March 1, 2024
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América Latina epicentro del interés de la UE y de China

UE China

A raíz de la pandemia y las disrupciones derivadas de la emergencia sanitaria, el mundo en su geopolítica y geoeconomía, ha venido sufriendo una serie de alteraciones y reacomodos reconfigurando un nuevo puzle. América Latina no está exenta de esta dinámica, sino que incluso se ha reposicionado en el interés, de las grandes potencias hegemónicas.

Algo está cocinándose en el interior de la región que está captando la atención a tal punto, que en la semana en que Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea (CE) realizó una gira por Brasil, Argentina, Chile y México; en Brasilia, se anunció con bombo y platillo que el comercio con Rusia superará los 10 mil millones de dólares en un par de meses y que su presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, quiere una mayor cooperación con el Kremlin.

Hasta Beijing ha viajado la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, luego de que en marzo pasado, Castro decidiera romper relaciones con Taiwán.

De esta forma dio un inusitado viraje en su política asumiendo una postura a favor de “una sola China” un cambio provocado por las inminentes necesidades financieras del gobierno de Tegucilpa. Una asfixia económica que el gobierno de Jinping sabrá capitalizar a su favor.

Como acontece con el caso de Cuba, también en la diana de la polémica, luego de que el New York Times reveló que China tiene planes para desarrollar un centro de espionaje en la isla a cambio de inversiones y dinero inyectado desde Bejing en la alicaída economía cubana.

Y por si faltase algo, el presidente de Irán, Ebrahim Raisí, viajó a Venezuela y a Nicaragua en visita oficial de Estado. Con el dictador Nicolás Maduro, signaron una veintena de acuerdos principalmente enfocados a la minería, petroquímica y al transporte.

Raisí busca más alianzas comerciales para obtener los insumos y otros productos en los que tiene vetados el acceso al mercado mundial por las sanciones norteamericanas.

América Latina vuelve a posicionarse en el interés ideológico no solo de China y de Rusia, sino de otras autocracias, para la UE es una clara amenaza a los valores democráticos que comparte con la región.

El viaje de Von der Leyen a cuatro países muy relevantes del espectro latinoamericano está motivado por el temor a que las afinidades ideológicas de varios de los gobernantes actuales provoque que el viraje populista termine convirtiéndose en una nueva era de autocracias latinas en menoscabo de la democracia.

¿Ha llegado tarde la UE? El organismo europeo formado por veintisiete países lleva casi diez años alejado de América Latina, sin interesarse por escuchar de viva voz de sus respectivos gobernantes la situación por la que atraviesan y de repente, recobra un inusitado interés regional y quiere relanzar las relaciones UE-AL. A tal punto hacerlo que, analiza la posibilidad de instalar, una representación en la región.

“Europa y los 33 países de América Latina y el Caribe tenemos una historia en común y compartimos valores; debemos revitalizar esos nexos históricos”, afirmó, Josep Borrell, alto representante de la UE.

Durante una conferencia en Bruselas, Borell hizo alusión a las derivas autoritarias de Venezuela y de Nicaragua y del peligro que se extienda a otros países; y lo cerca que están siguiendo los acontecimientos en Haití, Perú, Bolivia y en Guatemala con sus próximas elecciones el 25 de junio.

La UE quiere reuniones más regulares de jefes de Estado y de gobierno con América Latina a través de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

Ha sido el avance inusitado de China en la región con sus inversiones y su apabullante capacidad comercial, lo que ahora preocupa a Von der Leyen. No en balde, en su discurso sobre el Estado de la Unión de 2022, ella insistió reiteradamente en llamar a la unidad a todos los socios comunitarios para crear una estrategia e invertir en “el poder de las democracias” y construir un bloque de afines.

Hay más de interés ideológico y político (que económico o comercial) aunque Bruselas conoce las necesidades de financiamiento, recursos e inversiones en la región y para eso ha preparado su
estrategia Global Gateway.

¿Qué es el Global Gateway? Es la respuesta de la UE ante el proyecto ingente de China con su Nueva Ruta de la Seda (One Road, One Belt) que pretende vertebrar al mundo entero con el gigante asiático.

La UE a través del Global Gateway, vigente desde 2021, tiene una bolsa de hasta 300 millones de euros para apoyar inversiones que cumplan con los objetivos de la Agenda 2030 de la ONU y los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París.

Desde Bruselas explican que muchos países necesitan “un socio de confianza” para diseñar proyectos sostenibles y de calidad y garantizar que los proyectos se implementen de manera transparente.

Este plan de inversiones está guiado por seis principios básicos: 1) Valores democráticos y altos estándares; 2) buen gobierno y transparencia; 3) asociaciones en pie de igualdad; 4) proyectos verdes y limpios; 5) centrado en la seguridad; y, 6) orientado a estimular al sector privado.

¿Ha llegado tarde la UE ante la embestida china en la región? A China le ayuda bastante que no tiene un pasado colonialista con los latinoamericanos y en definitiva, la diplomacia de las vacunas antiCovid aplicada tanto por, Beijing como por Moscú, ha sido un picaporte para reconectar con varios gobiernos latinoamericanos.

Esta región vio cómo Estados Unidos vacunaba primero a su gente con viales de primer generación ARNm de Pfizer y Astrazeneca cuyos costos per cápita superaban las expectativas presupuestarias de las arcas latinas de muchos países. Las baratas vacunas chinas y rusas sirvieron para revitalizar los nexos con las naciones latinoamericanas.

UE China UE: el elefante blanco

La UE y América Latina y el Caribe representan más de un tercio de los miembros de las Naciones Unidas y son una fuerza para un orden multilateral basado en normas.

También es la región con los vínculos formales más estrechos con la UE, porque tiene acuerdos de asociación, comercio o política y cooperación con 27 de los 33 países de América Latina y el Caribe. La UE es el principal inversor en la región y su tercer socio comercial exterior y juntos mueven más de 235 billones de euros en materia comercial.

No obstante, la relación no fluye tan rápido como se quisiera. A la UE, le perjudica la demora en su toma de decisiones. Se trata de un elefante pesadísimo y lento: han transcurrido veintitrés años de negociaciones de un acuerdo comercial UE-Mercosur.

Al Mercosur le ha fallado reiteradamente Bruselas: el 28 de junio de 2019, la Unión Europea y Mercosur alcanzaron un acuerdo político para establecer un acuerdo comercial interregional y nunca ha entrado en vigor, porque no ha sido votado en el Parlamento Europeo, en parte porque se oponen a él más de una decena de países miembros de la UE.

En su primera parada por América del Sur, la presidenta Von der Leyen, visitó Brasilia ya la aguardaba Luiz Inácio Lula da Silva, el eterno líder carioca, que ahora busca la paz entre Ucrania y Rusia; y que lejos de condenar la agresión ha mostrado su vecindad ideológica con Putin.

Los primeros desencuentros no demoraron en salir a la luz: el mandatario brasileño reprochó a la UE la demora y el maltrato al acuerdo con el Mercosur que no hacía más que minar todas las esperanzas.

Al respecto, Von der Leyen, se ha comprometido a “cerrar el acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur antes de final de año” siempre y cuando Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina, Venezuela y Bolivia que está en proceso de adhesión den sus garantías medioambientales signadas dentro de un anexo que sería incluido.

“Estoy aquí para decir que Europa volvió a América Latina y que llegó la hora de elevar nuestra asociación estratégica a otro nivel. Esta asociación viene con nuevas inversiones”, declaró la ejecutiva europea ante la prensa brasileña.

En un convite con empresarios e inversores convocados por el mandatario Lula, la presidenta de la Comisión Europea, recordó que la UE es ya el principal inversor en la región.

“Y es un placer anunciar que vamos a aumentar esa inversión en América Latina y el Caribe hasta 10 mil millones de euros en el marco de Global Gateway, que es nuestro plan de inversión internacional y lo haremos hasta 2027”, afirmó Von der Leyen.

Han sido anunciados varios proyectos beneficiados: unos 430 millones de euros para promover el desarrollo sostenible en la Amazonia; programas forestales sostenibles, infraestructuras de energía limpia y renovables.

Habrá inversiones para detonar la producción de hidrógeno verde en Brasil que es la décima economía del mundo: “Los europeos nos hemos fijado el objetivo de importar 10 millones de toneladas de hidrógeno renovable cada año para 2030. Por eso estamos interesados en un socio fiable”.

Los otros socios

En 2021, China y América Latina y el Caribe, registraron un volumen de comercio por 451 mil 591 millones de dólares, un flujo que creció 41.1% respecto de 2020. El volumen comercial chino en la región viene aumentando anualmente a tasas considerables en comparación con los flujos de Estados Unidos y de la UE.

“China actualmente es el segundo socio comercial de mayor importancia para la región y el primero es Estados Unidos. En 2021, las exportaciones de América Latina hacia China llegaron a 222 mil 582 millones de dólares, un incremento del 31.4% respecto al año anterior; y las exportaciones chinas a América Latina se valoraron en 229 mil 009 millones de dólares, un 52% más respecto al año anterior”, según la oficina de aduanas chinas.

Margaret Myerse, directora del programa Asia y América Latina, señala al respecto que China ha elaborado una red de contactos comerciales y políticos en la zona por medio de un acercamiento muy descentralizado que le permite apoyar a muchos países con recursos y asistencia técnica.

La Nueva Ruta de la Seda es un maná para las economías latinoamericanas; de por medio hay, 900 mil millones de dólares, anunciados por el gobierno de Xi Jinping para ejercerlos hasta el año 2049.

Ello ha motivado que varios países de la región firmasen acuerdos de entendimiento para adherirse a la Ruta de la Seda que ya cuenta con 140 países firmantes dispuestos a recibir las inversiones chinas en infraestructuras.

Precisamente, Argentina, el segundo país que visitó en su gira Von der Leyen, hace poco se unió a la Nueva Ruta de la Seda, tras anunciarlo su presidente Alberto Fernández y conseguir de esta forma 23 mil 700 millones de dólares para obras.

Durante la visita, la líder europea firmó con el presidente argentino un memorándum de entendimiento entre la UE y Argentina sobre materias primas críticas para la transición energética, el desarrollo del litio y el hidrógeno verde.

Después viajó a Chile para reunirse con su presidente, Gabriel Boric, con él detalló una agenda medioambiental y ambos líderes dieron a conocer la creación de un fondo para promover la industria del hidrógeno verde y potenciar la producción de litio.

“Nuestro continente está en vías de la descarbonización así es que buscamos otros energéticos sostenibles. Por eso estamos construyendo alianzas estratégicas y confiables”, reiteró Von der Leyen.

Chile quiere convertirse en una potencia productora de litio en la región y para ello necesita grandes inversiones para las empresas estatales, Codelco y Enami, encargadas del proyecto. A su vez, para el desarrollo del hidrógeno verde chileno, la UE aportará 225 millones de euros. Indiscutiblemente, la UE está dispuesta a jugarse un pulso con China en la región.

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