en público como el roce de los labios para un inocente ósculo hetero.

La tolerancia actual tiene que ver con un cambio, una metamorfosis, en las normas de convivencia y en la introducción de legislaciones que reconocen el matrimonio hombre-hombre y mujer-mujer así como la adopción de bebés y niños a fin de permitirles formar una familia sui generis pero al fin y al cabo familia.

También detrás está el potencial económico ostentado por este grupo, a diferencia del género femenino, el masculino es mucho menos vulnerable y está más empoderado en todos los terrenos laborales y en el renglón de los sueldos y salarios.

Al emparejarse dos varones se da por supuesto que se trata de dos personas que además poseen una solvencia económica derivada de su actividad profesional sea como empleados o inclusive como empleadores.

A su alrededor se han detonado toda una serie de artículos de lujo, de subsectores de servicios porque la comunidad homosexual demanda y bastante bien desde moda, fitness, peluquería hasta cosmética de belleza y por supuesto muchos servicios de SPA, afterhours, afterworks con sitios inn en los que comer, beber, bailar y sentirse en compañía de otros iguales. El sentido de la pertenencia.

Hoy en día quedó atrás el estereotipo aquel de la década de 1960 del hombre afeminado y exageradamente amanerado de la voz aguda y los pantalones pitillo untados como mantequilla o el que se ocultaba presumiendo de mujeriego voraz; una vez salidos del armario se están dejando ver barbados, fortachones, peludos con su bigote y su voz grave, eso sí muy preocupados por ir al gimnasio, cuidarse físicamente, vestir casualmente y lucir trajes y corbatas de buen corte y primera línea de elegancia.  Todo eso cuesta dinero.

Nada más en viajar para celebrar este mimoso festival, Madrid espera a 8 millones de personas LGBT, turistas de diversas partes que dejarán una derrama estimada en más de 6 mil 300 millones de euros, de acuerdo con datos de  World Travel & Tourism Council.

A COLACIÓN

Todavía atraganta el tema muy a pesar de la normalidad con la que se aborda bajo el argumento de la diversidad sexual y hasta la defensa del poliamor, la sociedad de los albores del siglo XXI muy posiblemente no atestiguaremos en vida las consecuencias sociales y humanas emanadas de que dos hombres o dos mujeres sean pareja abierta e inclusive formen una familia.

Muy seguramente las contradicciones éticas y morales empeorarán con la introducción de la inteligencia artificial, quizá tampoco veremos en vida -llegado el momento- el debate en las cámaras y los congresos por reconocer y dar derechos a los robots emparejados con las personas; muy posiblemente algún día  serán discutidos artículos de ley para el matrimonio y la formación de familias mixtas entre humanos y robots.

Vamos que la semilla de la destrucción de nuestros cimientes, la familia hombre-mujer como pilar de la formación de una sociedad y de una cultura, va abonándose con denodada rapidez en nuestros días. Debe existir un especial interés (no nada más pecuniario)  hasta político en vistas del incremento del abstencionismo.

Llama además poderosamente la atención que la defensa de los valores tradicionales va menguando en la medida que se tacha hasta de delito de odio el no aceptar que dos iguales se prodiguen de besos y caricias delante de tus hijos pequeños que anonadados preguntarán después.

Y se enfurecen los políticos gueis artífices de los cambios a favor de su propia condición cuando hay personas que hacen ver una exagerada propaganda exaltando la homosexualidad en películas, series, mensajes, anuncios, literatura, vídeos de MTV consumidos por adolescentes, música y un largo etcétera. Así como vamos, el día de mañana, los heterosexuales terminarán siendo minoría haciendo la marcha del otro orgullo…

Claudia Luna Palencia

Claudia Luna Palencia

@claudialunapale

 

Economista y  escritora, experta en periodismo económico, geoeconomía y análisis internacional

 

Europa entierra el roaming

Ya los consumidores –y menos los europeos-, se comen con patatas fritas cualquier noticia relacionada con obtener algún tipo de beneficio sabedores de que si el anuncio lo hace un organismo público ello querrá decir recaudar más vía impuestos o bien si lo emite una empresa, significará que por algún lado  será colada la supuesta rebaja.

Con este escepticismo creciente ha sido recibida la noticia de la eliminación del roaming dentro de la Unión Europea (UE) desde el día de ayer jueves 15 de junio.

El usuario de telefonía móvil permanece incrédulo porque intuye perfectamente que las empresas operadoras de las redes de comunicación no permitirán un desbalance contable en su caja derivado de que dejarán de cobrar a sus usuarios por hacer llamadas y usar tarifas de datos cuando viajen por otros países europeos más allá de su frontera natural.

Quizá acontecerá momentáneamente pero buscarán la forma de compensarlo, de hecho,  en el análisis titulado “Mobile Roaming: Regulations, Opportunities & Emerging Sectors 2015-2020” elaborado por  la consultora Juniper se estima una caída de hasta el 28% en los ingresos de las operadoras de telefonía durante el primer año de la introducción de la nueva exención a 500 millones de usuarios.

Aunque  diversas asociaciones de consumidores advierten de un sobrecoste en los servicios ofrecidos por las compañías que  en los últimos meses los han actualizado con el pretexto de incluir la fibra óptica o bien de añadir más gigas y otro tipo de prestaciones.

Ahora mismo la sensación en Europa es la del cliente que lleva meses esperando asistir a las rebajas de un outlet temeroso de que el black friday sea  en realidad, la reetiquetación del producto de hace dos o tres temporadas que inclusive costaba muchísimo menos.

¿Cuál es la lectura de que el Viejo Continente le  presuma al mundo que es capaz de permitir que un ciudadano español de Cádiz  use su celular en Praga durante sus vacaciones de verano sin pagar un solo céntimo demás tal y como si estuviera en su terruño natural?

Primeramente es un éxito absoluto para las políticas comunitarias en tiempos flacos en todos los sentidos porque las vacas de la economía todavía no terminan de engordar; de hecho, ayer mismo, la UE y el FMI anunciaron otro paquete de rescate financiero para Grecia por 8 mil 500 millones de euros.

Y con vientos huracanados y granizadas con lo del Brexit, el efecto político Donald Trump y la amenaza de los nacionalismos, en medio de estos desafíos que no son nimios, a día de hoy en todos los países miembros del cónclave europeo no hay más roaming.

Sin embargo destaco la duda que muchos analistas tenemos, ¿cuál es la situación con Reino Unido en este caso en particular? La UE de los 28 que ha pasado de palabra a ser 27 sigue teniendo los pilares administrativos y los papeles firmados con los británicos.

Se supone que la próxima semana la debilitada premier Theresa May llevará a cabo el proceso de escisión de la UE pero estamos hablando de un agrio divorcio que puede terminar en 2019 o  bien antes de 2022.

¿Qué pasará con el ritmo del día a día como empatarlo con la ruptura? La sensación es que en Bruselas pusieron a Reino Unido entre corchetes y a la vera los  damnificados son los europeos próximos a ser extracomunitarios.

A COLACIÓN

La brecha digital es uno de los grandes pendientes y desafíos, la eliminación de costos tiene como finalidad que más gente pueda acceder  a la conectividad que nos domina.

Resulta chocante y harto preocupante que 4 mil millones de seres humanos sean analfabetos digitales, se encuentren totalmente excluidos de la Sociedad de la Información, se trata como argumenta la ONU, de más de la mitad de la población global.

La verdad es que es loable el esfuerzo de crear más políticas comunitarias dentro de la UE cuando hasta el presidente Trump desea que se esfume, hay que incluir a los marginados y llegar a todas personas para no seguir fomentando más submundos heterogéneos dentro del gran mundo.

Claudia Luna Palencia

Cisma  en Reino Unido

POR LA ESPIRAL

Claudia Luna Palencia

@claudialunapale

 

En Europa no queda sitio para la duda: Theresa May  no es la Margaret Thatcher del siglo XXI y como líder de los tories va sumando tantas malas decisiones en tan corto plazo que deambula la duda de si será capaz de sostenerse en el poder hasta 2022.

Ella se  ha convertido en una especie de madrastra confrontada secamente con los líderes de la Unión Europea (UE) tras la amenaza de consumar lo que ella llama “un Brexit duro”.

Pero suma torpezas, el mes de abril pasado repentinamente convocó a elecciones generales anticipadas, asesorada porque creía que el efecto Donald Trump con su “América first” le proporcionaría un mayor aliento electoral, una reivindicación en las urnas para hacer del Reino Unido una nación capaz de pulsar el botón propulsor de la salida menos blanda de la comunidad europea.

Y se equivocó: el resultado electoral del pasado jueves 8 de junio significó un varapalo para los tories y eso que la campaña tuvo de todo comenzando por un clima enrarecido con dos lamentables atentados yihadistas que muchos analistas interpretaron como una llamada del voto del miedo con resultados favorables para May.

Ni con eso logró conservar la mayoría absoluta heredada de David Cameron, el primer ministro eje del referéndum del Brexit, que tras su proclamación ciudadana salió corriendo de Downing Street  y dejó huérfanos  a los ingleses en manos de la madrastra May.

Con Cameron, en 2015, los tories contaban con 330  escaños en el Parlamento una mayoría absoluta (se logra con 326 curules) que les daba suficiente capacidad para no recurrir a ningún tipo de alianzas político-partidistas.

Tras los resultados electorales del 8 de junio, los tories no nada más perdieron la mayoría absoluta sino que están obligados a una alianza para formar Gobierno; el Partido Conservador decayó de  330 escaños a 318 y los dedos señalan directamente a May como culpable de la debacle “por su desastrosa imagen hacia el exterior, por su pésima campaña electoral e inclusive amenazar a los mayores con un impuesto para la demencia”.

Aun así ganó en minoría y ahora buscará gobernar apoyada en el Partido Demócrata Unionista (DUP) que cuenta con diez diputados norirlandeses que por supuesto apretarán sus tuercas a favor de sus intereses en Irlanda.

¿Quiénes han ganado en esta batahola? Los laboristas de Jeremy Corbyn salen mucho más fortalecidos respecto de 2015 tras obtener 261 escaños de 232 que tenían en abril pasado.

Corbyn, por cierto casado en terceras nupcias con Laura Álvarez una abogada mexicana,  no ha cesado en pedir la dimisión de May tachándola de “perdedora incapacitada para retomar el poder”.  De hecho, el líder laborista intentará gobernar.

¿Quiénes además de los tories salen debilitados? Los nacionalistas escoceses comandados por Nicola Sturgeon, ministra principal de Escocia, han sido afectadísimos por las elecciones anticipadas dado que pasaron de 56 diputados a 35.

Es decir, se disipa cualquier atisbo de convocar un plebiscito secesionista de Escocia como se venía ventilando en los últimos meses (luego del Brexit) con las declaraciones de Sturgeon: “Escocia no quiere irse de la UE prefiere escindirse del Reino Unido”.

A COLACIÓN

No podía llegar en mejor momento, tanto para la Unión Europea (UE) como para España, primero el cónclave sale  bien parado porque obtiene mayor fuerza para negociar el proceso del Brexit imponiendo sus condiciones.

Y segundo, para España, porque el próximo primero de octubre en Cataluña sería celebrado el famosísimo referéndum independentista, los nacionalistas catalanes pretenden preguntar a sus ciudadanos “si están a favor de que Cataluña sea una república independiente”.

No hay mejor momentum para la nación ibérica considerando que trae viento de cola: la UE ya ha pasado el trago amargo de las elecciones  más difíciles, Angela Merkel será reelecta canciller en septiembre, el efecto Donald Trump está siendo negativo y los independentismos van perdiendo fuelle. ¡Así es que 2017 no podría ser mejor año!

Claudia Luna Palencia

 

 

POR LA ESPIRAL

Merkel quiere más nexos con China e India

Por Claudia Luna Palencia

@claudialunapale

Columnista experta en periodismo económico y financiero, autora, tertuliana de radio y televisión. Corresponsal de Vértigo Político y Grupo Radio Fórmula

 

                                 

♦Lo hemos analizado reiteradamente en esta columna: el presente y el futuro pasan por China, a la Unión Europea (UE) cada vez le queda más claro que en medio de su nueva soledad –con el distanciamiento de Reino Unido y de Estados Unidos-, habrá que mirar más hacia los gigantes asiáticos pivotes del crecimiento en el siglo XXI.

 

 

 

 

Mapa de la nueva Ruta de la Seda XXI

 

 

La necesidad de  buscar luces cortas y largas entre la oscuridad que nubla el corazón y el entendimiento de los bisoños estrategas de Washington, terminará por reconfigurar buena parte del  panorama internacional de los últimos cincuenta años.

 

Al final la obcecación del presidente Donald Trump por su “América First”  provocará que tanto Europa como seguramente México corrijan la dependencia desarrollada hacia la Unión Americana, unos en protección militar, otros derivada de una simbiosis económico-comercial.

 

Para Angela Merkel, canciller de Alemania, el futuro de la UE pasa por velar por su propio destino así como  por acercarse más hacia China y también a la India, sigilosa hasta el momento, en esta vorágine de cambios internacionales.

 

El proyectazo chino de la nueva Ruta de la Seda denominado One Belt, One Road (Una Ruta, Una Franja en castellano) se presenta como una grandísima oportunidad para vertebrarse hacia Europa.

 

        En esencia tiene como baza dos rutas: The Silk Road Economic Belt (Cinturón Económico de la Ruta de la Seda) y el 21th Century Maritime Silk Road (Ruta de la Seda Marítima del siglo XXI).

A COLACIÓN

      Al respecto de este tema hablé con Javier Santacruz, socio cofundador de China Capital, él por cierto defendió que para Europa se trata de una buena oportunidad, porque puede dar mucho de sí:  “Más allá de los intereses políticos que tienen los chinos (que son indudables y es dominar el mundo en las próximas décadas), el proyecto en sí es extraordinariamente interesante porque moviliza billones de dólares en inversión y sobre todo por una cosa importante: este dinero no procede del endeudamiento sino de la economía real, es decir, del ahorro que genera China y que invierte en el resto del mundo”.

 

      De acuerdo con la  visión del también académico del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) es  una forma de entender la globalización de manera distinta y de forma mucho más sólida ya que son acuerdos bottom-up.

 

       “Se empieza con acuerdos bilaterales entre países y después se generaliza al resto. Esto es enormemente positivo ya que no necesitas una autoridad central que dirija nada ni tampoco una burocracia excesiva”.

 

        Desde mi argumento,  Xi Jinping se arropa con los países enemigos a ultranza de Estados Unidos, estamos viendo ya un viraje del unilateralismo impositivo yanqui, hacia el multilateralismo impulsado por China, con invitados como Rusia, Irán, Turquía; una tesis en la que igualmente coincide Santacruz.

 

 “Efectivamente es un movimiento multilateral. Es decir, es el espíritu de Bretton Woods de un mundo multilateral pero sin una potencia que sea la cabeza y la imposición de Estados Unidos. Eso cambia mucho las cosas porque evita los conflictos entre países”.

 

     En todo esto, ¿dónde queda la India? “Buena pregunta. La India queda en cierta manera desplazada de ser la cabeza de los nuevos acuerdos comerciales pero lejos de que esto sea un desincentivo, es un incentivo para que la India a su vez estimule sus acuerdos comerciales con otros países y se sume a los proyectos que se están tejiendo en Asia Central”. CH

 

 

Claudia Luna Palencia

Por la Espiral

OTAN: juntos pero no revueltos

Por Claudia Luna Palencia

Columnista experta en periodismo económico y financiero, autora, tertuliana de radio y televisión. Corresponsal de Vértigo Político y Grupo Radio Fórmula 

 

 

 

 

 

Donald Trump,  presidente de Estados Unidos, Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN la  canciller de Alemania, Angela Merkel

 

 

Ya no es sólo cuestión de plata, de dinero, el asunto es también de certidumbre y para que una relación prospere con el tiempo debe contener dos ingredientes fundamentales: respeto y confianza.

 

Después de todo lo que el presidente Donald Trump ha dicho en los últimos meses, no nada más como candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos sino también en funciones, era de esperarse que la foto de familia con sus aliados europeos fuera fría pero a la vez cordial.

 

Al menos los europeos no le hicieron ninguna grosería aunque el magnate hizo de las suyas, en su primera gira internacional va  dejando un rosario de imágenes dignas de un estudio de psiquiatría desde los manotazos de su mujer Melania hasta sus discursos plagados de la retórica de un mercader. SÍ es preocupante.

Trump es un narcisista nato ayer con un dejo de desprecio, en un acto de bravuconería, literalmente aventó hacia un lado a Dusko Markovic, primer ministro de Montenegro; sucedió en la reunión  de la OTAN en la inauguración de su nueva sede en Bruselas, lo hizo para situarse en la primera fila y caminar junto a Jens Stoltenberg, secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

 

 A unos días de  volver a Washington, la lectura de su recorrido revela muchas de las intenciones que rondan por su cabeza,  básicamente habla de paz pero a cambio vende sendos contratos de armamento fabricado en multinacionales estadounidenses; y le encarga a su yerno, Jared Kushner, que le dé seguimiento al espinoso tema de la reactivación de la paz entre judíos y palestinos.

 

La deconstrucción del  pensamiento de Trump se ha resumido en hablar a diestra y siniestra del bien y del mal,  carga todo lo que puede contra la inmigración, condena el terrorismo y señala a Irán como el eje del mal por financiar al terrorismo internacional. Con el presidente George W. Bush el eje del mal lo encarnaba Sadam Husein con las armas químicas nunca encontradas en Irak.

A COLACIÓN

El gesto adusto del Papa Francisco en el Vaticano es más que sintomático del análisis que se hace de la nueva política en  la Unión Americana a la que todavía no se le encuentra ni pies ni cabeza. Pero las confrontaciones se las ha buscado el magnate él solito así como los recelos a su alrededor.

 

Con Arabia Saudita y las naciones árabes aliadas Trump quiere una total entrega incondicional para sus intereses en la región que pasan por aislar y asfixiar a Irán  para debilitarlo.

Con Europa pretende también una rendición absoluta una afinidad a sus movimientos geoestratégicos, pero lo que ha encontrado es un poco de buenismo de parte de sus anfitriones para no parecer antipáticos con el huésped.

 

La OTAN que cuenta con 28 países miembros (con Montenegro serán 29 a partir de junio) no ha cedido del todo a la presión de Washington, de hecho digamos le mareó la perdiz.

 

Stoltenberg como un gesto meramente simbólico anunció que la OTAN se unirá a la coalición internacional contra el Estado Islámico pero sin participar en labores de combate, su contribución será logística y como ya viene siendo costumbre cada año, los líderes acordaron incrementar su nivel de gasto militar y no porque Trump ayer nuevamente se los reprochase.

 

Desde 2014 es un compromiso de buena voluntad inalcanzable aún porque las economías europeas recién salen de una larga recesión y siguen reajustando sus presupuestos internos; tan es así que la meta de dedicar el 2% del PIB para el gasto militar tiene el amplio horizonte del 2024.

 

Quizá lo más relevante es que la OTAN anunció la creación de una división de inteligencia antiterrorista a fin de contar con un banco de datos para compartir información con los aliados.

 

Por el momento no se puede hacer nada más es un “juntos pero no revueltos” y es que la Unión Europea y Estados Unidos van a dos ritmos distintos a pesar de que concuerdan en los grandes desafíos globales mantienen una equidistancia marcadísima por el cómo resolverlos.

 

Estados Unidos ha puesto a Irán como el eje del mal pero la UE participó directamente en el pacto nuclear firmado en 2015 entre Barack Obama entonces presidente de la Unión Americana y su homólogo iraní  Hassan Rouhani; y no está de acuerdo en que ahora Trump pretenda tirarlo a la basura.

 

El asunto de Vladimir Putin también les separa, la aparente cercanía y los rumores de infiltración rusa en las elecciones americanas a favor del multimillonario es visto con caras largas, los europeos ven a Putin como una de las amenazas más fuertes obrando en contra de su cohesión y coexistencia.

Claudia Luna Palencia

2017: paridad entre el euro y el dólar

Ya se aventura un súper dólar impulsado desde el Gobierno de Donald Trump, presidente electo –pero todavía no en funciones-, que llegará a tocar la paridad con el euro en el nuevo año por venir.

 

 

Las implicaciones monetarias significan que mientras la divisa estadounidense se fortalece, la moneda común europea se debilita en parte porque la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) podría continuar en 2017 con tasas cero y su política de estímulos.

Mientras en Estados Unidos, los asesores de primer nivel se sienten porfiados para subir los tipos de interés y desdeñan continuar prolongando los ajustes de los últimos 8 años, en Europa todo lo contrario el feeling es que la recuperación económica es además de débil un tanto cuanto tambaleante. Hay que amacizarla.

Pero el riesgo de no secundar lo que dicte la Reserva Federal el próximo año es, la verdad, bastante valiente por parte del BCE y eso denota el grado de confianza y fiabilidad interna hacia las instituciones europeas y su toma de decisiones.

En México, sucede todo lo contrario, el Banco de México está muy atento a los acontecimientos de ajuste de tasas allende las fronteras, y me parece que está reaccionando de la forma correcta. No le queda al país azteca y a su economía otro camino que anticiparse y sobrerreaccionar a subir las tasas de interés.

La economía mexicana tiene en contra ser un jugador emergente y eso implica confrontar un ingrediente de especulación y volatilidad adherido, lo hemos visto hasta porque el Brexit sale efectivo le llega el coletazo de nerviosismo del mercado.

Habrá que ser bastante hábiles para, en 2017, mover los dados teniendo en contra un dólar fuerte y unas tasas de interés elevadas que permitirán a Estados Unidos seguir “aspirando” dinero de otras partes del mundo.

Esa es la baza de Trump que llegue dinero, oxígeno financiero a la Unión Americana porque además su prima de riesgo es bajísima y su fiabilidad elevadísima unas características que adolecen los emergentes, como México.

Un emergente tendrá un escenario complicado pero no imposible, en mi opinión dependerá de su capacidad de maniobra; pobre Venezuela con todo en contra, ni siquiera un ligero alivio en los petroprecios contribuirá a desahogar la elevadísima tensión social y civil transpirable más allá de sus fronteras.

Después del 20 de enero nos aguardan largos meses de un año que todos quisiéramos fuera demasiado corto (hay un cierto escalofrío en el cuerpo) pero repito lo que ya he escrito en otras columnas “toda crisis genera una oportunidad”; allá en donde unos pierden, muchos otros ganan y no es necesariamente producto de la especulación.

A COLACIÓN

Al día de hoy en el mercado azteca, un dólar se cambia por 20 pesos y un euro por 20.96 pesos; después de que Trump tome posesión como presidente es bastante previsible un nuevo jalón en el tipo de cambio.

Ya hemos hablado de pronósticos cercanos a los 23.50 para el próximo año, todo dependerá de las declaraciones e intenciones del magnate, de la forma en cómo el entramado internacional lo vaya digiriendo y de la forma fehaciente de ir cristalizando sus maniobras proteccionistas.

Aunque desde luego es impensable sospechar que todo lo terminará cumpliendo en su primer año de mandato… le restarán tres años más, si es que el establishment le deja terminar.

Para la economía global un euro equiparado a un dólar tendrá diversas consecuencias sobre todo para los países que se habían refugiado en la moneda común europea y que llevaban año tras año usándolo como moneda de reserva. No es desdeñable ni ilógico que veamos venta de euros para comprar dólares tampoco irrisorio que en México llegue un momento en que la equivalencia se tome como algo más bien natural y no con tanto nivel de pánico.

Un 20.50 o 21 pesos podría ser el fiel de la balanza para la paridad del euro versus el dólar respecto de la moneda azteca; en términos de impacto en la balanza comercial mexicana ya se sabe las consecuencias: un dólar y un euro más fuertes abaratan las exportaciones aztecas y frenan un poco más las importaciones provenientes de Estados Unidos y los países cobijados bajo el euro.