El brote de ébola en el Congo ha superado los 2.000 casos y, las 750 muertes, en una epidemia que sigue castigando a la nación centroafricana y se está propagando más rápido que los esfuerzos por contenerla, ha advertido la organización médica global Médicos Sin Fronteras.
El número de casos confirmados de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ha alcanzado los 2.011, con 754 muertes, según datos gubernamentales proporcionados al 14 de julio.
Con casos triplicándose en menos de cinco semanas, es el tercer brote de ébola más grande y de más rápido crecimiento registrado, según la organización benéfica.
Los trabajadores sanitarios del Hospital General de Bunia, en el epicentro del brote, se han convertido en el último grupo en declararse en huelga por cuestiones de pago. Otros profesionales sanitarios y trabajadores de primera línea bloquearon la entrada del hospital, alegando que no les han pagado a pesar de trabajar en condiciones difíciles.
Esta enfermedad viral suele ser mortal y se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados; y, provoca síntomas como fiebre alta, vómitos y hemorragias internas y externas.
El brote, que comenzó el 15 de mayo, está causado por el raro virus Bundibugyo. La falta de vacunas o tratamientos aprobados para el virus, a diferencia del más común virus del Zaire, ha aumentado el desafío al que se enfrentan los trabajadores sanitarios.
Mientras tanto, un grupo de científicos de la Universidad de Oxford han estado trabajando para desarrollar una vacuna que proteja contra la cepa Bundibugyo y ahora planean evaluar su seguridad y respuesta inmunitaria en 50 adultos sanos de entre 18 y 55 años. Se están reclutando voluntarios para el ensayo y las vacunas comenzarán en las próximas semanas, pendientes de la aprobación regulatoria. CH




