Aquí en Europa hay ambiente futbolero propio de una jornada de semifinales en el Mundial. Hasta en Francia, que hoy festejan el 14 de julio, la mirada ha estado puesta en el partido contra España.
También en Reino Unido, la muchachada ha llenado bares y pubs para ver el partido contra Argentina. Un partido que, por cierto, todos los medios de comunicación británicos destacaron que, en Estados Unidos, donde se llevará a cabo, el FBI advirtió que se trata de un partido crítico para la seguridad local.
En Francia, desde el presidente Emmanuel Macron, hasta su gabinete destacaron que esperan derrotar a la Selección de Fútbol de España. Los más optimistas han apostado por un marcador de 2-0 y los menos de un 2-1 con un Mbappé liderando el marcador. Y, hay quienes temen llegar a los penalties.
Por lo pronto, Francia está reforzando su nivel de seguridad: tanto si gana o si pierde, en las calles de varias ciudades ya saben cómo suelen festejar los franceses con acciones que más bien parecen una guerra civil.
En París, se han desplegado más de 7000 mil efectivos y han sido acordonadas diversas plazas y hay varias estaciones del metro cerradas; mientras, decenas de negocios han decidido tapiar sus ventanas.
Todo lo contrario, en España hay alegría en las calles y los bares y restaurantes tienen agotadas las reservas para disfrutar del fútbol. Hoy gane o pierda, España, la gente lo celebrará con orgullo.
En cuanto, al desfile militar hoy en París, con motivo del 14 de Julio, la nación gala celebró su Día Nacional recordando que el entorno geopolítico es amenazante. Al presidente Macron, le han acompañado diversos líderes mundiales y de forma muy especial, el mandatario de Ucrania, Volodímir Zelenski.
El desfile, que marca el asalto a la fortaleza de la Bastilla durante la Revolución Francesa, se celebra un día después de que Macron acogiera una nueva cumbre de los aliados de Ucrania, unos cuatro años y medio después de la invasión rusa a gran escala de su vecino.
Otros líderes europeos que presenciaron el desfile incluyeron al canciller alemán Friedrich Merz y, en uno de sus últimos compromisos internacionales, asistió el saliente primer ministro británico, Keir Starmer.
Con cerca de 6 mil 700 soldados, 98 aviones, 31 helicópteros y 315 vehículos, un número récord de personal militar marchó por la ruta tradicional entre el Arco de Triunfo y la Place de la Concorde. El desfile tuvo como objetivo ilustrar el rearme de Francia, la autonomía estratégica de Francia y el despertar estratégico de Europa.




