September 24, 2023
HomeOPINIÓNARTURO SUÁREZ RAMÍREZPalabras Más / Con la mira en Marte

Palabras Más / Con la mira en Marte

Arturo Suárez Ramírez

Demasiado tarde comprendí que no es posible

esperar a ser perfecto, que hay que salir a la vida

y caerse y levantarse como todo el mundo.

Ray Bradbury

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

Cuando era un niño y mientras hacía el ritual cotidiano de levantarme, vestirme y desayunar para emprender el camino a la escuela primaria, en casa se veía las noticias que comenzaban a las 7 de la mañana, en aquellos entonces el despegue de un transbordador espacial desde Cabo Kennedy era todo un acontecimiento digno de seguir lo mismo que el aterrizaje de aquella nave similar a un gran avión, luego con el paso del tiempo, aquello se convirtió en algo más común y como suele suceder ya no se le daba la misma importancia hasta el 28 de enero de 1986 en que la tragedia puso de nuevo los ojos del mundo en la explosión del Challenger en transmisión directa, se hizo añicos con toda la tripulación.

La curiosidad es una característica inherente a la raza humana, permítame decirlo de esta forma, lo traemos en los genes, así se han explorado los mares, las montañas, la Antártida, las cavernas, las profundidades, curiosidad dio origen al método, luego a la ciencia y a la tecnología usada para llegar a lugares primero imaginados y hasta descritos por las grandes plumas de la ciencia ficción, personajes adelantados a su tiempo como Julio Verne, Herbert George Wells, Mary Shelley y una larga lista que se maravillaron con los intentos por construir máquinas y teorías para llegar a otros lugares.

Mirar a las estrellas y construir con ellas sociedades es un patrón repetido en todas las culturas, siempre nos ha llamado la atención aquello que brilla en la oscura noche. La carrera espacial inició en 1952 en Estados Unidos con sus programas de investigación y luego se vino una pugna por el espacio con la Unión Soviética que duró de 1955 hasta 1988, en ese lapso se registran diversos esfuerzos, como suele suceder muchos fracasos que costaron vidas y millones de dólares para después construir grandes éxitos como poner cohetes fuera de la órbita de la tierra, los primeros seres vivos a bordo de artefactos voladores, luego hombres y mujeres, satélites, instrumentos y afinar detalles para poder ir a la Luna y regresar a los pasajeros con vida.

La nave estadounidense Apolo 11 con una tripulación de humanos, alunizó en 16 de julio de aquel verano de 1969, los norteamericanos habían ganado la carrera espacial a pesar de que los rusos colocaron una sonda años antes, aquel logro se diluyó ante los pies de Neil Armstrong. Luego Estados Unidos realizó otras cinco misiones tripuladas, el Apolo 12, 14, 15, 16 y el 17, todas hechas entre 1969 y 1972, desde ahí también se lanzaban mensajes de supremacía para la geopolítica del siglo pasado.

Nadie le puede regatear nada a China en la carrera espacial, han trabajado duro, invirtiendo y desarrollando tecnología que los ha colocado como potencia, los chinos llegaron al satélite natural en 2013, ahí colocaron a su robot Yutu que les ha permitido desarrollar investigaciones y hasta darle una segunda vuelta a la carrera espacial, ahora con nuevos protagonistas.

Hace unos días la nota fue que la India se había convertido en el cuarto país en llegar a la Luna, pero no solamente, sino que alunizaron en la parte oscura en donde científicos creen que existen depósitos de hielo, en unos meses sabremos el valor de este logro hecho por un país que al inicio de la carrera por el espacio apenas había conseguido su independencia en 1947 del imperio británico y un año después asesinaron a Mahatma Gandhi.

Las miras de las potencias espaciales están puestas en el planeta rojo, el objetivo es poner al hombre como género en Marte, eso será un nuevo gran logro de esos seres diminutos que somos y al mismo tiempo destructivos para la Tierra. Veremos si un astronauta, o un cosmonauta, o un taikonauta o un vyomanauta amartiza como en aquellas “Crónicas Marcianes” de Ray Bradbury y contemplaremos como niños.

Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez_.

Hasta la próxima.

Comparte este artículo