Los húngaros están de celebración por unas elecciones históricas: el ultraderechista, Víktor Orbán, ha sido derrotado de forma estrepitosa por el candidato conservador, Péter Magyar. Tras 16 años en el poder, la era Orbán cierra en medio de la indignación de la ciudadanía que a lo largo de estos años vio cómo su primer ministro se alejaba cada vez más de la Unión Europea y, en cambio, se acercaba más a la Rusia de Putin.
Magyar, cuyo partido de centroderecha Tisza, obtuvo 138 de los 199 escaños en el Parlamento, podrá gobernar con holgura dado que tendrá una súper mayoría en el Congreso.
«Nuestro país no tiene tiempo que perder. Haremos todo lo que esté en nuestra mano para asegurarnos de que esto marque realmente el comienzo de una nueva era … El pueblo húngaro no votó por un simple cambio de gobierno, sino por un cambio completo de régimen”, afirmó ante la prensa.
Los cuatro gobiernos sucesivos de Orbán han erosionado de forma integral el Estado de derecho en Hungría, llenando los tribunales de jueces leales a él, convirtiendo al 80% de los medios en portavoces del gobierno y enriqueciendo enormemente a un círculo de compinches.
En medio de las felicitaciones, Magyar afirmó que su gobierno implementará rápidamente medidas anticorrupción, restaurará la independencia del poder judicial y garantizará la libertad de los medios, con la esperanza de una rápida descongelación de los fondos de la UE.
Afirmó que Hungría nunca volverá a ser un país sin consecuencias y prometió establecer una oficina nacional de recuperación de activos para perseguir a todas las personas corruptas.
En otra declaración importante del candidato electo, Magyar señaló que Hungría se unirá a la fiscalía europea, otorgando a los investigadores de la UE poderes para investigar casos de fraude y examinar cómo se utilizó el dinero del bloque bajo el régimen de Orbán.
“Haremos todo lo posible por restaurar el Estado de derecho, la democracia plural y el sistema de controles y equilibrios; todo con la aprobación del Parlamento”, reiteró ante miles de seguidores.
También ha planteado enmendar la Constitución para limitar que el tiempo de gobierno de un primer ministro solo dure dos mandatos para evitar que vuelva a suceder que un político pueda reelegirse una y otra vez.




